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16 Nacional DOMINGO 9 4 2006 ABC ÁLVARO DELGADO- GAL CENTRIFUGACIONES uerra se ha referido al peligro de una metástasis estatutaria española, de consecuencias nefastas. Y ha evocado el precedente de la Unión Soviética, cuyas repúblicas federadas se convirtieron, en el curso de muy poco tiempo, en estados independientes. Una semana antes de dar al viento sus melancolías, el ex vicepresidente había contribuido a fundamentarlas votando en las Cortes el Estatuto catalán. La cosa no deja de tener gracia. Es como si el director general de Tráfico apoyara una campaña contra la imprudencia en carretera, con fotografías en que se ve al propio Director haciendo un adelantamiento en cambio de rasante o atropellando a una viejecita. Pero no quiero extenderme aquí sobre las incongruencias, decaimientos, o versatilidades de la naturaleza humana. Quedémonos con la analogía soviética en sí, y estudiemos en qué medida es pertinente, o al menos, interesante. La idea de consagrar como naciones los múltiples conglomerados humanos que componían el imperio zarista, viene de Lenin. Stalin, partidario en un comienzo de la rusificación de todo el territorio, respetó el planteamiento, o mejor, lo moderó sin destruirlo. La estructura jerárquica del PCUS, y el uso sin tasa de la violencia en llegado el caso de aplicarla, mantuvieron al país trabado. Se incentivaron las lenguas vernáculas, se establecieron cuotas étnicas, y se le partió el espinazo al que sacaba los pies del tiesto. A principios de los ochenta, casi nadie pensaba que los nacionalismos pudieran poner en peligro la integridad de la URSS. En 1987 Gorbachov dio luz verde a la glasnost y cuatro años más tarde la Unión Soviética saltaba en pedazos. El fenómeno se explica, con gigantesco aparato empírico y documental, en un libro de Mark Beissinger: Nationalist Mobilization and the Collapse of the Soviet State (Cambridge U. P. 2002) Stanley Payne ha escrito sobre el libro un análisis excelente, publicado originalmente en español. ¿Cuáles fueron los rasgos más señeros del proceso soviético? Uno se ha mencionado ya: la revolución nacionalista comenzó de repente, avanzó a velocidad meteórica, y sorprendió a la inmensa mayoría de los observadores. Beissinger añade algunas uniformidades estadísticas: las nacionalidades triunfantes alojaron siempre un mínimo de 560.000 habitantes, y la proporción de quienes usaban el idioma nacional como lengua materna, no solía bajar del 86 Insistieron más en la emancipación, claro es, las repúblicas o provincias autónomas que disfrutaban de una tradición cultural o histórica diferenciada. Pero esto ocurrió sólo de modo tendencial. Algunos cachos se desorbitaron por el simple hecho de que existían administrativamente en el mapa- -verbigracia, Bielorrusia- G Ángel Acebes, con la presidenta de Nuevas Generaciones, Carmen Fúnez M. MARTIN Acebes, sobre el ascenso de Rubalcaba: Es como poner a la zorra a cuidar de las gallinas El PP cree que el nuevo ministro es el exponente de la política del como sea de Zapatero b El secretario general de los popu- lares considera que la crisis de Gobierno derivará en un Ejecutivo más radical, más pronacionalista, que buscará la exclusión del PP P. GARCÍA ROBLEDO ÁVILA, El secretario general del Partido Popular, Ángel Acebes, consideró ayer en Ávila que el nombramiento de Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior supone poner a la zorra a cuidar de las gallinas A su juicio, Rubalcaba es el máximo exponente de la política del como sea del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, que derivará en un gobierno más radical, más pronacionalista, para lograr la exclusión del Partido Popular En este contexto, recordó que Rubalcaba fue portavoz del Gobierno socialista presidido por Felipe González, cuando tuvo que defender la peor etapa de despilfarro, paro y corrupción que ha vivido España. En este sentido, Acebes reiteró que el nombramiento de Rubalcaba ha sido la peor elección ya que cualquier otro dirigente socialista hubiera sido mejor El PP cree que Rubalcaba es el responsable del incumplimiento de la ley durante el 13- M. Al respecto, el ex ministro del Interior aseguró que el has- ta ahora portavoz del Grupo Socialista en el Congreso sobrepasó todos los límites la jornada de reflexión para que el PP perdiese los comicios generales por lo que temió por el trato que recibirán los populares en la próxima cita con las urnas. En este contexto, insistió en que el PP tiene la mayor de las desconfianzas en alguien que hace suya la política del como sea, sea cual fuere el precio y sin ningún tipo de límites Asimismo reprochó al presidente del Gobierno que no haya sabido o no haya querido soltar el lastre de Montilla ni de otros ministros en un momento en el que, a su juicio, España necesitaba, como en ningún otro instante después de estos dos años, personas que acerquen, unan y no excluyan y que antepongan los intereses generales ETA puede conseguir más Por su parte, la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, María del Mar Blanco, coincidió con Acebes en señalar que Rubalcaba es el peor nombramiento para sustituir a Alonso en la cartera del Interior, ya que, en su opinión, la banda terrorista ETA puede conseguir más En este sentido, abogó por la ausencia de cesiones o claudicaciones, porque cuando asesinaron a mi hermano ni hubo cesiones ni claudicaciones Y hubo muchas repúblicas asiáticas e islámicas que no querían marcharse, y que se terminaron yendo por falta de alternativas. En efecto, no tenía sentido seguir amarrados a una estructura que ya no era de hierro sino de pastaflora. Conviene representarse el desparrame formidable en forma de imágenes, lo mismo que si estuviera uno viendo una película. Pensemos en una bolsa enorme de canicas, comunicada con el exterior por una cánula. La cánula está cerrada. De pronto se abre, sin que suceda al principio nada de nota. Se escapa una canica. Se escapan dos, tres, cuatro, hasta que las canicas dejan de estar apretadas las unas contra las otras y empiezan a desplazarse y adivinar la vertical de la cánula. Transcurridos unos minutos, las canicas en fuga se han convertido en una cascada. Tal en lo que hace a la antigua URSS. La confusión se hizo total, las autoridades centrales, progresivamente desmoralizadas, no se atrevieron a emplearse con la energía de tiempos pasados, y el hueco que había dejado el Estado vinieron a ocuparlo las burocracias y oligarquías locales. Ése es el motivo, por cierto, de que aparecieran naciones de contorno arbitrario. Dentro del contorno, ejercía su influencia un comisario político, que no dudó en valerse de los poderes residuales del Estado viejo para erigir un miniestado nuevo. Esta última deriva es la que más parece preocupar a Guerra, y con razón. Si los estatutos se metamorfosean en constituciones o seudoconstituciones, no será imposible que las oligarquías autonómicas empujen más allá el experimento y de filiales de los partidos pasen a ser partidos independientes con mando en plaza. Por el lado del electorado, los sentimientos son confusos, y confusísimos los conceptos. Los ciudadanos no sólo atribuyen a los gobiernos autónomos, acertadamente, la gestión de los servicios transferidos, sino que identifican a la administración autónoma con la fuente misma de donde manan los recursos públicos. En el caso de Cataluña, y el síndrome se extenderá en breve a Baleares o Madrid, se entiende la fiscalidad en términos territoriales. No se habla de contribuyentes o beneficiarios individuales, sino de lo que da y recibe Cataluña. Se están dibujando dentro de España, y esto no es en absoluto una chaladura de Guerra, las líneas de fisura por donde es posible que se rompa el invento si corre mal la suerte. De la experiencia soviética yo extraería, sobre todo, una lección de humildad. Nada pasa hasta que por fin pasa, y cuando pasa, no hay quien lo pare. La mudanza súbita deja atónito al personal, que estaba mirando hacia otro lado. El tiempo histórico avanza a saltos. Y a veces, usa pértiga.