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26 LUNES 3 4 2006 ABC Internacional Rice y Straw presionan a Al- Yafari en Bagdad para que renuncie a seguir en el Gobierno El Ejército estadounidense da por muertos a los dos pilotos de un helicóptero derribado en el sur b La periodista Jill Carroll explicó que sus secuestradores la obligaron a grabar un vídeo de propaganda y a elogiar a la insurgencia antes de ponerla en libertad ABC BAGDAD. La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y el jefe de la diplomacia británica, Jack Straw, viajaron ayer por sorpresa a Bagdad en un esfuerzo sin precedentes para conseguir que los iraquíes formen un gobierno tres meses después de celebradas las pasadas elecciones, y mientras la vida cotidiana del país sigue dominada por el caos y la violencia. La visita de Rice y Straw coincide, además, con las crecientes presiones para que renuncie a seguir en su cargo el actual primer ministro, el chií Ibrahim al- Yáfari. Los representantes estadounidense y británico no mencionaron expresamente su deseo de que Al- Yáfari dé su brazo a torcer. Pero la Administración norteamericana ya ha dado a entender su convicción de que sin él sería más fácil lograr un gobierno de consenso. Las declaraciones a favor de la salida del primer ministro se reforzaron ayer. Y la propia Condoleezza Rice tuvo el detalle de reunirse con el favorito a sustituir a Al- Yáfari, el actual vicepresidente y también miembro de la coalición de partidos religiosos chiíes, Adel Abdul Mahdi. Es maravilloso volver a verle de nuevo le saludó la secretaria de Estado. Al- Yáfari ha criticado la injerencia de Estados Unidos en los asuntos iraquíes. Pero su posición se presentaba ayer más frágil después de que Halal al- Din as- Saghir, un destacado miembro de la principal organización de la coalición de partidos chiíes, se sumase a quienes exigen la retirada de Al- Yáfari. so en torno a Mahdi o cualquier otro candidato. Y queda abierto el interrogante sobre la actitud que mantendría el fundamentalista chií Moqtada al- Sadr, a quien intentan desplazar del poder los mismos que piden la salida de Al- Yáfari, pero que cuenta con una insoslayable influencia política y un fuerte apoyo popular. Lo que sí está claro es que la Administración norteamericana tiene prisas en sortear este callejón sin salida: La formación de un gobierno de unidad nacional es ahora un asunto urgente dijo Rice nada más llegar a Bagdad. La secretaria de Estado y Straw se reunieron por separado con el presidente iraquí, Yalal Talabani, y con el primer ministro en funciones, Ibrahim al- Yáfari. Discutieron la evolución del proceso político y los obstáculos que éste afronta según señaló un comunicado de la oficina del jefe del Gobierno en funciones. Aunque testigos de la reunión de Rice y Straw con Al- Yáfari no olvidaron puntualizar que la jefa de la diplomacia estadounidense aparentaba estar incómoda Más allá de las bambalinas políticas, no obstante, la violencia sigue azotando a Irak como cada día. Ayer, un comunicado del Ejército norteamericano confirmó que el helicóptero que se estrelló el sábado al sur de Bagdad, un Apache fue abatido por un disparo Straw, Rice y Al- Yáfari, durante la entrevista mantenida ayer en Bagdad hostil, y señaló que los dos pilotos están probablemente muertos Asimismo, al menos once personas murieron ayer en diversos ataques y atentados. Seis de ellas eran miembros de una misma familia que perdieron la vida al estallar una bomba en su domicilio, en un barrio al sur de Bagdad. Asimismo, en la ciudad de Ramadi murieron cinco civiles, entre ellos tres niños, en un intercambio de fuego entre tropas estadounidenses y un grupo de hombres armados. Así las cosas, la periodista norteamericana Jill Carroll regresó ayer a Estados Unidos tras haber permanecido 82 días secuestrada en Irak. Poco antes de su liberación, Carroll apareció en un vídeo de propaganda de la insurgencia en el que criticaba a Estados Unidos y aseguraba que los rebeldes eran buena gente Pero, antes de partir a Estados Unidos desde Alemania, la pe- Al menos once iraquíes murieron en diversos ataques y atentados, entre ellos tres niños en la ciudad de Ramadi Crece la impaciencia de EE. UU. ante la eterna crisis política P. R. WASHINGTON. La parálisis institucional que sufre Irak- -todavía sin gobierno pese a los comicios celebrados hace más de tres meses- -está poniendo a prueba la paciencia de EE. UU. con un conflicto en el que lleva invertidos 200.000 millones de dólares, la vida de más de 2.300 soldados y buena parte del capital político del presidente Bush. Las negociaciones entre las diferentes facciones y partidos políticos iraquíes, complicadas sobremanera por continuos actos de violencia Fisuras en el bloque chií No obstante, el panorama político iraquí sigue siendo de lo más turbio. Hasta el momento, los partidos kurdos y suníes exigían la retirada de Al- Yáfari. Las organizaciones chiíes, en cambio, le apoyaban. Ahora comienzan a aparecer las primeras fisuras en el bloque chií, pero sigue sin estar claro que pueda formarse un gobierno de consen- sectaria y profundos desacuerdos sobre quién debe ser el jefe del Gobierno, no encajan con el declarado empeño de la Casa Blanca por lograr una significativa reducción de sus tropas a lo largo de este año. En ese contexto se sitúan los esfuerzos de persuasión realizados por EE. UU. en las últimas semanas, desde interpelaciones telefónicas de Bush a los líderes iraquíes hasta la visita sorpresa de ayer de Condoleezza Rice. Siempre con la insistencia de seleccionar cuanto antes un go- bierno de unidad, más necesario que nunca para conjurar el peligro de guerra civil. La Administración Bush no ha ocultado sus esperanzas de que Ibrahim al- Yáfari no asuma otra vez el puesto de primer ministro en el nuevo gobierno, al ser percibido como una figura débil, poco efectiva, con limitado respaldo y que genera muy poco consenso dentro del mosaico étnico y confesional iraquí. Deseo de Washington que ha provocado la reacción de Al- Yáfari y sus seguidores chiíes, que exigen que Estados Unidos deje de interferir de una vez por todas en las cuestiones políticas internas de Irak. Entre las insistencias de Estados Unidos también figura que la mayoría chií ofrezca a la minoría suní una parcela significativa de poder en el nuevo Ejecutivo. Durante su visita relámpago, Rice y Jack Straw insistieron ayer en que su compartido apremio se centra en la urgente formación de gobierno y no en dictar a los iraquíes exactamente quiénes deben ser sus líderes políticos.