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2 4 06 SIETE DE SIETE (Viene de la página anterior) euros por centenares de millones, y que Isabel García Marcos- -hay que ver lo que fue y en qué se ha convertido- -guardara tropecientos mil euros en su casa en una bolsa, como si su casa fuera la cueva de Ali Babá. El escándalo era que todo eso se sabía, que era de dominio público que aquella ciudad, en tiempos idílica, se había convertido en un nido de ediles ladrones. En una ocasión le pregunté a Gil, todavía alcalde, si tenía alguna vinculación familiar con Marbella y me respondió que no, pero que le habían negado autorización para construir unos bloques y, cuando se la denegaron, decidió presentarse a alcalde para que nadie pusiera impedimentos a sus afanes inmobiliarios. Ahora los marbellíes se rasgan las vestiduras, pero fueron ellos los que votaron a Gil durante años y los que echaron pestes contra los que denunciaban la corrupción. Los votantes estaban encandilados con un alcalde que regalaba pisos, llenaba las calles de flores y mandaba a las prostitutas y mendigos a otras ciudades con prohibición de regreso. Aquellos polvos trajeron estos lodos, y cuando los movimientos vecinales empiezan a salir a la calle para denunciar la corrupción es demasiado tarde. La solución más limpia sería disolver el consistorio y convocar elecciones, pero el presidente de la Junta andaluza teme que gane el PP, así que prefiere esperar y, si las cosas siguen torcidas, nombrar una gestora. En la que mandaría el PSOE, por supuesto. Todos contra todos Economía JAVIER GARCÍA anuel Conthe, presidente de la CNMV, no conoce de nada a José María Cuevas, Vamos, que le ha dado la mano alguna vez en público pero poco más. A Conthe se le revolvieron las tripas con aquel ataque furibundo de don José María cuando arrambló contra casi todos con lo de la Opa a la catalana y los piropos a algunos empresarios vascos aparentemente laxos con la banda terrorista ETA. Ese día Cuevas escupió al cielo y, aunque luego pidió disculpas a su manera, aún le llueven las críticas. Y quizá por eso, cada vez que puede Manuel Conthe, y el otro día en el Foro de ABC lo dejó claro, le lanza una metonimia como granada hueca a la línea de flotación. Ya había hecho pública una misiva que le envió Cuevas disculpándose, cosa que en la patronal tampoco sentó nada bien. Conthe, al que le gusta a rabiar el karaoke- -para más señas canta por Serrat que es una maravilla- le cantó figuradamente las cuarenta como de pasada a Cuevas por algunas incongruencias, como pensar que el estatuto de los trabajadores es muy rígido, y sin embargo usa el silencio como respuesta a los blindajes de los ejecutivos. M LAS BARBAS DE FRANCIA uitas personales aparte, el espectáculo de la política empieza a calar como lluvia fina entre sindicatos y patronal, mientras que nuestros vecinos franceses ven cómo reverdece la furia juvenil a cuenta de los contratos basura. Pues bien, nuestros famosos agentes sociales, que son en la interlocución con el Gobierno los representantes de los trabajadores- -afiliados o no- -y de todos los empresarios- -abonados o no- -ofrecen estos días una bochornosa imagen de desunión e incluso de desavenencia matrimonial. Mientras el diálogo social languidece, la reforma laboral encalla y el Gobierno amenaza con el uso de la fuerza- -conocida por todos en el sector eléctrico con los últimos decretazos- los sindicatos y la patronal se han puesto en evidencia. José María Cuevas ha paralizado una escisión en marcha en el seno de la CEOE por parte de la patronal Fomento del Trabajo. Se saldó con la salida o despedida, llámenlo equis, del presidente de Cecot, Antonio Abad, uno de los seis representantes de la patronal catalana en la junta directiva de la CEOE. Pero Cuevas se negó a leer ante la junta directiva de la CEOE Cuevas, presidente de la CEOE, y el ministro de Trabajo, Caldera, con Méndez (UGT) y Fidalgo (CC. OO. C CONSTITUCIONAL, ANTICONSTITUCIONAL M ás. Aún no está claro qué ocurriría si una vez que el Estatut entre en vigor el TC dijera en cuatro o cinco años que algunos artículos son anticonstitucionales. Al preguntarle a Mas, respondió tranquilamente: Entonces habría que cambiar la Constitución y un destacado socialista afirmó que habría que anular la aplicación de esos artículos, para añadir que eso no va a ocurrir porque el Estatut es constitucional. Astarloa aporta un ingrediente inquietante: el Gobierno pretende cambiar la ley del Tribunal Constitucional para que, en caso de anticonstitucionalidad de determinadas leyes o decretos, se dé un margen de tiempo a sus promotores para adaptarla a la Constitución. Es decir, que en el caso del estatuto catalán el reloj correría tanto, y tanto tiempo, que sería imposible la marcha atrás. Se comprende que cada vez haya más rechazo a los políticos. una misiva o comunicado de Fomento del Trabajo en la que le pedían explicaciones porque simplemente no había ningún representante de la patronal catalana y él no iba a ser su portavoz. A Juan Roig, el presidente del Instituto de Empresa Familiar, tampoco le gustaron nada las palabras de Cuevas. Joan Rosell, que retiró su candidatura y finalmente no se batió el cobre con un José María que obtuvo un casi total respaldo de la Confederación de Empresarios, admitió las disculpas. Joan Rosell, a quien se le agrió la sopa con aquello de la opa a la catalana y las opiniones de Cuevas después de ironizar, en calidad de accionista de Endesa, con que no sabía si la opa la hace Gas Natural, Montilla o Conthe contando con el BOE, se sienta en el consejo de administración de Endesa, y no se ha conocido disensión alguna en las últimas decisiones. Cosas de la vida. En Gas Natural estaban simplemente horrorizados con las palabras de Cuevas, que tildaron de impropias de ésta época. ENTRE GRITOS Y HUMO DE PIPA si la patronal ha sufrido en las ultimas semanas algo que Cuevas llamó una tormenta en un vaso de agua, los sindicatos también han puesto de su parte, elec- Y Pues bien, estos señores, patronal y sindicatos que andan así a la greña son los que, por narices, nos representan. Que nos cojan confesados