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4 Opinión LUNES 10 4 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil OTEGI, BURLA Y DESCARO EN OS días después de que abandonaran la prisión tras depositar la correspondiente fianza, Arnaldo Otegi y Juan José Petrikorena se manifestaron en San Sebastián en contra de la prohibición del acto que Batasuna tenía previsto celebrar ayer. O sea, que los mismos a los que el juez GrandeMarlaska prohibió celebrar el acto se manifiestaron por no poder manifestarse, lo que supone una burla al Estado de Derecho. Con total impunidad, Otegi, líder de una formación ilegalizada y que salió de la cárcel con la advertencia expresa de no participar en el acto convocado por Batasuna, se sumó a la marcha auspiciada por la coalición proetarra- -aunque formalmente la convocara un supuesto grupo de ciudadanos anónimos -tras una pancarta con el lema Por los derechos civiles y políticos Envalentonado por el nuevo escenario abierto tras el alto el fuego permanente de ETA, Arnaldo Otegi hizo ayer demostración de fuerza por las calles de San Sebastián. Provocadora actitud del dirigente proetarra ante la que la Fiscalía está obligada a intervenir sin demora. El mismo día y en la misma ciudad en la que Batasuna tenía previsto manifestarse, Otegi, finalmente, se atrevió a manifestarse. SAN SEBASTIÁN D EL VOTO DE LOS DESPLAZADOS E L alto el fuego decretado por ETA está dando lugar a un discurso intencionadamente neutro y con escasos compromisos concretos, en el que empiezan a predominar los lugares comunes de la pacificación y la normalización entendidos siempre en el sentido más favorable a las tesis de la izquierda proetarra, como se refleja en el documento firmado por un grupo de mujeres diputadas, ediles y sindicalistas vascas, entre las que se encuentran algunas del Partido Socialista de Euskadi. Así, cuando se habla de normalizar el País Vasco, es para que Batasuna se presente nuevamente a las elecciones y desactive- -formalmente, porque en la práctica ya lo ha hecho- -su ilegalización. Cuando se habla de pacificar es para que los presos etarras salgan de prisión y eludan toda la gravedad de sus crímenes. Cuando se habla de democratizar la sociedad vasca sólo es para recordar que el sistema estatutario y constitucional es ilegítimo porque le falta una consulta sobre la autodeterminación. El motivo de este planteamiento- -inadmisible desde cualquier punto de vista, aunque en expansión- -es que la nueva etapa que teóricamente ha inaugurado el alto el fuego de ETA se sitúa en el comunicado que lo anunció, y no en el comienzo del terrorismo etarra. La normalización y pacificación del País Vasco son procesos pendientes, sin duda, pero lo son desde que ETA empezó a asesinar, a extorsionar y a provocar el desplazamiento forzoso de decenas de miles de vascos. Por eso, la superación del llamado conflicto -que sólo es el de ETA contra las libertades democráticas- -habrá de tener en cuenta los efectos que ya ha causado el terrorismo, y entre éstos destaca especialmente algo tan típico del ultranacionalismo etnicista como la limpieza ideológica de la sociedad vasca. El Foro de Ermua ha presentado recientemente una iniciativa, que remitirá a los partidos políticos, para que se reconozca el derecho a votar de todos los ciudadanos vascos forzados por el terrorismo a abandonar el País Vasco. Apoyándose en datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, el Foro de Ermua ha calculado que, en los últimos veinticinco años, en torno a 200.000 personas pueden considerarse desplazadas por la presión de la ETA. Estas apreciaciones se correspon- den con encuestas fiables. Por ejemplo, los Euskobarómetros elaborados por la Universidad del País Vasco han reflejado constantemente un porcentaje inaceptable en democracia de ciudadanos vascos dispuestos a irse de su tierra. La propuesta del Foro de Ermua, al margen de valoraciones estrictamente técnicas, plantea claramente la responsabilidad del Estado de restaurar en el País Vasco las libertades mutiladas por los terroristas. Y es, sin duda, una manera sensata de recordar, frente a tanta insistencia de que ETA no debe recibir ningún precio, que la banda ya se ha cobrado un alto precio en vida y libertades y que éste es el momento de exigir el reembolso. Ya que tanto se pide culminar el proceso de paz con una consulta que respete la voluntad de los vascos, es preciso devolver la voluntad política a los vascos a los que les fue arrebatada, porque lo ilegítimo no es, como dice la izquierda proetarra, mantener la Constitución y el Estatuto de Guernica, que con tanta saña criminal han combatido los terroristas, sino consultar en estas condiciones sobre su futuro a una sociedad previamente depurada por el terrorismo para asegurarse un resultado favorable a los objetivos máximos que comparten ETA y el nacionalismo vasco. El Foro de Ermua, organización cívica que nació con la rebelión ciudadana de 1997 contra ETA y la hegemonía nacionalista, ha lanzado al debate político una propuesta de fuerte sentido ético, pero también político. Ahora que el Gobierno da síntomas preocupantes de ceder a la internacionalización del proceso de diálogo con ETA, no sería aceptable que este proceso se convirtiera en la repetición de modelos de pacificación aplicados en otros escenarios, que sólo han servido para consolidar las conquistas de los agresores y la inferioridad de las víctimas. La desaparición de ETA no sólo es una exigencia inmediata para un nuevo futuro de auténtica libertad y justicia. También debe ser retroactiva en todo aquello que la ley y la acción política del Gobierno puedan reponer a un estado de plenitud democrática. Empezando por el voto de los desplazados para decidir sobre el futuro de la tierra de la que fueron expulsados. ATENTADOS DE LONDRES: SIMPLE Y BARATO E ALTA OCUPACIÓN, MENOR RENTABILIDAD L A primera prueba seria de la temporada turística, la Semana Santa, tiene prácticamente colgado el cartel de ocupado: los hoteleros han vendido el 90 por ciento de las reservas y en muchas zonas están completos. Ha crecido la demanda, tanto como para atender el aumento de la oferta en España y en otras zonas de Europa y el Caribe, pero el sector aprecia también una caída de la rentabilidad, un estrechamiento de los márgenes por la creciente competencia local y de otras zonas que se suman a las nuevas oportunidades que otorga una demanda creciente, lógica cuando la economía mundial crece desde hace varios años por encima del 4 por ciento. Cada día son más las personas que disponen de recursos para hacer turismo, pero también aumenta la oferta de destinos en todos los continentes. El turismo es uno de los sectores más dinámicos para cualquier economía y cada año innova en cuanto a segmentación de la oferta para ajustarse a los requerimientos de una clientela cada vez más exigente y especializada. El constante crecimiento de la demanda da origen a un consumo de masas, millonario en número y por eso, cada vez más segmentado y competitivo. España es una de las potencias mundiales en materia turística, capaz de exportar su modelo a otras latitudes que actúan como competencia y alternativa de la oferta local. Así debe ser. La industria española no debe renunciar al turismo de masas, que tan bien ha gestionado, pero simultáneamente tiene que apostar por un turismo de más valor añadido y de mayores márgenes, para el que está preparada y para el que cuenta con activos indudables. Para esa transformación es necesario no sólo la voluntad, los recursos y el talento del sector; también hace falta la contribución del Estado, responsable de la existencia y del buen funcionamiento de las infraestructuras físicas e institucionales que son indispensables para atraer turistas y atenderlos adecuadamente. Seguridad ciudadana, servicios públicos eficaces e infraestructuras adecuadas son las condiciones necesarias, aunque no suficientes, para que el turismo español siga representando uno de los principales motores del empleo y del crecimiento económico. L borrador del informe definitivo de la investigación oficial de los atentados terroristas del pasado 7 de julio contra la red de transporte de Londres parece descartar a Al Qaida. Según The Observer los atentados respondieron a una conspiración simple y barata de cuatro hombres aparentemente normales que usaron internet Conclusiones nada tranquilizadoras que revelan que el prototipo del terrorista islámico responde a patrones no excesivamente complejos. Fundidos en el paisaje londinense, los terroristas, británicos de origen paquistaní y jamaicano, eran gente corriente cuyo perfil psicológico estaba marcado por la interpretación fanática del islam y el disfrute del estilo de vida occidental. El terrorismo se extiende de manera transversal y autónoma, sin grandes líneas de mando, lo que añade mayor complejidad a un fenómeno que se nutre del odio a Occidente desde el corazón mismo de Occidente, para complicar la respuesta de las democracias. Según los investigadores, los jóvenes terroristas, aleccionados por un maestro de escuela, supuesto cabecilla del ataque, perseguían convertirse en mártires. Nueve meses después, las piezas del rompecabezas de los atentados londinenses parecen encajar, básicamente, sin excesivos problemas.