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6 Opinión VIERNES 7 4 2006 ABC AD LIBITUM ÍDOLOS DE LA CUEVA LA TENTACIÓN ELECTORERA L PSOE y el PP tienen la mala costumbre compartida de no dar puntada sin hilo electoral. No es esa una exclusiva de las dos grandes formaciones nacionales, pero es en ellas en donde más se advierte y alcanza efectos más nocivos para los ciudadanos. Los votos, qué duda cabe, son un elemento valioso; pero, vistos con inteligencia, sólo en días electorales. Sacrificarlo todo a ellos, y por ellos, es una forma eficaz de prostitución democrática, la garantía del fracaso para quien ocupa el poder y el mejor camino para perpetuarse en la oposición para quien aspira a salir de ella. La búsqueda inteligente de soluciones para los problemas que inquietan al país y la previM. MARTÍN sión de los venideros no FERRAND debe acomodarse a su potencial rédito electoral como, por ejemplo, están haciendo los dos grandes partidos nacionales en el muy desgraciado y largamente consentido caso de la corrupción marbellera. El Gobierno socialista y la oposición popular no dejan de reprocharse mutuamente un cierto grado de responsabilidad en el caso y, a decir verdad, las dos partes están asistidas por la razón. Como en el viejo chiste de la piscina, si es cierto que resulta generalizada la costumbre de mear en ella, parece excesivamente ostentoso y provocador hacerlo desde el trampolín. Eso hizo Jesús Gil y han seguido haciendo, con menos garbo e idéntica perversión, sus continuadores. Ni el PSOE ni el PP trabajaron mucho por evitarlo en sus distintas y alternantes etapas de Gobierno. Otra cosa más flagrante es la pasividad de la Junta de Andalucía, pero frente a ella debe tenerse la generosidad de admitir que nadie puede dar lo que no tiene. Mariano Rajoy, empeñado en medir el tiempo con patrones distintos al calendario, quiere elecciones en Marbella aunque sabe y confiesa que en las pasadas no nos votó prácticamente nadie El hecho de que la actual portavoz del PP en el ayuntamiento de los líos sea la única candidata que no está en la cárcel no cambia mucho las expectativas populares. No estar en la cárcel es, moral y estadísticamente, lo más frecuente, y esperemos que la portavoz popular, ayer jaleada y promovida por Rajoy y el últimamente difuminado Javier Arenas, tenga otros méritos y valores más concretos que los cantados por sus jefes de fila. Vivimos una crisis de valores tan inmensa que no haber estado en la cárcel puede pasar a ser un mérito suficiente para alzarse con la vara municipal en un lugar como Marbella. El PSOE y el PP, lejos de utilizar estas circunstancias para agredirse mutuamente, podrían aprovecharlas para, en un necesario trabajo conjunto, ir erradicando del mapa de España, y con mayor urgencia en los de las diecisiete autonomías, la corrupción y las corruptelas que van tomando carta de naturaleza y que- -aquí todo es posible- -alguien llegará a reclamar algún día como derechos adquiridos y o históricos. LEER, UN PLACER DIFERIDO Si leer es un placer, no lo es inicialmente. A él se AÑANA se clausuran en España dos imporllega sólo tras cierta ascesis que, a menudo, no supone tantes foros en torno a la Lectura, uno en un camino fácil. Nunca lo fue. Aprender a leer es un Cáceres y otro en Madrid. Llama la atenrito de iniciación que no es necesario para acceder a ción, por cierto, que sus organizadores no se hayan otras formas más populares de entretenimiento. Alberpuesto de acuerdo para unificar planteamientos o, al to Manguel nos ha explicado en Una historia de la lectumenos, separar en el tiempo sus respectivas convocara que en la sociedad judía medieval la iniciación se torias. Ambas reuniones, que cuentan con el aval del acompañaba de un ritual complejo que incluía Ministerio de Cultura, se han iniciado en un que el niño lamiera la pizarra untada en miel en clima de evidente optimismo, al menos en lo la que estaba escrito el alfabeto hebreo que iba a que se refiere a la evolución de los hábitos de ser aprendido. Leer era, también, asimilar corlectura de los españoles. La ministra del ramo poralmente. anunció hace unos días que este año el porcenDesentrañar un texto requiere esfuerzo. No taje de los que leen llegará al 58 por ciento: una es algo pasivo, como mirar un magazine de socifra nada despreciable, sobre todo si se tiene bremesa o una comedia de situación. Desde Baren cuenta que en 1986, tan sólo hace veinte MANUEL thes sabemos que el lector realiza una actividad años, era del 28 por ciento. RODRÍGUEZ RIVERO comparable a la del intérprete de una partitura Dejando de lado algunas precisiones, como musical, dando vida a un cuerpo que, sin él, permaneque ese euforizante porcentaje incluye un 16 por ciento ce inerte, es letra muerta. Leer es una técnica o, mejor, de lo que las estadísticas llaman lectores ocasionaun arte que es preciso dominar. Sólo cuando se derrumles un marbete que designa a quienes confiesan leer ban las resistencias del texto llega el placer, sobre todo libros alguna vez al mes o al trimestre lo cierto es si se lee por leer, como ocurre en la lectura literaria. Y que en nuestro país ha crecido exponencialmente el supone, de modo inmediato, controlar la tensión entre número de quienes frecuentan el libro. Hemos dejado la información que acabamos de recibir y lo que vende ser el farolillo rojo del tren de lectura europeo y nos drá a continuación (por eso las interrupciones son tan estamos situando a una distancia media de la máquimolestas) desplegar nuestra mente en lo que el texto na, controlada desde siempre por los escandinavos. nos ha dicho y abrirnos a lo que nos dirá, controlar el Quizás haya llegado el momento de examinar la caliritmo de lo que asimilamos. Leer es haber leído, decía dad de esa lectura y, de paso, desterrar algunos lugares el filólogo Spitzer. Y equilibrar la distancia con lo escricomunes sospechosamente recurrentes. Uno de los to: si uno se compromete demasiado, puede extraviarque más me irritan es la perfunctoria afirmación, de se (como Alonso Quijano y la señora Bovary) y, si no carácter propagandístico, de que leer es un placer. Se se implica lo necesario, no lee correctamente. diría que los que la utilizan pretenden contraprograSólo cuando se domina ese arte- -a veces muy pronmar el prestigio y el poder de seducción de la imagen to- -llega el placer. Un placer con riesgos y enormes mediante la promesa del goce. Como si agitando el secompensaciones. El gran reto, hoy y ahora, es convenñuelo del placer fueran a detener la desbandada que, cer a los jóvenes lectores, que se impacientan y exigen cada día, se dirige a la tele (o al chat, o a la consola de satisfacción instantánea, de que, finalmente, el esfuervideojuegos) en busca de la dosis programada de satiszo merece la pena. facción inmediata. E M