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8 Opinión LUNES 10 4 2006 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. ATACAR IRÁN SERÍA EL TERCER ERROR D OS publicaciones estadounidenses coincidieron ayer en revelar que el Gobierno de Bush trabaja en la posibilidad de atacar Irán. The Washington Post asegura que se descarta una invasión por tierra, pero que las Fuerzas Aéreas estarían elaborando una lista de objetivos. The New Yorker va más allá y anticipa que el periodista Seymour Hersh, el que desveló los abusos que LUIS IGNACIO se cometían PARADA en la prisión iraquí de Abu Ghraib, desvelará en el número de la próxima semana que se estudia un ataque a la planta nuclear de Natanz, a 300 kilómetros al sur de Teherán, con la bomba antibúnker de ojiva atómica B 61- 11. La fuente gubernamental citada por Hersh señala que Bush cree que salvar a Irán sería su legado Si dos errores no son suficientes, prueba con tres puede que sea una idea válida para incitar la creatividad de los alumnos en las escuelas de negocios. Pero no puede ser aplicable al Gobierno del mundo. Afganistán e Irak han demostrado que no hay soluciones militares para luchar contra el terrorismo, ni para implantar el modelo de democracia occidental en los países islámicos. Puede que el programa nuclear iraní para producir electricidad sea un pretexto para fabricar bombas. Pero Bush ya incluyó a Irán entre los países que denominó eje del mal tras los atentados del 11- S. Y hace un año, la entonces candidata a la Secretaría de Estado, Condoleezza Rice, señaló que en ese eje estaban Irán, Corea del Norte, Bielorrusia, Zimbabwe, Cuba y Myanmar (antigua Birmania) ninguno de los cuales dispone de tecnología nuclear de aplicación bélica. En Estados Unidos existe un pacto de silencio sobre los asuntos sensibles. Arthur Sulzberger, director del New York Times, ha llegado a decir que su diario limita la publicación de informaciones que lesionen a la democracia. Por eso la revelación de esos planes podría ser una filtración intimidatoria. Ojalá. Porque asusta pensar que las intenciones desveladas pudieran convertirse en decisiones. ¿Dónde está el consenso de la LOE? La razón principal que adujo el Gobierno actual para derogar la ley de Educación aprobada en la anterior legislatura (la LOCE) fue que se había hecho sin consenso y que salió adelante gracias a la mayoría absoluta del PP. Pues bien, la LOE se ha aprobado con un porcentaje de votos similar al que obtuvo la LOCE, y de consenso, nada de nada. Se han opuesto a la misma muchas asociaciones de padres, patronales y profesionales de la enseñanza, y se han producido en su contra manifestaciones de centenares de miles de ciudadanos. Es cierto que algunas organizaciones que representaban a parte de los centros concertados, que al principio también se oponían a la misma, cambiaron de parecer al aceptarse alguna de sus propuestas. Me gustaría saber si piensan igual después de que, por sorpresa, les hayan colado de rondón un comisario político en los consejos escolares. Con todo, lo peor es que esta ley no resolverá el fracaso escolar que arrastramos, pues adolece de los mismos males que la LOGSE. Aunque si las cosas le salen mal al Gobierno, ya está la oposición para echarle las culpas. Juan Ángel Flores Sandoval Albacete El desengaño El nuevo triunvirato que se ha formado para el denominado proceso de paz está compuesto por Alonso, Rubalcaba y el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero. Suman tres mentalidades coincidentes, unidas por la amistad personal. Se excluye, por tanto, a José Bono, quien, por temperamento, ideología y biografía política, siente una inclinación irrefrenable a ir por libre El ya ex ministro ha jugado, yo creo que deliberadamente, a la autoexclusión, y aquí es donde interviene ese factor humano que explicaría el hecho de que quien disputó a Zapatero la dirección del PSOE, llevado, como es natural, de una legítima ambición, se retire hoy, en un momento político de tanta trascendencia, sin querer saber nada de nada. Y ese factor revela, a mi parecer, un desengaño. Bono siempre se ha mostrado muy crítico con el Estatuto, y además no lo ha ocultado. Haya sido este un motivo o no de su dimisión, otros asuntos empezaron a minar al ministro. Por ejemplo, el cese del general José Mena, quien manifestó que el Gobierno podría intervenir en caso de que el Estatuto rompiera las reglas de la Constitución. El propio Bono ha reconocido tras el último Consejo de Ministros en el que ha participado que su carta de dimisión se la entregó a Zapatero hace tres meses, justo cuando se desató la polémica por el caso Mena las fechas coincidieron también con la celebración del Comité Federal del PSOE, al que Bono no acudió. La salida de Bono del Gobierno se produce en el recién iniciado proceso de negociación con ETA, otro de los asuntos en los que el ministro ha desentonado con el Ejecutivo en los últimos tiempos. Zapatero se lo quería quitar de en medio para negociar más a gusto con ETA. Bono se va por razones personales pero él sabe que podría liderar el descontento de los históricos. Aunque también sabe que no es fácil recoger ese descontento cuando un partido se encuentra en el gobierno y hay tarta para repartir. Pero pensando en medio plazo, Bono sabe que puede capitalizar la desilusión que ha producido para muchos socialistas la deriva nacionalista de Zapatero. Extremadura, Andalucía y Castilla- La Mancha siguen siendo los feudos. Y probablemente un discurso socialista defendiendo claramente la unidad nacional podría tener encaje. Francisco Reyes Domínguez. Sevilla Ahorro público La vivienda nueva en Aragón ha subido un 30 por ciento en un año. La hipoteca media se ha encarecido unos 500 euros anuales. La bombona de butano sube un 10 por ciento en el último año y los carburantes, un 12 por ciento. La inflación ronda el 4 por ciento. El Gobierno presume de que nuestro PIB ha subido un 3,8 por ciento en el año 2005, pero si los cálculos los hacemos sobre la renta per cápita y consideramos la incorporación de casi un millón de inmigrantes en ese periodo, la subida real de la renta es de menos del 1,5 por ciento, en línea, o incluso por debajo, de esos otros países europeos que nos dicen que tienen problemas económicos, que realmente también padecemos. Más de la mitad de las familias no pueden ahorrar nada. Y según las distintas fuentes, el sistema público de pensiones quebrará en quince o veinte años. Va siendo hora de reconsiderar el tamaño de nuestro sector público, la multiplicación de administraciones autonómicas, provinciales, comarcales, locales, que no han servido para nada salvo para incrementar el gasto. Policías autonómicas, televisiones públicas, comarcas, gastos de representación, coches oficiales... Si las familias no pueden ahorrar, habrá de ser el sector público quien lo haga. Tenemos que reconsiderar mu- chas cosas antes de que sea tarde. Joaquín Lerma Enciso Zaragoza La baja religiosidad de los jóvenes El estudio sobre la juventud de la Fundación Santa María refleja la baja religiosidad de la misma. Algunas personas, y desde determinados sectores eclesiales, se han apresurado a atribuir la responsabilidad de ello a la jerarquía de la Iglesia, por no haber sido fiel al Vaticano II, o no saber adaptarse a los tiempos modernos. Son juicios superficiales y simplistas. La doctrina de la Iglesia es la misma de siempre; lo que ha cambiado es la sociedad. Prueba de ello es que esa misma crisis se está dando también en todas las otras confesiones religiosas del mundo occidental; y que tampoco consiguen atraer a la juventud esos mismos sectores progresistas que critican en inmovilismo de la jerarquía. En cambio, los que sí consiguen atraerla son los movimientos caracterizados por su fidelidad al magisterio del Papa y de los obispos. La causa principal de la crisis de religiosidad de los jóvenes y de sus padres es la mentalidad hedonista, que cifra el placer y el bienestar como valor supremo. Lo refleja también la encuesta al señalar la poca preocupación que despierta el hambre en el mundo, la corrupción o la ecología. Lo que importa es vivir bien y poder hacer lo que apetece. Ello explica la baja valoración que atribuyen a la Iglesia cuando su doctrina- -especialmente en lo referido a la sexualidad- -es para ellos un revulsivo de conciencia. Como escribió Juan Pablo II: No se puede pretender ser popular si el mensaje que se ha de transmitir es impopular María Pardo Zamora Valencia