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46 Sociedad LUNES 10 4 2006 ABC Medio Ambiente EL MEDITERRÁNEO EN CIFRAS 7 de la población mundial. Con el 5,7 de las tierras emergidas, la región mediterránea tiene 427 millones de habitantes. Además, cada año la visitan 228 millones de turistas internacionales, lo que supone el 33 del turismo en todo el mundo en 2003. 8 de las emisiones globales de CO 2 en 2000 (7,5 en 1992) Cinco de los países de la región (Argelia, Egipto, Libia, Siria y Túnez) lograron en el año 2000 el 5 de la producción mundial de gas y el 6 de la producción de petróleo. 13 del Producto Interior Bruto en 2002 (13,5 en 1990) y 14 del comercio de bienes también en 2002. Además, aglutinó el 11,5 de las inversiones extranjeras entre 1997 y 2002, aunque sin Francia, España, Italia y Grecia sería el 1,3 25 de los sitios de la Unesco Patrimonio de la Humanidad (alberga 191 de 754) En riqueza natural tiene el 7 de las especies marinas conocidas en sólo el 0,8 del total de la superficie oceánica, y el 10 de las especies vegetales de altura. del tráfico marítimo. Tiene 46.000 kilómetros de línea de costa que ven pasar tres de cada diez buques en el mundo. La pesca da trabajo a unas 420.000 personas, sobre todo se trata de pesquerías a pequeña escala. 30 La mitad de la línea costera mediterránea estará totalmente construida en 2025 La densidad de población del Levante español será de 172 personas por kilómetro cuadrado Unidas examina cómo las actuales tendencias ambientales de la región mediterránea afectarán a la cuenca en el año 2025 ARACELI ACOSTA MADRID. ¿Cómo será el Mediterráneo en 2025? ¿Qué futuro espera a nuestras ciudades? ¿Qué pasará con nuestros recursos hídricos, nuestras montañas y nuestras costas? En definitiva, ¿cuáles son las alternativas para reconciliar medio ambiente y desarrollo? A estas preguntas responde el segundo informe del Plan Azul, un observatorio del medio ambiente y del desarrollo sostenible de la cuenca mediterránea impulsado por Naciones Unidas. Los 21 países bañados por el Mediterráneo son objeto de análisis en este informe, elaborado por más de 300 expertos, que concluye que muchas de las predicciones más pesimistas que se hicieron en el primer estudio, en 1989, se han hecho realidad. Con la mirada puesta en los próximos veinte años, el Plan Azul examina cómo las tendencias actuales afectarán a la cuenca mediterránea en 2025. Y lo primero que hay que analizar es qué población vivirá en esta región. El informe calcula que serán 524 millones de personas, frente a los 427 millones que eran en 2000. De éstos, el 75 por ciento vivirá en áreas urbanas. Y es que sólo la población de las ciudades costeras mediterráneas aumentará desde los 70 millones en 2000 a 90 en 2025, a lo que hay que sumar que estas áreas costeras recibirán cada año 312 millones de turistas frente a los 175 actuales. España será el país que más turistas reciba en sus costas, adelantando a Italia. Los expertos preven que la densidad de población en la costa mediterránea española siga creciendo, hasta alcanzar las 172 personas por kilómetro cuadrado, cuando la media del país será de 81 personas y la de las zonas costeras de todo el Mediterráneo será de 156. Para atender esos incrementos habrá que construir puertos, carreteras, aeropuertos y viviendas. A estas infrab El Plan Azul de Naciones estructuras habrá que añadir unas 160 centrales energéticas más (ahora hay 200 en la costa) docenas de refinerías y unas 175 desaladoras. Todo esto supondrá la conversión de 4.000 kilómetros adicionales de costa, lo que conducirá a que la mitad de los 46.000 kilómetros de la línea de costa mediterránea esté construida en 2025. Por tanto, la presión sobre los recursos será máxima. Agua. El agua en la región mediterránea es un recurso escaso, frágil e irregularmente repartido y la demanda sigue incrementándose, con la agricultura como principal consumidora, pues gasta el 65 por ciento de la demanda total- -48 por ciento en el norte y 80 por ciento en el sur y el este- En 2000, 108 millones de personas vivían con menos de 1.000 metros cúbicos per cápita al año, y de éstos, 45 millones lo hacían con menos de 500 metros cúbicos. La presión sobre los recursos hídricos se va a incrementar significativamente en el sur y el este de la región, y se espera que en 2025 unos 63 millones de personas verán limitada su disponibilidad de agua a menos de 500 metros cúbicos al año. El incremento en la demanda de agua para la agricultura y para uso urbano y la escasez de recursos significa que uno de cada tres países mediterráneos sacará más del 50 por ciento del volumen anual de sus recursos naturales renovables. Bajo estas circunstancias, los recursos fósiles se agotarán rápidamente y los acuíferos costeros se verán afectados por la intrusión de agua marina. Asimismo, las cantidades cada vez mayores de residuos urbanos e industriales afectarán a la calidad del agua y de los sistemas acuáticos, y también a su biodiversidad. Como no podía ser de otra manera, el litoral mediterráneo español será una de las zonas más afectadas por la explotación del recurso, pasando de un índice de explotación de entre el 50- 75 por ciento a superar este último porcentaje en toda la franja litoral en 2025. En el informe se considera que las opciones para incrementar la disponibilidad de agua están llegando al límite, por lo que las medidas deben centrarse en gestionar la demanda de agua. En el año 2000, las pérdidas de agua, que podrían limitarse con una mejor gestión, se estimaron en 54 kilómetros cúbicos o, lo que es lo mismo, el 24 por ciento de la demanda. Energía. Durante los últimos treinta años, la demanda comercial de energía primaria se ha más que duplicado en la cuenca mediterránea. En 2000, los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) eran la forma prevalente de energía (75 en el norte y 96 en el sur y el este) seguidos de la nuclear y la hidráulica. Las energías renovables, excluyendo a la biomasa, sólo representan el 3 por ciento de esta demanda. Se espera que entre 2000 y 2025 la solicitud de energía primaria aumente un 65 La presión sobre los recursos hídricos se va a incrementar significativamente en el sur y el este de la región Vista aérea de Benidorm, una de las zonas del litoral mediterráneo más urbanizadas