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30 Internacional LUNES 3 4 2006 ABC LAS LECCIONES DE TALLEYRAND alleyrand fue un aristócrata de arruinado solar. Cursó estudios eclesiásticos, fue obispo y se apuntó con entusiasmo a la Revolución Francesa. Sobrevivió los Estados Generales, la Convención, el Terror, Termidor, el Directorio, Napoleón. Y terminó siendo ministro de Negocios Extranjeros de Luis XVIII, en la restauración. El buen Talleyrand tiene muy mala Prensa. Cuando Chateaubriand le vio caminar sostenido del brazo de Fouché, otro superviviente, exclamó: ¡El vicio apoyado en el crimen! Se supone que Talleyrand era el vicio Yo no comparto esa pobre caricatura. Talleyrand fue un patriota ALBERTO que salvó a su país SOTILLO cuando, tras la derrota de Napoleón, consiguió que el Congreso de Viena reconociese a Francia como una potencia que debía preservar sus fronteras naturales con derecho a mantener un fuerte Ejército y sin la carga de pagar las compensaciones económicas que se le reclamaban. La prodigiosa lección de Talleyrand volvería a ser aplicada por el general De Gaulle, cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, se inventó una Francia que, en vez de asumir que fue una nación ocupada y humillada durante todo el conflicto, se presentaba como una de las grandes potencias triunfadoras. Y convenció al mundo entero de que no podía ser de otra manera. La de Talleyrand y De Gaulle es, en realidad, la lección de Francia: la de un país que ha sabido preservar una política exterior de consenso desde los tiempos del cardenal Richelieu, una política inmune a las veleidades de la fortuna y del poder. Mañana, la presidencia de la república podrá recaer en Sarkozy, Villepin, Ségolène Royal o Jospin, pero la política exterior francesa se mantendrá fiel a las tradiciones heredadas desde Richelieu. Ése es el secreto de que nuestro vecino país haya salido indemne de todas sus catástrofes. Y me temo que ésa también es la explicación de que el más pequeño resbalón haya enviado a España al ostracismo internacional en todos los tiempos en los que careció de una política exterior de consenso. En Francia, o en cualquier país con una proyección exterior sólida, no se incurre en la puerilidad de esperar a ver qué dice el de enfrente para defender exactamente lo contrario. La política exterior de un país necesita ser predecible para que sea considerada con seriedad. Y la predictibilidad se gana a lo largo de decenios y se pierde en unas semanas. Una política exterior de consenso no quiere decir que haya que asentir sin más ni más a lo que venga y, por supuesto, obliga a criticar al Gobierno cuando éste flaquea en la defensa de los intereses nacionales pactados. Pero a Talleyrand nunca se le ocurrió defender a su país mediante el pobre recurso de limitarse a llevar la contraria a quienes le precedieron. Talleyrand se sucedió a sí mismo. Ésa fue su ventaja. T Estadio de la Fiorentina: Adiós, Tommy. Ninguna piedad... sino pena de muerte El secuestro el pasado 2 de marzo del pequeño Tomasso Onofri, de 18 meses y enfermo de epilepsia, acabó apenas unas horas después: sus captores le mataron la segunda noche... Le golpearon con una pala en la cara porque no paraba de llorar Conmoción y rabia en Italia por el asesinato de Tommaso CRISTINA CABREJAS. SERVICIO ESPECIAL ROMA. Las esperanzas que toda Italia había mantenido durante un mes de poder ver al pequeño Tommasso Onofri, el niño de 18 meses secuestrado el 2 de marzo y con graves problemas de epilepsia, de nuevo abrazado por sus padres, se acabaron de una manera brutal el viernes, cuando uno de los detenidos acusados del secuestro reveló que el mismo día del rapto habían acabado con vida del bebe. Poco después, sus indicaciones permitieron hallar el cuerpo enterrado en un bosque. Y la Italia que cada día seguía con ansia las noticias se resignó al horror de que alguien había matado a ese Tommaso de rizos castaños, ojos azules y cara de ángel. Las confesiones del albañil Mario Alessi y de su cómplice Salvatore Raimondi, detenidos el viernes bajo la acusación de secuestro, revelan un plan despiadado para sacar dinero al padre de Tommaso. El dinero de la Caja Postal Alessi, siciliano de 44 años, condenado a la espera de sentencia del Supremo por el robo y la violación de una joven de 22 años, había trabajado como albañil en unas obras en casa de los Onofri, en la localidad de Casalbaroncolo, a las afueras de Parma. Esos días maquinó su plan para secuestrar a Tommaso, un niño delicado que tenía que tomar una medicina cada 12 horas para evitar las crisis de epilepsia. Presa fácil para chantajear a su padre, Paolo Onofri, director de la oficina de correos de la zona. Le entregaría el dinero de la Caja Postal, El pequeño Tommaso, en una imagen del álbum familiar pronto y sin resistencia, dada la frágil salud del niño. Así, el pasado 2 de marzo, con algunos cómplices como Salvatore Raimondi- -se investiga la implicación de la mujer de Alessi, Antonella Conserva, también detenida- -arrancó a Tommaso de las manos de su madre. Durante la huída, cayeron de la moto en la que escapaban con el pequeño. Una vez en el escondrijo ele- EPA gido, Tommaso, asustado y con fiebre alta la noche siguiente, no dejaba de llorar. Incapaces de dominar los nervios y ante el riesgo de ser descubiertos, acabaron a golpes con su vida: Le dimos en la cara con una pala confesaría Alessi. Todo este tiempo el cadáver estuvo enterrado no muy lejos de la casa de sus padres, junto a un río. Aquellos días, el albañil siciliano, con una frialdad casi animal, llegó