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60 Cultura DOMINGO 2 4 2006 ABC Isabel Coixet, premio a la mejor dirección en el Festival de Cine de Guadalajara b La ceremonia de clausura del CLÁSICA Temporada OSRTVE Obras de S. Montague, X. Benguerel, F. Mendelssohn y M. Ravel. Intérpretes: A. Attenelle (piano) E. Hyla (soprano) E. Rumbau (mezzosoprano) M. Mediano (tenor) y G. Poblador (bajo) Lugar: T. Monumental. Madrid. certamen mexicano, que este año ha tenido marcado acento español, estuvo precedida por un homenaje a Marisa Paredes MANUEL M. CASCANTE CORRESPONSAL GUADALAJARA (MÉXICO) El custodio una coproducción de Argentina, Uruguay, Francia y Alemania, dirigida por Rodrigo Moreno, y la película brasileña Cinema, aspirinas y urubus de Marcelo Gomes, compartieron el premio a la mejor película en la sección Largometraje Iberoamericano de Ficción en la XXI edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, que concluyó en la noche del viernes. La ceremonia de clausura estuvo precedida por un homenaje a la actriz española Marisa Paredes y se cerró con la proyección de la última película de Edward James Olmos, Walkout El premio a la mejor dirección fue para la cineasta catalana Isabel Coixet por La vida secreta de las palabras mientras que el peruano Martín Boulocq consiguió el galardón a la mejor primera película con Lo más bonito y mis mejores años LOS ESTRENOS DE RTVE ANTONIO IGLESIAS E El grupo Placebo, en una imagen de archivo JAVIER PRIETO Placebo: Era un reto poder redescubrirnos como músicos El trío británico publica Meds su quinto trabajo, y recupera la esencia de sus comienzos b La banda capitaneada por Brian Reconocimiento a Silvia Pinal En una edición con nutrida presencia española, otros dos títulos participaban en la sección oficial a concurso: 15 días contigo de Jesús Ponce, y Los aires difíciles de Gerardo Herrero. Además, nuestro país estaba presente en otros filmes en coproducción: Madeinusa de Claudia Llosa (con Perú) La prueba de Judith Vélez (con Cuba y Perú) y Ruido de Marcelino Bertalmío (con Argentina y Uruguay) Durante la ceremonia inaugural, la actriz mexicana Silvia Pinal, la Viridiana de Buñuel en la película del mismo título, había recibido de manos de la embajadora de España, Cristina Barrios, la orden de Isabel la Católica. La película de Carlos Saura Iberia cerró la gala de apertura. La participación hispana se completó con un ciclo titulado Panorama del Cine español- -en el que se proyectaron ocho títulos recientes de nuestra filmografía- -y el estreno de la copia restaurada entre la Filmoteca Española y la Filmoteca de la UNAM de ¡Viva Madrid, que es mi pueblo! rodada por Fernando Delgado en 1928. Además, el director Fernando León de Aranoa y la actriz Goya Toledo formaron parte del jurado de la sección a concurso Panorama Mexicano, cuyo galardón recayó finalmente en La niña en la piedra de José Buil. Molko se reafirma en su condición de grupo de rock dando esquinazo a los experimentos tecnológicos del pasado DAVID MORÁN BARCELONA. Cinco años de silencio y dos trabajos, los mediados Black Market Music y Sleeping With Goshts en los que se salían por la tangente de los espasmos eléctricos para coquetear con el terciopelo satinado, les han servido a Placebo para reencontrarse con su propia esencia y recuperar su condición de grupo de rock tal y como asegura Brian Molko, líder y cantante de la banda británica. Esa supuesta vuelta a las raíces es lo que atraviesa de principio a fin Meds quinto trabajo de una de las bandas que avivó los rescoldos del indie de los 90 aportando altas dosis de electricidad, angustia generacional y, claro, ambigüedad sexual. Era un reto descubrir de nuevo el fuego y poder redescubrirnos como músicos sin necesidad de escondernos en la tecnología. Nos ha permitido concentrarnos más en la composición y en la interpretación, y eso ha hecho que el disco sea más humano teoriza Molko. La humanidad se traduce en este caso en un sonido más orgánico y transparente y en unas composiciones que, sin llegar al nivel de urgencia de sus primeros temas, sí que transmiten cierta inmediatez que se daba por perdida. Aun así, preguntarle a Molko sobre las impresiones que le despierta este nuevo trabajo es inútil. Es muy doloroso para mí volver a las canciones una vez están grabadas. Son como documentos archivados que ya no se pueden cambiar Lo que tampoco cambia es su concepción de la música como una vacuna y un reverso tenebroso que dejan aflorar en unas letras instaladas en los rincones más duros y oscuros del amor y el dolor. De ahí que Meds sea para Molko como un medicamento para el alma que, más que hacer sonreír a su público, le permite exorcizar unos cuantos demonios. Buenas compañías Apadrinados por David Bowie, Placebo pueden presumir también de una larga lista de amigos a la que se han sumado Allison Mosshart (The Kills) y Michael Stipe (REM. voces invitadas en Meds Cuando se les pide que nombren un par de artistas con los que les gustaría colaborar, aparecen los nombres de Depeche Mode y, sorpresa, Alaska. Serán cosas de Stefan Olsdal, bajista de la banda y propietario de un piso en el madrileño barrio de Chueca. Más complicado resulta encontrarle parejas de baile a una banda que dice tener muy poco que ver con el pop británico. Es curioso que la gente de fuera de Inglaterra hable de Placebo en conexión con el brit- pop, porque los ingleses nunca lo hacen. De hecho, creo que somos un grupo británico que tiene muy poco de inglés aclara Molko. Puestos a escoger, el cantante prefiere reflejarse en aquellas bandas que tienen su propio mundo y sus propias reglas Nos sentimos en sintonía con grupos que han estado juntos mucho tiempo y tienen un sonido propio, como U 2 o Radiohead l día que se haga relación de los estrenos (absolutos o primeras audiciones de la Sinfónica y Coro de RTVE) nos quedaremos asombrados y centraremos el merecido aplauso que tal esfuerzo merece. En la sesión que ahora comento, de las cuatro composiciones de que constaba su programa, tres reunían esta condición tan plausible desde el punto de vista de ayuda en la difusión de la obra nueva o apenas conocida, que debería ser norma de toda entidad musical, máxime si recibe colaboraciones oficiales. Aplauso sin reservas para quienes rigen las programaciones de los conciertos en el Monumental. Ahora bien, ¿puede redundar el nobilísimo esfuerzo en la calidad interpretativa que recibe el programa semanal con sus siempre contados ensayos? La respuesta llega ya por otra vía. En general, puedo anticipar que estas primeras versiones reciben tanta atención que, siempre, las conocemos con claridad, al menos, lo que resulta satisfactorio en extremo. Y ello paso ya a estimarlo así en la traducción de From the white edge of Phrygia del neoyorquino de 63 años de edad, que en los 20 minutos de duración insiste machaconamente sobre una formulación rítmica, contratada en su centro para volver al ritmo (nació para el ballet) añadidos cinco percusionistas además de un piano preparado en su plantilla. Después escuchamos el Concerto para piano y orquesta del barcelonés Xavier Benguerel, perfectamente defendido por nuestro prestigioso Albert Attenell, quien, con recios medios, poderoso e inteligente, dio vida a una obra bien trazada sobre moldes algo sobrepasados en la hora actual; saludó el compositor compartiendo el aplauso recibido. La tercer página estrenada (en estos atriles) era la cantata Lauda Sion de Felix Mendelssohn, una más de la sólida factura de figura tan auténtica del romanticismo, en la que actuaron felizmente como solistas la mezzo Esperanza Rumbau, el tenor Niguel Mediano y el bajo Gregorio Poblador, encabezados por la soprano Ewa Hyla. El programa lo cerraba uno de los hitos del impresionismo de Maurice Ravel, su segunda Suite del Dafnis y Cloe en la que prestó extraordinario concurso el Coro de RTVE- -como lo hiciera en Mendelssohn- los profesores y la batuta titular.