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14 Nacional EL DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA MARTES 4 4 2006 ABC El País Vasco francés ha sido refugio de etarras y es aún hoy, junto con Navarra, objeto de deseo de los nacionalistas. Allí, sin embargo, se vive completamente ajeno a la actualidad española. ETA no es objeto de debate. Pocas veces una frontera separa tanto la percepción de una realidad ¿Tregua? ¿Proceso de paz? Lo siento, no estamos pendientes de eso TEXTO: PABLO MUÑOZ FOTO: DANIEL G. LÓPEZ BIDART. En el País Vasco francés, santuario durante muchos años de la banda terrorista ETA se respira, sobre todo, tranquilidad. A pesar de que es evidente que sus raíces son las mismas que en el lado español, aquí la vida lleva otro ritmo y las costumbres son también distintas. Los elementos que marcan la identidad común son visibles, pero al contrario de lo que sucede en algunos lugares de nuestro país no se hace de forma agresiva. El debate de la autodeterminación, o el del separatismo, simplemente no existen, al menos entre la mayor parte de la población. Una visita a la zona revela hasta qué punto los etarras y todo el mundo abertzale son víctimas de su ensoñación al reivindicar- -y algunos matar por ello- -la creación de un Estado independiente en el que sólo ellos creen. Bidart es un pequeño pueblo de la costa que el 29 de marzo de 1992 se hizo popular en España por haber sido escenario de la detención de la cúpula etarra de entonces, formada por Pakito Txelis y Fiti el denominado colectivo Artapalo El golpe a ETA fue histórico y, sin embargo, hoy es muy difícil encontrar a vecinos que se acuerden de aquello, como tampoco del lugar donde estos individuos tenían su refugio. Esos nombres siniestros, muy familiares en nuestro país, son desconocidos para ellos. y de pelo moreno y corto, asegura que su única actividad en este campo es organizar alguna fiesta para recaudar fondos para los presos que están en Francia Y en parte lo hace por amistad, ya que se cartea con alguno de ellos, en concreto con un individuo francés de Bidart. No va mucha gente, por lo que también tenemos que avi- sar a los pueblos cercanos para lograr algo más dinero Sostiene que el final de ETA es posible sólo con el acercamiento de los presos En Anglet, en San Juan de Luz, en Bayona o en Biarritz, todas ellas poblaciones donde también se han producido detenciones de sanguinarios terroristas, la situación es muy parecida. Por contraste con España, llama la atención la ausencia casi total en las calles de cartelería abertzale, de bares de radicales, de pintadas o pegatinas agresivas. Naturalmente, en los escaparates se pueden ver camisetas con una ikurriña estampada o guías del Pays Basque porque nadie renuncia a sus raíces. Sin embargo es llamativo que muy pocos se planteen no ya un proceso de independencia- -impensable en el País Vasco francés- sino incluso una cierta autonomía. El recorrido acaba, de nuevo, en Bidart. Más exactamente, en el camino llamado Ene Maitena, bastante solitario y apartado del centro del pueblo, en la carretera hacia Bayona. Allí, a 300 metros, a mano derecha según se baja, se encuentra el caserío donde fue detenida la cúpula etarra, hoy dividido en cuatro viviendas. Casi frente a él hay una casa en la que ondean dos ikurriñas. Es el detalle más nacionalista que se puede ver en muchos kilómetros a la redonda. Un grupo muy pequeño No es extraño, porque ETA, el terrorismo, el llamado proceso de paz o el alto el fuego permanente decretado por la banda hace poco más de una semana son cuestiones que no les afectan. Un gendarme lo confirma: Aquí sólo hay un grupo muy pequeño que tiene algo de nacionalista, pero no es gente radical como lo que sufren ustedes en España. A veces se reúnen, pero sin provocar problemas Uno de los camareros del Hotel Restaurante Elissaldia en el centro del pueblo, lo ratifica: Nadie habla del alto el fuego, de independentismo o de ETA. Eso no forma parte de las conversaciones habituales que oímos en la barra, no estamos pendientes, eso sólo les afecta a ustedes y a la Policía Hay que insistir una y otra vez hasta que alguien da una pista sobre una persona vinculada de alguna forma con el movimiento abertzale. Se trata de una empleada del Ayuntamiento, Jayalen Suhast, que desde el principio muestra su extrañeza por el hecho de que dos periodistas hayan viajado a Bidart para hacer un reportaje sobre la tregua etarra: La verdad es que aquí no se habla mucho de eso admite. La mujer, menuda, vestida de negro Caserío de Bidart en el que en 1992 fue detenida la cúpula etarra. Hoy está dividido en cuatro viviendas Condenado a 343 años el etarra que dio los explosivos para un atentado mortal en Córdoba ABC CÓRDOBA. La Audiencia Nacional ha condenado a 343 años de cárcel al integrante del comando Andalucía de ETA Francisco Javier Gallaga Ruiz por facilitar los explosivos para el atentado perpetrado el 20 de mayo de 1996 contra un autobús del Ejército en Córdoba, en el que murió el sargento Miguel Ángel Ayllón. En su sentencia, la Sección Primera de la Sala de lo Penal condena también a Gallaga a indemnizar a los herederos del sargento asesinado con 180.303 euros, así como a tres heridos en el atentado con 3.000 euros a dos de ellos y con 90.000 a otro. El tribunal considera a Gallaga autor de un delito de atentado terrorista contra miembros de las Fuerzas Armadas con resultado de muerte, por el que le condena a 27 años de cárcel, así como de veinticuatro delitos de asesinato en grado de tentativa- -por los 20 viajeros del autobús y los cuatro heridos- penados con 13 años cada uno, y de un delito de estragos por el que le corresponde una pena de cuatro años de prisión. Según el relato de hechos probados, Gallaga, extraditado en 2004 desde Francia, se incorporó en abril de 1996 al comando Andalucía que entonces integraban Mikel Azurmendi Peñagaricano, Maite Pedrosa y Asier Ormazábal, ya condenados por estos hechos. El grupo planeó atentar contra miembros de las Fuerzas Armadas con sede en el Campamento militar de Cerro Muriano, en Córdoba, mediante la colocación de artefactos explosivos en sendos vehículos, que serían explosionados al paso de un vehículo militar que recogía personal de la base militar Los terroristas prepararon los artefactos, utilizando el material explosivo facilitado por Francisco Javier Gallaga quien los transportó desde Madrid hasta el piso franco que el comando tenía en Sevilla Con ese material, Azurmendi, Pedrosa y Ormazabal fabricaron tres artefactos.