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28 Internacional EL FINAL DEL TERRORISMO EUROPEO GRECIA, LAS CÉLULAS MARXISTAS LUNES 10 4 2006 ABC Durante 27 años, la Organización Revolucionaria 17 de Noviembre se dedicó a cometer asesinatos y robos a mano armada en la región de Atenas, sin que las autoridades lograran efectuar detención alguna hasta que la casualidad lo remedió La suerte echó una mano a la Policía TEXTO: BEGOÑA CASTIELLA CORRESPONSAL FOTO: AP ATENAS. Durante casi veintisiete años, desde diciembre de 1975 hasta junio de 2002, apenas dos años antes de los Juegos Olímpicos de agosto de 2004, un grupo terrorista radical, la Organización Revolucionaria 17 de Noviembre, se dedicó a atracar y asesinar en la región de Atenas sin que la Policía lograse detener a ninguno de sus terroristas, quedando en evidencia durante un cuarto de siglo. El nombre del grupo deriva del 17 de noviembre de 1973, fecha en la que las fuerzas militares de la Junta de Coroneles entraron con sus blindados en la Universidad Politécnica de Atenas para dispersar una manifestación estudiantil. El grupo terrorista, de ideología marxista radical, se juramentó en la lucha contra el capitalismo y los Estados Unidos, contra las bases norteamericanas en territorio griego, contra la permanencia de tropas turcas en el norte de Chipre, contra la OTAN la Unión Europea... En sus atentados murieron 23 personas entre diplomáticos extranjeros (estadounidenses, turcos y un británico) empresarios, militares, escoltas y conductores griegos. Abrió la lista Richard Welch, jefe de la base de la CIA en Atenas, en diciembre de 1975. La cerró el general de brigada Stephen Saunders, agregado de Defensa de la Embajada británica, en junio de 2000. Entre otros, cayeron el diputado Pavlos Bakoyanis; los empresarios Dimitris Angelopulo y Alexandros Athanasiadis; el armador Constantinos Peratikos, el editor Nikos Monferatos... En varios atracos, el grupo robó más de mil millones de dracmas (unos 500 millones de pesetas, cantidad de dinero muy respetable en los años 80) El logotipo del grupo terrorista 17 de Noviembre junto a los retratos de Marx, el Che y el líder comunista griego Velouhiotis Su líder, Alexandros Yotópulos, fue condenado a 21 penas de muerte, traducidas en 525 años de cárcel nas) fueron absueltos por falta de pruebas. Los demás fueron condenados a larguísimas penas por un total de 10.900 años de cárcel. El líder, Alexandros Yotópulos, fue condenado a 21 penas de muerte (no se aplica en Grecia y se traduce por 25 años de cárcel) la mayor sentencia en la historia judicial griega. Dimitris Kufodinas, autor material de la mayoría Le explotó entre las manos Finalmente, en un atentado fallido en el Pireo el 29 de junio de 2002, uno de los terroristas, Sávas Xirós, fue arrestado cuando intentaba colocar una bomba que le explotó literalmente entre las manos, hiriéndole de gravedad. A partir de su detención y gracias a un decreto que permitía reducir condena a cambio de colaborar con las autoridades, muchos sospechosos hablaron y se detuvo a otros terroristas, entre ellos dos hermanos de Xirós (hijos de un cura ortodoxo) No hubo negociación alguna, más allá de las reducciones de pena. La banda terrorista era pequeña y cerrada, pero fueron descubriéndose sus pisos francos y desarticulando poco a poco el grupo. Diecinueve terroristas comparecieron finalmente en marzo de 2003 ante el tribunal especial competente para este caso, formado por tres jueces y sin jurado. Cuatro de ellos, incluyendo a la única mujer, Angeliki Sotiropulu (compañera del considerado ejecutor principal, Dimitris Kufodi- de los asesinatos, fue condenado a 13 penas de muerte. No pudieron ser condenados por el asesinato de Richard Welch y por algunos atentados más, ya prescritos al transcurrir más de veinte años. Yotópulos abandonó la sala gritando: Hoy Grecia es una colonia de los Estados Unidos Al terminar el juicio, el diario ateniense Elftherotipia publicó una encuesta según la cual el 79,6 por ciento de los griegos consideraban que el juicio había sido justo. Todos están en la cárcel de Koridalós, entre Atenas y El Pireo, donde con frecuencia se declaran en huelga de hambre por su aislamiento, debido a que se denuncian entre ellos y muchos no se hablan. Durante estos días se desarrolla un proceso en apelación, aunque no se esperan cambios en las sentencias. Otro grupo terrorista activo en Grecia, desde 1967 hasta 1995, fue el denominado Lucha Revolucionaria Popular, más conocido por sus iniciales griegas ELA Durante 28 años se dedicó a los atentados con bomba. Sus dirigentes fueron finalmente detenidos y llevados a juicio en octubre de 2004, ante un tribunal antiterrorista especial, acusados de posesión de armas, integración en banda armada... Se les condenó por más de 80 asesinatos frustrados y como autores de un total de 73 atentados con bomba. Están cumpliendo condena. Scotland Yard y sus métodos, lo nunca visto por los griegos B. CASTIELLA ATENAS. Si los dirigentes del grupo terrorista 17 de Noviembre no llegan a elegir al agregado militar británico como víctima, aún estarían libres. Parecía imposible que se les pudiera arrestar. Sin embargo, tras la muerte del general de brigada Saunders un día de junio de 2000, y ante la proximidad de los Juegos Olímpicos, los griegos dieron carta blanca a las autoridades policiales británicas, que vinieron a ayu- dar en la investigación. El general Saunders bajaba solo conduciendo su automóvil por una de las arterias principales de Atenas, la avenida Kifisías, para dirigirse a su Embajada, en el centro, en el barrio de Kolonaki. Fue asesinado a sangre fría hacia las nueve de la mañana, aprovechando un pequeño atasco, por un hombre que se dio a la fuga en una pequeña motocicleta con un cómplice, en el congestionado tráfico mañanero. Aunque se acordonó la zona minutos después, se encontró a pocos testigos que pudieron declarar. Finalmente se encontró la moto utilizada para la huida del asesino. Un policía joven, viéndola tan sucia, la lavó con extremo cuidado antes de entregarla a los investigadores. Los expertos de Scotland Yard no daban crédito a sus ojos. Las huellas del autor del atentado y de su cómplice, borradas por un policía. Y así co- menzó una labor cautelosa y ordenada de los británicos, con métodos que raramente se habían puesto en práctica en Grecia y que llevaron a la detención, después de unos meses y de otro atentado fallido (el del Pireo) de la mayor parte de la banda terrorista. Se sabe que aún quedan libres algunos miembros que no han podido ser juzgados por falta de pruebas... pero permanecen estechamente vigilados por la Policía