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ABC MARTES 11 4 2006 11 Los empresarios que han acompañado a los Reyes en Arabia, satisfechos con los frutos de la visita La gestora de Marbella se constituirá el día 19, pese a las discrepancias de PP y PA Otegi utiliza su juicio por ensalzar a ETA para reclamar una revisión de la Transición El fiscal mantiene su petición de 15 meses de prisión por el homenaje a Argala b Los testigos de la defensa cues- Las causas pendientes 1. Homenaje al etarra Arkaitz Otazua. Otegi se sentará de nuevo en el banquillo acusado de enaltecimiento del terrorismo en el homenaje al etarra Arkaitz Otazua, fallecido en un tiroteo con la Ertzaintza. 2. Anoeta. Se le imputan los delitos de desobediencia, reunión ilícita y enaltecimiento del terrorismo en relación con el acto que la ilegal Batasuna celebró en noviembre de 2004. 3. Querella del Foro de Ermua. Se le imputa también enaltecimiento a ETA por el homenaje, en 2005, al preso etarra José María Sagarduy. 4. Entierro de Olaia Castresana. El Tribunal Supremo ordenó la repetición del juicio contra Otegi por haber enaltecido a ETA en el entierro de Olaia Castresana, muerta al estallar la bomba que manipulaba. 5. Herriko tabernas. Se investiga si Batasuna financió a ETA a través de las herriko tabernas. Otegi ha depositado dos fianzas que suman 650.000 euros para salir de la cárcel. nerales, propugnaba que todos los partidos de la izquierda abertzale concurrieran a los comicios con una sola lista para negociar con el Gobierno la libre autodeterminación del País Vasco. Ha pasado un cuarto de siglo entre ambas propuestas y en este tiempo, según Otegi, nada ha cambiado, pues el debate político está abierto en canal para revisar lo que se hizo hace 25 años dijo. Al margen de este comentario- -de cuya mera lectura se deduce la proclama de una segunda Transición- -y de dos referencias a que tras la muerte de Franco los socialistas vascos se manifestaban tras pancartas en favor de la autodetermina- tionan que Argala asesino de Carrero Blanco, fuera un terrorista y una edil de Arrigorriaga asegura que era un simple mote NATI VILLANUEVA MADRID. Sesenta horas después de su salida de la prisión de Soto del Real tras depositar una fianza de 250.000 euros, el portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi volvió ayer a Madrid a saldar una de las cuentas que tiene pendientes con la Justicia: el enaltecimiento del terrorismo durante el homenaje al etarra fallecido José Miguel Beñarán, Argala en Arrigorriaga (Vizcaya) en 2003. Durante el juicio, que ayer mismo quedó visto para sentencia, el fiscal mantuvo su petición de 15 meses de cárcel al considerar que durante su intervención en ese acto, Otegi ensalzó a la banda terrorista en una actitud que fue más allá de la libertad de expresión (era la dialéctica de ETA llegó a decir el fiscal) y en un contexto temporal específico, pues las actividades de Batasuna ya estaban suspendidas por la Audiencia Nacional (agosto de 2002) y la formación había sido ilegalizada por el Tribunal Supremo en marzo de 2003. ción, Otegi se ciñó al interrogatorio pactado con su letrada. Tanto es así que ni antes ni después de la vista oral hizo declaraciones a los medios de comunicación, una postura de hermetismo o cautela que coincide en el tiempo con el alto el fuego de ETA. Goirizelaia intentó hacer valer en todo momento la condición de portavoz parlamentario (de Sozialista Abertzaleak) que por entonces ostentaba Otegi, un cargo público que le permitió defender ante dos centenares de concentrados cuestiones como la libertad de los presos de ETA, algo que el batasuno hizo en aquel acto, tal y como sostuvo ayer el fiscal jefe en funciones de la Audiencia Nacional, Jesús Santos. El perfil político de Argala Tanto la defensa de Otegi como los testigos de parte, entre los que se encontraba el acusado de EKIN Pablo Gorostiaga, quisieron resaltar la trayectoria política de Argala por encima de su currículo como jefe de ETA Militar, que llegaron a cuestionar. Una concejal de Arrigorriaga llegó a negar que Argala fuera un etarra, sino que era un simple mote dijo. De hecho, y como muestra de su perfil de ideólogo se mencionó el hecho de que sería impensable que un ayuntamiento cambiara el nombre de una plaza para dedicársela a un etarra, como hizo el pleno del Consistorio de Arrigorriaga poco después de su muerte, en 1978. Tal y como se puso de manifiesto ayer en la vista fueron varios los etarras que, como Henri Parot, confesaron las aficiones de Argala instruir en el manejo de armas, captar etarras para comandos itinerantes y liderar la oficina política de ETA. Pero eso fue después del asesinato de Carrero Blanco, en el que Argala el del mote, empalmó (según la Policía) los cables de la bomba que hizo volar el coche del almirante en 1973. EFE ción, aunque no haya que darle ningún premio por hacerlo En este sentido, Rajoy defendió que los jueces, el Ministerio fiscal y las organizaciones políticas deben seguir actuando con la contundencia debida, ya que sería una broma que quien cumple la ley pase a no cumplirla y el que no la cumple siga sin cumplirla En este contexto, advirtió de que lo que no puede ser es que mientras el Partido Popular critique a Otegi, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, se dedique a atacar a los populares Creo que vamos a trabajar conjuntamente con el Gobierno y pido al Ejecutivo que actúe con lealtad, ya que el adversario y el enemigo es Otegi, no el PP subrayó. Un discurso político Otegi, que no quiso responder a la Fiscalía, negó, a preguntas de su abogada, Jone Goirizelaia, que utilizara el homenaje a Argala (uno de los asesinos de Carrero Blanco) para ensalzar el terrorismo y a los etarras muertos en la lucha armada Así, aseguró que su discurso en este homenaje, que recuerda vagamente dijo, fue exclusivamente político y electoral y en él se limitó a establecer un paralelismo entre la propuesta de Argala en Txiberta- Biarritz y la de Vergara, que, a tres meses de las elecciones ge-