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32 VIERNES 7 4 2006 ABC Madrid El Tribunal Superior abre la puerta a la utilización de teléfonos móviles en el Metro Aguirre revela que la dirección regional del PP pidió a Gallardón cambios en los parquímetros Simuladores para conducir los nuevos trenes La formación de los conductores de Metro se lleva realizando, desde hace varios años, a través de simuladores que reproducen las diferentes situaciones con las que se pueden encontrar en un tren. Por ahora, Metro dispone de simuladores correspondientes a las series 7000 y 8000- -los trenes que circulan por líneas como la 9 o la 10- pero están por llegar los correspondientes a las series 3000- -los que transcurren por la línea 3 y de los que ya se ha realizado una primera entrega- los 9000- -los de MetroSur- -y los correspondientes al Metro Ligero que discurrirá por Boadilla del Monte y al PAU de Sanchinarro. Estos simuladores disponen de un puesto de instructor, desde el que se sigue y evalúa la formación de los noveles conductores; una cabina de conducción, idénticas a las reales, que poseen una alta calidad que permite realizar una formación completa; y un puesto de formación, el sistema que recrea los túneles. Uno de los modernos simuladores para conductores con los que cuenta Metro en la actualidad ABC Un tren equipado con la más alta tecnología detectará cualquier riesgo en la seguridad del Metro Chequeará todos los túneles y las vías de la red, así como la catenaria b Las nuevas técnicas que se han introducido en los últimos años han supuesto un ahorro de 100.000 euros kilómetro año al mecanizarse el mantenimiento MERCEDES CONTRERAS MADRID. La tecnología, en aras de la seguridad, ha entrado de lleno en el Metro madrileño. En breve se pondrá en funcionamiento un nuevo tren auscultador de instalaciones (TAI) que permitirá comprobar el estado tanto de los túneles como de las vías o la catenaria de una forma más rápida y fiable. Se trata, según Metro, de una enorme inversión que, hasta el momento, sólo la había realizado Renfe en España. Por ello, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, acompañada del alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, acudirá hoy a las cocheras de Canillejas para presentar ese tren que, con sus paseos, velará por la seguridad de los viajeros del Metro. Pero la tecnología, pese a su coste, lleva ya algunos años aplicándose en la compañía y ha dado sus resultados positivos, también desde el punto de vista económico. Los avances tecnológicos han supuesto una mayor mecanización de los trabajos de mantenimiento de instalaciones fijas y una enorme tros, que miden las aceleraciones verticales y horizontales que sufre el tren al circular por la vía, montados en unidades de servicio comerciales que mandan información a un ordenador. Para comprobar el peralte, pendiente, inclinación del carril y el radio de curvatura se emplean otros sensores montados en un carro que se desplaza de forma manual por la vía y que da excelentes resultados. Catenaria propia En relación a la catenaria, Metro decidió en 1996 estudiar la fabricación de una catenaria rígida que evitara los altos costes de mantenimiento y el pago de royalties por patentes exteriores. Así, patentó una catenaria propia que dio lugar, posteriormente, a desarrollar un nuevo perfil de vía y otras piezas auxiliares. Además, dentro de estos avances tecnológicos, la empresa Metro patentó también un sistema de medida del desgaste del hilo de contacto que evita tener que hacer la comprobación manualmente, así como un pantógrafo (sistema articulado de barras situado en el techo de las locomotoras eléctricas, usado para la toma de corriente) Como complemento, un equipo de la Compañía trabaja para aumentar el conocimiento del material móvil, mediante aplicaciones informáticas. Sus resultados repercuten en la compra de los nuevos trenes, al tiempo que este equipo estudia el confort, la estabilidad y el posible riesgo de descarrilamiento. Así es el nuevo tren auscultador de instalaciones adquirido por Metro reducción de los correspondientes costes. Los números, como siempre, son la mejor prueba. En 1995, con 120 kilómetros de red, los costes en instalaciones fijas fueron de 30,9 millones de euros (unos 39,1 millones de hoy) mientras que en 2003, con una red de 178 kilómetros, han sido de 39,5 millones. Estos avances suponen, por tanto, un ahorro de unos 100.000 euros por kilómetro y año. Entre los desarrollos realizados en los últimos años destaca un sistema de ABC inspección de las infraestructuras, túneles, estaciones y vía que, ligado a un GIS y a un sistema de posicionamiento, permite visualizar en la mesa de trabajo cualquier tramo de la red. Los túneles, que se deterioran lentamente por la acción del agua existente en el terreno, se controlan mediante un sistema de captación de imágenes, de comunicaciones y de aplicación informática. Para detectar los defectos de las vías se ha estado utilizando unos sensores, principalmente aceleróme-