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ABC LUNES 10 4 2006 Nacional EL DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA ENTREVISTA 13 hacen más daño a la larga. Luego hay otros sectores y gente dentro del Partido Socialista que han estado tratando de acelerar procesos que deben seguir otro ritmo. Hombre, no creo que ETA haya dicho hay que destituir a Rosa Díez eso viene de otro sitio. Pero ciertas prisas sí son preocupantes, porque no es aceptable que oyendo algunas radios parezca que el único problema es la crispación que el PP puede producir en el fenómeno. Hay otro problema mayor: en el Partido Socialista hay gente que se adelanta a las peticiones de los nacionalistas y que van diciendo que asumen la mesa de partidos y que asumen los planteamientos del referéndum... A mí eso me preocupa más que la crispación del Partido Popular. ¿Peligran el Pacto Antiterrorista y la ley de Partidos? -No creo. Cuando los nacionalistas claman para la liquidación del Pacto Antiterrorista y de la ley de Partidos lo hacen con la misma insistencia que cuando, en las películas de vampiros, el vampiro le pide a la chica que se quite la cruz y los ajos para poder chupar más tranquilo. Esos instrumentos surgieron para dos cosas: una, porque existe el terrorismo, y otra porque hay mucha gente que quiere rentabilizar y aprovecharse del terrorismo. Y esas dos cosas todavía existen, por desgracia: aún hay terroristas porque no han entregado las armas y están a la espera, y existen muchas personas que buscan rentabilizar políticamente la existencia de ETA. Por eso es importante que siga vigente el pacto antiterrorista, ahora que Otegi se atribuye como un éxito haber metido en la cabeza de los grupos políticos que las instituciones hoy no valen, que hay que aparcarlas, juntarse en una mesa y decidir qué situaciones queremos. Eso es lo que no se puede admitir, porque ETA ha luchado todo este tiempo para poner fuera de juego a las instituciones y la mesa de partidos sería, incruentamente, cumplir el objetivo de ETA. ¿Y la legalización de Batasuna? -Ahora también hay quien habla de que puede no hacer falta que condenen la violencia si no hay violencia... Y Batasuna tiene que condenar el terrorismo lo haya o no lo haya, aunque ETA no esté, porque puede surgir otro partido con otra lucha armada. Por eso la Ley de Partidos es un sistema de salvaguarda contra futuras batasunas o futuras etas que pueden ser de signo muy diferente a lo que hemos conocido hasta ahora. Sólo les cabe condenar la violencia, entrar en la vida política normal, presentarse a unas elecciones e ir al Parlamento. Allí que hablen de lo que tengan que hablar. La única mesa de partidos posible ya está establecida en el palacete de Ajuria Enea, porque es lo que manda la Constitución y porque no hay más paz que hacer que los que han estado luchando contra la Constitución la acepten. Esto es la paz. La paz no es que se suspendan las actividades violentas, eso no es la paz. La paz es que la Constitución funcione como norma para todos en el País Vasco también. ¿Por qué Zapatero se acerca a Rajoy después del alto el fuego y no antes? -Yo creo que en determinado momento una de las malicias que más ha trata- Hay que entenderse con Imaz, no con Otegi, para no repetir el error de Cataluña -El PNV no participó oficialmente en la gran manifestación de Batasuna en Bilbao. ¿Qué papel cree que puede jugar Imaz? -No estar ahí fue un síntoma de cordura. Siempre he sido partidario de incluir dentro del Pacto Antiterrorista y dentro de la lucha antiterrorista a todos aquellos miembros del PNV que se dan cuenta del peligro que supone para ellos y para la armonía del País Vasco una hegemonía de Batasuna. Gente del PNV ha padecido en sus propias carnes extorsiones y presiones por parte de los batasuneros que les acusaban de haberles robado los cargos en los Ayuntamientos. Se han dado cuenta de lo que significa vivir bajo la presión de esas mafias... Hay mucha gente del PNV que se percata de que les costará un poco exteriorizar el apoyo a los constitucionalistas, pero que saben que tienen que dar ese paso. ¿Una especie de vuelta al pacto de Ajuria Enea? -Sobre todo lo que no se puede hacer es volver a repetir la metedura de pata de Cataluña, de juntarse con los más brutos de la clase, creyendo que así logra uno librarse del primero, porque con los más brutos no se va a ninguna parte. Sería un error pensar que el interlocutor ahora es Otegi. Lo que hay que buscar es el entendimiento con Imaz y con lo que representa Imaz. do de dañar al Partido Socialista en el País Vasco ha sido que cada vez que defendía con firmeza la Constitución se le acusaba de hacer seguidismo del Partido Popular. Con ese truco se ha desactivado a los mejores socialistas del País Vasco. Después de años de acusaciones a los socialistas de hacer seguidismo del Partido Popular, ahora no se va a exigir a los del PP que hagan seguidismo de los socialistas. Yo creo que en este momento tanto Zapatero como Rajoy están convencidos de que la verdadera alternativa en el País Vasco exige el acuerdo de los dos partidos mayoritarios. No se puede pacificar el País Vasco dejando a uno de los dos grandes partidos españoles fuera. -Sobre el Estatuto catalán muchas voces opinan que se ha pervertido la jerarquía, al modificar una realidad estatal desde la periferia, y que eso puede ser tomado como referencia en el País Vasco... Sólo las víctimas tienen derecho a pedir un alivio penitenciario de los presos, no quienes se han beneficiado del terrorismo ETA ha luchado todo este tiempo para poner fuera de juego a las instituciones y la mesa de partidos sería cumplir su objetivo. Eso es inadmisible El Pacto Antiterrorista y la ley de Partidos deben seguir vigentes. Tanto Zapatero como Rajoy saben que no se llegará a una solución en el País Vasco sin el concurso del PP o del PSOE -Que haya mucha gente en el País Vasco frotándose las manos ante lo ocurrido con el Estatut y que quiera seguir esa línea (porque, es verdad, se ha abierto ahí una cosa que a mí políticamente me parece negativa y que daña al país y daña la idea de Europa) no quita para que en todo caso sea el resultado de una lucha política. Eso es una cosa y el terrorismo es otra. Lo que se está proponiendo en el País Vasco es cerrar la puerta del Estado, prescindir del Parlamento, salir fuera y sentarnos en la herriko taberna Eso es fundamentalmente distinto, y por eso hay que forzar que todos en el País Vasco acaten el marco constitucional y que luego si quieren defiendan planteamientos como los catalanes. Lo que no toleraremos es que se nos imponga a partir de la violencia o como precio por el final de la violencia. ¿Ya ha salido de sub iudice el detalle de su famosa entrevista privada con Zapatero? -Aquella reunión no fue para tanto. Zapatero se limitó a comentar que había peticiones en las que de un modo o de otro ETA estaba buscando una salida. No dijo ningún secreto especial, sino que manifestó que existían esas comunicaciones. Comentó que eran ellos los que en ese momento se dirigían al Gobierno y por eso él quería con toda la prudencia y con todos los cuidados ver cómo se podría gestionar esto. Yo manifesté que no me parecía disparatado, siempre que no hubiese concesiones políticas. Luego escribí un artículo en junio del año pasado en el que ya explicaba que el problema no era si yo era malo o bueno por aquello que había hablado con Zapatero sino que el gran problema era la segunda mesa. Dije que iban a intentar colar una segunda mesa y que esa segunda mesa de orden político al margen del Parlamento era el verdadero problema. Es algo claro desde hace ya diez meses y hasta hace mes y medio nadie ha reparado en ello. En aquellos momentos todos se dedicaron a decir que yo era muy malo sin darse cuenta de lo que verdaderamente había que denunciar. -Lo que es innegable es que ha cambiado el lenguaje radicalmente y que Otegi ha pasado de proetarra a líder de la izquierda abertzale -Lo de Otegi también es un poco absurdo, porque de Otegi no se puede decir ahora que esté buscando la paz lo que está buscando son una serie de ventajas obtenidas a favor del cese de la violencia. Otegi no es el portavoz de la paz. La paz es que las instituciones constitucionales se impongan por encima de la violencia. Eso es la paz en el País Vasco, y no otra cosa. Sólo les cabe dejar las armas, condenar la violencia y presentarse a unas elecciones. Fuera de eso no hay nada más que hablar. La única política posible es en el Parlamento, en las instituciones y bajo el marco constitucional. ¿Qué le parecen los términos concretos del comunicado de ETA? -Eso de alto el fuego permanente es como un miércoles sin jueves ni martes. Con peligro, porque ahí sigue la presencia del fuego. Lo importante es que digan lo que digan lo que cuenta es lo que vamos a decir nosotros. ETA ha perdido y los que vamos a poner las condiciones somos nosotros, no ellos.