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16 Nacional REMODELACIÓN DEL GOBIERNO EN PLENO PROCESO DE PAZ SÁBADO 8 4 2006 ABC CAMBIO ESTRATÉGICO EN DEFENSA Alonso superó los errores de su primera etapa y deja Interior cuando su imagen está mejor valorada Sus críticas al PP por el 11- M, el caso Bono y el de Roquetas, principales sombras éxitos en la lucha contra ETA, en especial la caída del último gran jefe de la banda, Mikel Antza, y de su mujer, Soledad Iparraguirre, Anboto P. MUÑOZ D. MARTÍNEZ MADRID. José Antonio Alonso se ha hecho político en los casi dos años de estancia en el Ministerio del Interior. Llegó al departamento con el bagaje de juez y una nula experiencia en la res publica lo que le jugó malas pasadas. La primera no se hizo esperar. Fue, precisamente, en su bautizo ante los medios de comunicación cuando sus ataques verbales se volvieron en su contra. En la diana puso al ex ministro Ángel Acebes, al que acusó, días después de mayor atentado en la historia de Europa, de imprevisión Con estos dardos, Alonso rompió la tradicional complicidad que tienen los ministros del Interior por tratarse de un departamento donde, según acuñó José Luis Corcuera, las alegrías duran poco El lanzamiento de semejante reproche hirió en un momento en el que España tenía en carne viva el 11- M. La situación creada se hizo tan tensa, que tuvo que pedir disculpas. Si rápido llegó el primer traspié, tampoco se hizo esperar el segundo. También fueron sus declaraciones a un medio de comunicación las que le colocaron en el centro de las críticas. Alonso se pronunció a favor de controlar a los imanes y esta afirmación, realizada en pleno tsunami de la matanza de Madrid, irritó enormemente a la comunidad musulmana. De nuevo fue necesaria una rectificación. Estas dos piedras en el camino hicieron que Alonso cambiase de rumbo y a b Ha tenido varios to público de un miembro de las Fuerzas de Seguridad, en este caso el teniente al mando de la casa cuartel de Roquetas (Almería) Incluso llegó a aportar una versión de los hechos en una comparecencia en el Congreso que ni siquiera figuraba en el sumario judicial. El malestar de la Guardia Civil aún es palpable cuando se trata este asunto. Pasados los meses, fuentes próximas al ministro reconocían que aquella actuación no había sido especialmente afortunada. partir de entonces sus palabras no sólo se tiñeron de cautela, sino que fueron siempre las mismas. El ministro optó por el mensaje de lo políticamente correcto, con alusiones constantes al ordenamiento jurídico, y de ahí no se apeó. Fue precisamente a partir de ese momento cuando logró una notable mejoría de su imagen en la opinión pública, y de hecho abandona el cargo siendo uno de los miembros del Gobierno mejor valorados. Los aciertos Pero no todo han sido sombras. José Antonio Alonso es también el ministro en cuyo mandato cayó el último máximo cabecilla de ETA, Mikel Antza con su mujer, Soledad Iparraguirre, Anboto Estas detenciones son las más significativas de las más de 180 de esta etapa. Además, el ministro, sensible al momento en el que accedió al cargo, con las heridas del 11- M aún abiertas, aumentó las plantillas de los especialistas en la lucha contra el terrorismo islamista, creó el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista y también el Comité Ejecutivo para el Mando Unificado de Policía y Guardia Civil. Más de 220 terroristas islamistas fueron capturados, entre ellos varios relacionados con los atentados de Madrid y algunos con intenciones de provocar una nueva matanza en cuanto les hubiese sido posible. Alonso ha centrado su interés en otros asuntos, sobre todo en reducir la siniestralidad del tráfico- -ha dejado ultimada la puesta en marcha del carné por puntos, que será una realidad el 1 de julio- la masificación de las prisiones- -el Gobierno aprobó un ambicioso plan de Infraestructuras Penitenciarias- -y la lucha contra el crimen organizado, en la que ha dejado para la historia operaciones sin precedentes hasta ahora como la Ballena Blanca Malaya y Avispa ésta contra la mafia rusa. El combate contra la pederastia en internet también ha sido objeto de su atención, y además ha avanzado en la mejora salarial de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Irritación personal Pero no sólo sus palabras sembraron la polémica, también dos gestiones concretas: el caso Bono y el caso Roquetas El primero de ellos- -la detención supuestamente irregular de dos militantes del PP como autores de la presunta agresión al ministro Bono en una manifestación de la AVT- -le provocó una irritación personal, ya que siempre consideró que se vio envuelto en ese escándalo sin haber tomado ni una sola decisión durante el mismo, pues el día de los hechos él atendía un asunto urgente de la lucha antiterrorista. Sin embargo, una de sus herencias en este punto es inquietante: hay tres policías- -uno de ellos jefe de la Brigada de Información de Madrid- -procesados y este mismo mes serán juzgados por detención ilegal, entre otros cargos. La segunda sombra de Alonso fue su actuación en el caso Roquetas Nunca un ministro del Interior había contribuido de tal forma al linchamien- MADRID. José Antonio Alonso, de 44 años, casado y con un hijo, es leonés y ejerce. Serio, aunque de sonrisa fácil; reservado; tímido aunque no antipático, y buen conversador, entró en política poco antes de las últimas elecciones de la mano de su buen amigo José Luis Rodríguez Zapatero. De sólida formación jurídica- -fue uno de los jueces más jóvenes de su época- y después de pasar por distintos destinos, en julio de 2001 fue elegido por el PSOE vocal del Consejo General del Poder Judicial, cargo que desempeñó hasta enero de 2004, tres meses antes de las últimas elecciones generales, cuando decidió aceptar la propuesta de Rodríguez Zapatero y presentarse como número 1 en las listas socialistas por León. Antes, entre 1994 y 1998, había sido portavoz de la Asociación Jueces para la Democracia. José Antonio Alonso forma parte del círculo de máxima confianza de Zapatero, de quien es amigo personal desde que coincidieron en las aulas de la Facultad de Derecho de León El otro leonés del Gobierno TEXTO: D. M. P. M. Sus adversarios le recuerdan que durante su etapa en el CGPJ redactó un informe en contra de la aprobación de la ley de Partidos. No mucho después la aplicó con contundencia para impedir varios actos de la ilegalizada Batasuna. Entre sus compañeros de gabinete es precisamente aquel al que va a susti- tuir, José Bono, con quien peores relaciones tenía. El último episodio de este desencuentro fue el provocado por la nota de la Guardia Civil en la que se pedía que se extremase la vigilancia en las costas de Canarias por la llegada masiva de sin papeles de Mauritania, muchos de los cuales, más de un millar, habrían muerto en naufragios de cayucos. El Ministerio del Interior dijo primero que desconocía esa información; al día siguiente Bono revelaba que esos datos procedían de un informe del Centro Nacional de Inteligencia, y más tarde se conocía que había sido enviado a Zapatero y al propio José Antonio Alonso. La actitud del ministro de Defensa provocó un gran malestar en Interior, que quedó en una posición desairada. En cuanto a sus aficiones, la más sorprendente es la guitarra, que aún practica en alguna ocasión. No obstante, Alonso afirma con humildad que es mejor juez que guitarrista. Además le gustan la lectura- -Cortázar y Borges son sus autores favoritos- -y el cine, aunque últimamente no tiene mucho tiempo para ir a las salas. En cualquier caso, su auténtica gran pasión es su hijo.