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12 Nacional REMODELACIÓN DEL GOBIERNO EN PLENO PROCESO DE PAZ RELEVO EN INTERIOR SÁBADO 8 4 2006 ABC Rubalcaba asume el control sobre la información policial y la dispersión de presos El PSOE elogia su labor en el Congreso, pero el PP pronostica que enturbiará su relación con La Moncloa Rubalcaba y Alonso garantiza a Zapatero que no habrá episodios públicos de descoordinación del Gobierno ante el alto el fuego de ETA MANUEL MARÍN MADRID. La designación del hasta ahora portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, como nuevo titular de Interior no demuestra sino el propósito de José Luis Rodríguez Zapatero de atribuir al ministerio un perfil más político en la segunda fase de la legislatura con vistas a una hipotética negociación formal con los terroristas, ya comprometida si se constata la veracidad del alto el fuego de ETA. Desde esta perspectiva, nadie interpretó ayer el relevo de José Antonio Alonso por Rubalcaba como un castigo para el primero- -toda vez que se mantiene firme en el Ejecutivo y, además, asume el control de Defensa y, por tanto, del Centro Nacional de Inteligencia- sino como una exigencia que se ha impuesto Zapatero: cerrar el círculo Interior- Defensa, clave desde el punto de vista de la información para el Gobierno, con sendas personas no ya fieles políticamente, sino absolutamente leales al jefe del Ejecutivo desde el punto de vista personal. Con este movimiento de piezas, Zapatero se garantiza además que Rubalcaba y Alonso, que mantienen una fluida relación personal- -algo que no ocurría entre Alonso y José Bono- -no chocarán entre sí. Y si lo hacen, no pondrán en evidencia al Gobierno con episodios públicos de desautorizaciones mutuas como las protagonizadas meses atrás por el propio Bono con el ministro Miguel Ángel Moratinos. b La fluida relación entre ción. También gestionará la labor de las Fuerzas y los Cuerpos de Seguridad del Estado y, sobre todo, la política penitenciaria, trascendental en estos momentos, ya que una de las primeras exigencias de ETA incluye el fin de la política de dispersión de presos y su acercamiento a cárceles situadas en el País Vasco. Pero Rubalcaba no es sólo bien visto desde La Moncloa. También el PSOE avala su perfil para la nueva responsabilidad. Rubalcaba cuenta con el respeto y la confianza de José Blanco, número dos y secretario de Organización del PSOE, con quien ha llegado a formar una sólida entente cordiale para mantener la disciplina y organización en el Grupo. Ayer, la ejecutiva socialista, en un comunicado, ensalzó la labor tanto de los ministros salientes como de la entrante en Educación, Mercedes Cabrera, pero dedicó a Rubalcaba una mención especial: Ha demostrado su gran capacidad en el trabajo parlamentario desarrollado como portavoz del Grupo Parlamentario Socialista y sabrá, sin ninguna duda, responder a este nuevo reto con su habitual entrega y buen hacer Sin embargo, el aprecio que Zapatero y Blanco dicen que tienen por Rubalcaba es inversamente proporcional a las simpatías que despierta en el PP... o directamente proporcional a la anti- Alfredo Pérez Rubalcaba sube a su escaño en el Congreso patía que genera. No en vano, Mariano Rajoy acogió ayer la designación de Rubalcaba como ministro del Interior- -cartera de la que él fue responsable- -como una mala noticia tiempo máximo de prisión; y con él los socialistas se mostraron reacios- -aunque al final votaron a favor- -a la ley de Partidos Políticos que posibilitó la ilegalización de Batasuna... Y a la vez Rubalcaba es considerado por amplios estamentos del PP como el cerebro de la campaña contra el PP que puso en marcha el PSOE entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 tras los atentados de Madrid. Además, voces del PP aludieron ayer a Rubalcaba como uno de los exponentes de los gobiernos de los GAL. Es un golpe muy duro al proceso de confianza que estaba iniciando Zapatero con Rajoy reveló la diputada Alicia Sánchez Camacho. En cambio, Rubalcaba goza de predi- Cerebro de la campaña del 13- M El PP no se fía de él. Sin matices. Rubalcaba fue el principal interlocutor del PSOE con el PP en materia antiterrorista. Con él los populares gestionaron el nacimiento del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo y con él ha llegado la puntilla; con él llegó la resistencia del PSOE a las reformas procesales y penales del Ejecutivo de Aznar que impusieron el cumplimiento íntegro de penas y el incremento hasta 40 años del López Garrido será el portavoz del PSOE en el Congreso en la segunda mitad de la legislatura M. M. MADRID. El aterrizaje de Alfredo Pérez Rubalcaba en el Ministerio del Interior obligará al PSOE a reformar la dirección de su Grupo Parlamentario en la segunda etapa de la legislatura. La vacante que deja Rubalcaba será en principio cubierta por el hasta ahora secretario general del Grupo o número dos Diego López Garrido, y así tiene previsto confirmarlo la ejecutiva socialista el 17 de abril. Si bien es verdad que López Garrido no goza del peso político de Rubalcaba, también lo es que su labor en el Congreso- -especialmente demostrada durante la fase final de la tramitación del Estatuto catalán y dada su condición de experto constituciona- Al frente de la política penitenciaria Todo ello viene a poner de manifiesto que Rubalcaba, una de las pocas personas del entorno de Zapatero que despacha con él varias veces al día y a quien sus compañeros de partido atribuyen una innata capacidad negociadora- -incluso conspirativa llevará buena parte del peso político en una eventual negociación con ETA que, evolucione como evolucione, ha pasado a convertirse en la prioridad de Zapatero una vez que juzga salvado para el PSOE el escollo del Estatuto catalán. En Interior, Rubalcaba no sólo será el primero en disponer de los informes de los servicios policiales de informa- lista- -le ha permitido ver reforzado el respaldo de sus compañeros. El PSOE maneja la posibilidad de que que López Garrido se vea acompañado como número dos por una mujer, si bien la opción de la actual número tres del Grupo, Teresa Cunillera, del PSC, no parece contar con muchas posibilidades. Los equilibrios territoriales en el PSOE podrían inclinar la balanza hacia algún diputado andaluz o madrileño. El PSOE, con el respaldo suficiente- -aunque sea alterno- -de ERC, CiU, PNV, IU o CC en el Congreso y con un programa legislativo por cumplir no tan polémico una vez superado el Estatuto catalán, cree que López Garrido tendrá un panorama relativamente despejado. Diego López Garrido