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4 Opinión LUNES 3 4 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil PERDER LAS MALETAS Y LA PACIENCIA OS meses después de su puesta en marcha, la nueva terminal del aeropuerto de Barajas vive aún episodios con perfiles caóticos, impropios de una obra tan colosal (en dimensiones y presupuesto) El penúltimo tuvo lugar el pasado sábado con el extravío de 20.000 maletas durante las cinco horas que estuvo averiado el sistema de facturación. Tal fue el desbarajuste, que varios centenares de vuelos partieron sin el equipaje que deberían haber embarcado. Hace dos meses, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, pedía disculpas a los usuarios por la entropía que se vivió en la T- 4 el día de su inauguración. También pidió paciencia. Y parece que va a hacer falta bastante si estos incidentes siguen produciéndose. Ayer, cuando ya funcionaba la facturación y las maletas perdidas iban siendo devueltas a sus destinos con 24 horas de retraso, era el tren automático subterráneo que une el edificio central con la terminal satélite el que sufría una avería que obligaba a hacer el recorrido de ida y el de vuelta por una única vía. ¿Cuándo funcionará todo a la vez? Los ciudadanos, que pagan puntualmente sus impuestos, esperan un razonable funcionamiento de los servicios públicos que costean. No quieren excusas ni apelaciones a la resignación. Quieren soluciones. D LOS EFECTOS DE LA EUFORIA A segunda parte del Barómetro Estacional que hoy publica ABC recoge un vuelco en la opinión de los españoles sobre las expectativas electorales del PSOE y el PP, así como sobre la situación política y económica. La causa única de este cambio drástico es el alto el fuego anunciado por ETA, que ha producido dos efectos: por un lado, un sentimiento de satisfacción por el cese, aunque sea provisional, de la violencia; por otro, una capitalización de la situación a favor del Gobierno. Esto último no es un fenómeno excepcional, ante una tregua terrorista. La reacción natural de la sociedad es asociar la decisión de los terroristas de paralizar sus acciones violentas con la eficacia- -supuesta o real- -de la acción del Gobierno que en cada momento ocupe el poder, estableciendo una suerte de causalidad entre esta y aquella, y sin entrar en juicios de mayor hondura, eludidos por los ciudadanos por efecto de la euforia que provocan las buenas noticias. Por eso, los datos de la encuesta, siendo muy significativos, se explican en un contexto de impacto emocional colectivo y no es arriesgado presumir que se irán templando con el paso del tiempo. Ahora bien, son datos que se deben tener en cuenta, sobre todo, para diagnosticar el estado de ánimo de los ciudadanos ante una etapa política que va a ser larga, porque el supuesto final dialogado del terrorismo de ETA no ha hecho más que empezar. Por eso entra dentro de lo previsible que el PSOE mejore sus expectativas de estimación de voto, que actualmente se sitúan en el 44,5 por ciento, frente al 39,5 por ciento que le otorgaba el Barómetro del pasado enero. Correlativamente, el PP baja en la estimación de voto desde el 40,4 por ciento que registraba en enero, al actual 36,8 por ciento, y esta variación llega a la preferencia del PSOE como partido ganador para las próximas elecciones y a la valoración de las gestiones del Gobierno y del PP y de los líderes políticos. A partir de este impulso en las expectativas electorales, la encuesta refleja un efecto dominó de la euforia producida por el alto el fuego irrumpiendo en valoraciones que sufren alteraciones tan llamativas que sólo se explican por la superposición de la reacción afectiva a cualquier reflexión crítica. Por ejemplo, el 50 por ciento considera que la situación económica es muy buena o buena (frente al 44 por ciento de enero pasado) y el 41 por ciento juzga en los mismos términos la situación política, frente al 28 por ciento del mes de enero. Las previsiones a un año son, sin embargo, mucho menos optimistas. Lo más expresivo de la excepcionalidad del momento es que son diez los ministros que merecen el aprobado de los encuestados, frente a los cinco que lo merecían en enero. L En conjunto, este estudio ha tomado el pulso a un estado de opinión y de emoción causado por un acontecimiento objetivamente importante, como es la tregua de ETA. Dicho esto, resultaría imprudente tanto que el Gobierno y el PSOE dieran por consolidada estas diferencias frente al PP como que el PP las considerara irrelevantes. Probablemente, ninguno hará esto, teniendo en cuenta sus propios antecedentes sobre la evolución de las tendencias electorales y la imposibilidad de protegerse frente a todos los factores incontrolables que afluyen a la voluntad de un ciudadano cuando va a votar. Y en un proceso de negociación con terroristas, esos factores se hacen aún mas incontrolables. Hasta que ETA anunció el alto el fuego el PSOE y el PP estaban en empate técnico, con una tendencia constante de subida en la estimación de voto atribuido a los populares. La inversión de posiciones es tan drástica, que sólo con sentido crítico podrán los partidos utilizar estos nuevos indicadores en el diseño de sus estrategias. Sin duda, es el PP el principal emplazado a analizar la situación con detalle y frialdad, porque en el contexto de las dos entregas de este Barómetro estacional se demuestra que la opinión general cree que está haciendo lo que debe hacer y que, a pesar del tirón electoral que representa el alto el fuego para el PSOE, los populares tienen un partido muy sólido y asentado, lo que para Mariano Rajoy es la premisa de su estrategia en la nueva relación establecida con el Ejecutivo socialista. Es seguro que los datos de la encuesta van a ser motivo de análisis, incluso de preocupación, en el PP. Pero no deberían dar pie a nada más, y menos a iniciar un movimiento de vacilación sobre el liderazgo de Rajoy o la continuidad de Ángel Acebes- -quizás el dirigente más apreciado por la militancia popular- -al frente la organización del partido. Este es un momento en el que el centro- derecha tiene que saber ejercer su capacidad política en un ambiente complejo para su discurso, cicatero en el reconocimiento de sus méritos y tentador para quienes, tanto fuera como dentro del PP, desearían dar una patada al tablero. Los plazos de esta coyuntura son largos y las reglas del juego vienen impuestas por circuitos ajenos a las instituciones democráticas y a lo que debería ser una relación leal entre el Gobierno y la oposición. Pero la sociedad necesita una oposición de centro- derecha que se inmunice a las coyunturas adversas y afronte, como ha sabido hacerlo en estos dos años, los efectos de un cambio de ciclo que, como todo en política, es reversible. Y para cuando toque un nuevo cambio, ahí debe estar el PP, preparado y unido. LOS VIAJES DE LA MUERTE NO CESAN N remolcador de Salvamento Marítimo buscaba (a la hora de cierre de esta edición) una embarcación con medio millar de inmigrantes ilegales que había sido avistada por un avión del Ejército del Aire a unas cien millas al sur de la isla del Hierro. Al parecer, las malas condiciones del barco- -un viejo pesquero destartalado, con exceso de pasajeros y que había salido días antes de la costa occidental africana- -hacían temer que la singladura terminara de manera trágica. Paralelamente, y en aguas cercanas, se conoció el naufragio de un cayuco con una treintena larga de subsaharianos muertos. Ambos episodios demuestran que la marea de inmigración ilegal no sólo no mengua sino que puede que se haya acrecentado con la llegada del buen tiempo que trae consigo la primavera. Canarias- -punto de destino de estos fletes fantasmagóricos desde que se incrementó la vigilancia en el Estrecho- -vive una presión casi insostenible. Y las perspectivas del futuro no son halagüeñas. Sin que el Gobierno socialista haya aclaradado aún por qué ha tardado tres meses en reaccionar ante esta catástrofe humana que se viene fraguando desde finales del pasado año frente a las costas del archipiélago canario, parece que las medidas acordadas para frenar tantas muertes son insuficientes. U PRIVILEGIOS PARLAMENTARIOS A legislatura actual no resulta propicia para el consenso, de manera que son muy pocos los proyectos de ley aprobados por unanimidad. Es muy llamativo, por tanto, que todos los grupos políticos representados en las Mesas del Congreso de los Diputados y del Senado hayan aprobado un régimen de pensiones muy beneficioso para los miembros de ambas Cámaras. Los parlamentarios tendrán derecho a la pensiónmáxima cuando ejerzansus funciones durante un mínimo de siete años, que es- -más o menos- -el periodo efectivo de duración de dos legislaturas. Es un criterio poco convincente, si se tiene en cuenta la exigencia de requisitos rigurosos para empresarios y trabajadores en el ámbito de la Seguridad Social, la propuesta de eliminar el carácter vitalicio de los puestos de trabajo para los funcionarios o las dificultades diarias de los profesionales para conseguir una remuneración que compense el esfuerzo realizado. Adoptado sin debate pú- L blico previo y en el marco de un órgano interno de naturaleza administrativa, el acuerdo referido pretende justificarse mediante una apelación genérica a la situación en otros países de la Unión Europea. No se debe hacer demagogia con las retribuciones de los políticos, que tienen que alcanzar un nivel razonable de dignidad a la vista del contexto social y económico. Precisamente por ello las Cámaras están obligadas a dar ejemplo de rigor y austeridad, evitando decisiones que puedan ser interpretadas como privilegios sin justificación. Es acertado que se hayan hecho públicas las remuneraciones de los diputados, pero es inevitable que los ciudadanos tengan también en cuenta ventajas adicionales como transportes, dietas o medios tecnológicos. La legitimidad del Estado democrático no debe verse empañada por decisiones que afectan a la imagen pública de los representantes del pueblo español.