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28 SÁBADO 8 4 2006 Internacional Prodi apuesta por la esperanza y Berlusconi por el miedo en el cierre de campaña Los inspectores de la OSCE denuncian la ilegalidad televisiva del Cavaliere últimas intervenciones, Romano Prodi invitó a los jóvenes a cambiar Italia con la papeleta y no con el miedo. Necesitamos vuestro voto JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Hoy hace un día precioso y faltan ya pocas horas para el domingo. Vamos a cambiar Italia con el bolígrafo y la papeleta, que son las armas de la democracia repetía ayer Romano Prodi en el cierre de campaña, asegurando que este año la primavera comienza el 10 de abril Su mensaje de esperanza contrastaba con el empeño Berlusconi por difundir el miedo a la izquierda en las últimas horas de la campaña que- -afortunadamente para los italianos- -concluyó por fin ayer. Hoy es la jornada de reflexión, mientras que el voto tendrá lugar mañana y el lunes. En una de las últimas intervenciones, Romano Prodi invitó a los jóvenes a cambiar Italia con la papeleta y no con el miedo. Necesitamos vuestro voto para que Italia vuelva a ser un país que habla en serio, que trabaja con la UE y con Naciones Unidas y que tiende la mano a los Estados Unidos como a un amigo Mientras el Professore sembraba optimismo, el Cavaliere quemaba sus últimos cartuchos disparando a ráfaga contra la izquierda la magistratura y todo el curioso animalario de enemigos de la democracia que menciona en sus discursos. Seguía sembrando el miedo a los comunistas y aseguró que estas elecciones son como las de 1948 en las que hubo peligro de victoria del PCI. De hecho, uno de los últimos ataques contra Prodi, formulado por el senador de Forza Italia Paolo Guzzanti, es el de haber estado a las órdenes del KGB. Lo recogió con gran interés Il Giornale de Milán, propiedad de la familia Berlusconi, mientras que los demás periódicos y el resto de los italianos lo ignoraron olímpicamente. Al menos, el Cavaliere ofrecía también nuevos recortes de impuestos, que siempre endulzan un poco su discurso. Si en el ultimo debate prometió abolir el impuesto sobre la vivienda, que proporciona un tercio de los ingresos de los ayuntamientos, ayer ofreció b En una de sus ABC abolir también el de recogida de basuras, que supone otro tanto para las administraciones locales. Tan solo le faltó prometer la abolición de las multas de tráfico. Si no fuera porque la situación de Italia- -con un fuerte declive del sistema productivo y de la moral pública- -es casi trágica, los últimos días de campaña parecerían un guión de comedia. El jueves Berlusconi se declaraba atacado por todos- -los comunistas, las televisiones y diarios, la justicia, la banca, etc. -y pedía el envío urgente de inspectores de la OSCE y de Naciones Unidas para evitar chanchullos electorales. No hay posibilidad de fraude En Naciones Unidas se lo tomaron como otro de sus chistes pero, en cambio, la OSCE respondió en serio. No es necesario enviar inspectores porque ya están en Italia desde el pasado 13 de marzo, y lo que han visto lo contaron ayer. Según el americano Peter Eicher, director de la misión enviada por la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos de la OSCE, no nos parece que haya posibilidad de fraude. En cambio, hemos constatado violaciones de la ley en el uso de la televisión El jefe de los observadores de la OSCE se refirió a las multas impuestas por la Autoridad de Garantía de las Comunicaciones a dos de las cadenas de Berlusconi- -Rette 4 e Italia 1- -señalando que son una indicación de que esas cadenas violaron la ley. El hecho de que una de esas cadenas haya sido Carteles electorales del centro izquierda, en Roma, con la imagen de Berlusconi caracterizado de Pinocho, y con la leyenda ¿Cuánto has pagado por sus promesas? La perspectiva que más inquieta es un empate que haga ingobernable Italia por un periodo indefinido de tiempo Al Cavaliere le preocupa la abstención: Si demasiada gente se queda en casa podría ganar la izquierda sancionada dos veces indica que las multas (de 250.000 euros) pueden ser insuficientes En las últimas horas de campaña, a Berlusconi le preocupaba la abstención de parte de sus votantes, y para movilizarlos advirtió de que si demasiada gente se queda en casa existe la posibilidad de que gane la izquierda En una entrevista, el primer ministro admitió que si pierdo continuaré en el Parlamento, pues tendremos al menos 270 diputados Pero, dando una de cal y otra de arena, Berlusconi afirmó que incluso en el caso de victoria de la No habrá resultados hasta la medianoche del martes J. V. BOO ROMA. Aparte de haber vuelto a un sistema estrictamente proporcional que dificulta la tarea de Gobierno, lo peor de la nueva ley electoral italiana es que mantiene las urnas abiertas durante dos días: desde las ocho de la mañana del domingo hasta las tres de la tarde del lunes. Esta novedad se introdujo hace unos años para combatir la abstención, pero pronto se comprobó que apenas resolvía nada, mientras que obliga a las escuelas a suprimir un día de clases y aumenta el coste de las dietas a los miembros de los colegios electorales. Aunque el lunes a las tres de la tarde habrá exit polls (avances) el escrutinio en Italia es tradicionalmente lento, y los datos no terminarán de llegar al Ministerio del Interior hasta la medianoche del lunes o la madrugada del martes. En el año 2001 fue a las tres de la tarde, 24 horas después del cierre de los colegios, ya que además de las pausas para comer y para dormir muchos colegios electorales incluyeron otra para ver la televisión. Y esta vez, con las fuerzas tan igualadas, habra que contar hasta el último voto. El escrutinio es complejo, con algunas papeletas de más de un metro, y el cálculo matemático todavía más. Es difícil incluso votar bien, pues en lugar de poner una cruz en un recuadro hay que tachar el nombre del partido que uno elige. En las elecciones de 2001 Berlusconi confesó haber dejado en blanco parte de las casillas para no invalidar mi papeleta