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ABC JUEVES 6 4 2006 Nacional 21 CORRUPCIÓN EN MARBELLA Los agentes tuvieron que moverse en coches de alquiler para que no los detectaran los implicados Sólo diez policías de la Udef eran los dueños del secreto de la operación Malaya b El director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, atribuye el éxito de la investigación a una obra de ingeniería policial para seguir el recorrido del dinero El cazador caprino que se bañaba con Miró Juan Antonio Roca, ex gerente de Urbanismo y asesor del Ayuntamiento de Marbella, se ha convertido, muy a su pesar, en personaje en el punto de mira de los focos. Y a él sólo le gusta el flash de la cámara privada que le retrata después de abatir una codiciada pieza. Como buen cazador, y aseguran que lo es, sigue las huellas procurando no dejar rastro. Esta vez le ha traicionado su olfato. La Policía ya ofreció una detallada y apabullante lista de las posesiones que se le atribuyen: fincas, cuadros, palacios, caballos, toros, centenares de cuentas corrientes, chalés, colecciones de arte, coches lujosísimos, helipuertos, en fin, el paraíso en la tierra. Pero ayer se difundieron imágenes tan elocuentes como las que ilustran esta página. Roca siempre, o casi, se fotografiaba con su presa abatida y colgaba la imagen en su museo de la caza, levantado en San Pedro de Alcántara, con una jirafa disecada, familias de leones, un oso blanco, un elefante, un cocodrilo, patas de elefante... Y alguien que atravesaba el mundo en busca de un animal, una pieza, hacía lo mismo para conseguir un cuadro, como el miró que colgaba en uno de sus fastuosos baños. CRUZ MORCILLO MADRID. Sólo diez agentes de elite conocían el alcance real de la operación Malaya en la que al final participaron 300. Son miembros de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udev) de la Comisaría General de Policía Judicial- -dirigida por el comisario Juan Antonio González- -y comenzaron a trabajar el caso en noviembre pasado, después de que se presentaran denuncias en el Juzgado que apuntaban anomalías en el Ayuntamiento de Marbella. La misión era tan delicada que durante este tiempo todos se han visto obligados a moverse por Marbella, Murcia, Madrid y el resto de puntos neurálgicos en coches alquilados, en lugar de utilizar los camuflados del Cuerpo habituales en las vigilancias. La razón: evitar que detectaran sus movimientos quienes trabajaban para el cerebro de la trama, Juan Antonio Roca, que contaba con su propio sistema de contraespionaje manejado por el ex militar Jaime Hachuel. Roca fotografiado con un trofeo de caza; abajo su jacuzzi presidido por un miró DGP para seguir el recorrido hecho por el dinero que acompañaba a esas actuaciones de corrupción A su juicio, la metodología de estas pesquisas, como ya ocurrió con la Ballena Blanca o con la Avispa ha sido clave. No se trata sólo de investigar el delito sino de perseguir el rastro del dinero ilícito sin dejar resquicio posible, es decir, centrarse en la vertiente económica que sostiene a los delicuentes antes que en los propios hechos delictivos. Esa forma de trabajo, muy compleja, requiere agentes especializadísimos conocedores de la ingeniería financiera y las operaciones para blanquear dinero. Ese fue el objetivo número uno: desentrañar la maraña de empresas y sociedades entre las que se movía como pez en el agua Juan Antonio Roca, con una cohorte de abogados y hombres de paja plasmando sus ideas geniales. Acceso a las bases de coche Se sospechaba y, con razón, que Hachuel, alias el Coronel y su gente podían tener acceso a las bases de datos de vehículos oficiales para comprobar matrículas, por ejemplo. Si no lo hacían directamente, era muy probable que pagaran a otros el servicio- -de ahí que surgiera la supuesta implicación de agentes de la Policía Local como posibles cómplices con cualquier pretexto- Ante estas dudas más que razonables se optó por adoptar todas las precauciones posibles y aun así el trabajo policial se fue complicando por momentos. Al final era casi imposible acudir a un Registro oficial o hacer una vigilancia sin que nos controlaran admite un investigador. Los diez agentes dedicados en exclusiva a la Malaya contaron con el apoyo de otros veinte miembros de la Udyco Costa del Sol porque al servicio se le dio importancia diez, según confirmó ayer el director general de la Policía, Víctor García Hidalgo. Hidalgo no desveló detalles de la operación, pero atribuyó el rotundo éxito a una obra de ingeniería policial Roca, el epicentro Roca ha sido el epicentro de la operación, en el que desde el inicio se basaron los agentes corroboró ayer García Hidalgo. A partir de ahí, con las pruebas y la información suficiente, que incluye horas y horas de grabaciones telefónicas, a dos y tres bandas, se logró elaborar un completo estudio patrimonial, bancario e inmobiliario. Esa ya era una gran novedad de la Malaya puesto que pese a estar procesado por la Audiencia Nacional nunca se había contado con una guía del patrimonio de Roca, que ahora tendrá que demostrar cómo se ha enriquecido de tal modo- -el valor de lo intervenido supera los 2.400 millones- -con los ingresos que justifica.