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ABC DOMINGO 9 4 2006 27 La derrota de Hitler en la batalla de El Alamein impidió otro exterminio de judíos en Palestina Ollanta Humala declara a ABC que el Gobierno español es más nacionalista que el que él preconiza Son personalidades antitéticas para un país desinflado y envejecido. El nivel de zafiedad alcanzado en la campaña electoral en el país que tanto ha dado a la cultura occidental demuestra que algo de fondo va mal en Italia Don Coglione y Mortadella a la caza del voto indeciso JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL Silvio Berlusconi AP ces negativas de antiberlusconianos y antiprodianos Pero a la hora de gobernar, no lo harán los líderes sino las coaliciones, y ambas cuentan entre sus filas con elementos indeseables. Muchos italianos de centro derecha no tragan la Liga Norte, separatista y xenófoba, cuyos ministros han hecho un pésimo papel, sobre todo el de Reformas Institucionales, Roberto Calderoli, obligado a dimitir cuando su recorrido por las televisiones para mostrar su camiseta interior con las caricaturas de Mahoma desató una revuelta con numerosos muertos en Bengasi. Tarjeta de visita: Primer empresario de Italia Edad: 69 años Línea: Populista Hobby: Cantautor Proeza: Injerto de pelo ROMA. Cuando The Wall Street Journal titula Don Coglione (pronunciado collone un análisis sobre Silvio Berlusconi es que algo se ha degradado en un país que dio tanto a la cultura occidental. El jefe del Gobierno, que tildaba de Mortadella a su rival, terminó la campaña llamando varias veces coglioni gilipollas a quienes voten al profesor de Economía de Bolonia. Entre hoy y mañana, los electores tienen la palabra. Los dos personajes que compiten por el voto en Italia no pueden ser más antitéticos. Lo son hoy mucho más que en 1996, cuando Romano Prodi ganó a Silvio Berlusconi un primer pulso electoral que el Cavaliere ha extirpado de su memoria, pero que puede repetirse el martes. A Berlusconi le gusta la dentellada. Cuando el cineasta de izquierdas Nani Moretti presentó su última película, el involuntario protagonista de El Caimán entró en un mitin de Forza Italia enseñando los dientes y afirmando: Caballeros, yo soy el caimán, y los voy a hacer picadillo Prodi, en cambio, se pasa por aburrido. En su primera etapa como jefe de Gobierno, de 1996 a 1998, era mucho más vivaz. Parece como si los cinco años al frente de la Comisión Europea le hubiesen contagiado la frialdad nórdica. El maestro político de Berlusconi fue su amigo Bettino Craxi, cuya memoria ha intentado rehabilitar, mientras que Prodi se formó con la Democracia Cristiana, y a ambos se les nota. Berlusconi es un ególatra y afirma que nadie puede compararse conmigo, ni en Europa ni en el mundo A falta de personajes actuales, se ha comparado con Napoleón y con Jesucristo a lo largo de una campaña convertida en culebrón televisivo. Prodi, en cambio, encaja todo, y bromea con su apelativo de Mortadella Berlusconi es coqueto y vanidoso. Sus logros más vistosos en esta legislatura han sido el lifting y el injerto de pelo, que ha dado un resultado espectacular. Ya no hace falta que en los telediarios le añadan artificialmente una pelambrera digital que a veces se quedaba atrás al moverse la imagen. Prodi cuida poco su estética, pero al menos se mantiene en buena forma física gracias a la bicicleta, y este año ha sido incluso capaz de correr el maratón. Romano Prodi Tarjeta de visita: Profesor de Economía Edad: 66 años Línea: Europeísta Hobby: Ciclista Proeza: Correr el maratón coni se divorció y contrajo un segundo matrimonio con la actriz Verónica Lario mientras que Prodi y su esposa Flavia llevan juntos toda la vida. En política exterior, el gran amor de Berlusconi es Estados Unidos, mientras que el de Prodi es Europa. En cuanto a estilo, Berlusconi es un vivaracho vendedor de aspiradoras. Prodi es un pensativo comprador de libros. Desde su época de estudiante de Derecho, Berlusconi recuerda sobre todo que tocaba la guitarra y cantaba en los cruceros turísticos, acompañado al piano por Fedele Confalonieri. Prodi se entusiasmaba, en cambio, con sus estudios de Economía en Milán, Bolonia y la London School of Economics. Después, mientras Berlusconi construía edificios y compraba televisiones locales, Prodi enseñaba Economía en Harvard y en Stanford. Berlusconi es impaciente. Prodi sabe esperar. Son incompatibles como el fuego y el agua. El martes se sabrá lo que prefiere Italia. Vidas perpendiculares Berlusconi es bajito y tiene complejo, hasta el punto de utilizar zapatos especiales, con altos tacones externos y alzas internas disimuladas, que le permiten ganar unos siete centímetros, y que son la delicia de algunos caricaturistas. Prodi no es que sea muy alto, pero en el fondo le da igual. En cambio presume de tener poca panza comparada a la de su rival. A Berlusconi le encanta hablar, y últimamente se acerca a los niveles que alcanzó Fidel Castro, mientras que Prodi prefiere escuchar. Berlus- A la carta En el centro izquierda sucede lo mismo con los grupúsculos radicales de Emma Bonino y los Verdes, que insisten en un extremismo ajeno al programa de 278 páginas firmado por todos los líderes bajo la supervisión de Romano Prodi. Los electores católicos tienen como alternativa la UDC de Pier Ferdinando Casini en el centro derecha y la de Margarita de Francesco Rutelli en el centro izquierda. Los de derechas tienen Alianza Nacional. Los de izquierdas el partido de los Demócratas de Izquierda. El resto se orientará por los fulanismos O por los antifulanismos A Silvio Berlusconi le encanta hablar, y últimamente se acerca a los niveles que alcanzó Fidel Castro, mientras que Romano Prodi prefiere escuchar