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36 Internacional DOMINGO 2 4 2006 ABC Brasil Irán Irak Detenidos varios turistas españoles indocumentados en clubes de alterne AP. La Policía brasileña ha realizado una redada entre el pasado viernes y el sábado en diversos clubes nocturnos de alterne y ha detenido a 118 turistas, entre ellos un número aún por determinar de españoles, por carecer del documento de identidad pertinente en la localidad de Natal, al noreste del país. La mayor parte de ellos proceden de Portugal, España, Italia, Francia y Noruega. Más de 15.000 personas quedan sin techo tras el terremoto de Lorestán AFP. Las autoridades de Irán trataban ayer de hacer llegar ayuda y refugio a las más de 15.000 personas que se quedaron sin vivienda a causa del violento terremoto que el viernes dejó 70 muertos y 1.265 heridos en la provincia de Lorestán, en el oeste del país. Este nuevo balance del Ministerio del Interior revisa a la baja el cómputo precedente, que situaba el número de muertos en 73. Se estrella un helicóptero militar de EE. UU. en el suroeste de Bagdad EFE. Un helicóptero del Ejército estadounidense se estrelló ayer al suroeste de Bagdad y se desconoce lo ocurrido a su tripulación, informó el mando castrense norteamericano en un escueto comunicado. La breve nota señala que el aparato, que podría tratarse de un Apache y que realizaba una patrulla de combate aéreo se estrelló en una zona no identificada al suroeste de la capital iraquí. Algunos analistas insisten en la similitud del movimiento con el de los afroamericanos en los años sesenta La comunidad hispana se ha movilizado a través de todo tipo de instituciones, Iglesia y radios locales comienzo de un movimiento de los derechos civiles de los inmigrantes, con similares raíces y modus operandi al protagonizado por los afroamericanos en los años sesenta. Entre estas similitudes destaca el papel jugado por la Iglesia Católica, mayoritaria entre los hispanos pese al avance de las evangélicas, a la hora de luchar contra cualquier política punitiva contra la inmigración ilegal que representa un 5 por ciento de la fuerza laboral de EE. UU. Según Mark Franken, director de inmigración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, conforme hemos sido capaces de alcanzar a más y más gente, se empiezan a dar cuenta de las propuesta hasta la fecha y ven la necesidad de demandar opciones más aceptables Antonio Villaraigosa, alcalde de Los Ángeles, en una protesta estudiantil con banderas mexicanas el pasado lunes AP Ante el visceral debate sobre qué hacer con los doce millones de inmigrantes ilegales acumulados por Estados Unidos, los hispanos se organizan con números sorprendentes y una visibilidad desconocida Contra la mano dura Un ejército de sacerdotes y parroquianos se ha dedicado durante los últimos meses a escribir y llamar por teléfono a sus representantes en el Congreso federal para conjurar cualquier tentación de mano dura contra los indocumentados. Y como en los días de Martin Luther King, una nutrida representación de clérigos- -no sólo católicos- -se ha vuelto a manifestar esta semana en la colina del Capitolio, en Washington, exhibiendo simbólicamente esposas y cadenas en las manos para denunciar la posibilidad de que se penalice a cualquier persona que ayude a los sin papeles Un detalle de estas protestas que ha resultado polémico es la exhibición de banderas de México y de otros países exportadores de pobres. Factor chocante para el legendario patriotismo de las barras y estrellas y que está sirviendo como argumento para cuestionar la legitimidad de las demandas del Latino Power Pero en este debate no han faltado líderes hispanos que recuerdan como los judíos en EE. UU. tampoco se lo piensan dos veces al exhibir la bandera de Israel cuando demandan algo del gigante americano. La fuerza del Latino Power PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Aquí no hay nadie ilegal. Este país se ha construido sobre las espaldas de los inmigrantes Las tajantes palabras del alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa- -pronunciadas ante una de las múltiples y masivas manifestaciones de hispanos en Estados Unidos durante esta primavera caliente para reclamar al Congreso y la Casa Blanca una generosa reforma de inmigración- han servido para ilustrar un nivel de activismo político, protesta callejera y organización hasta ahora sólo logrados por la mucha más vocal minoría negra dentro del agregado racial que conforma el gigante americano. Una subida de tono que, bajo la consigna en español de Sí se puede empieza a ser popularmente identificada con la expresión Latino Power (Poder Latino) En un país que acaba de celebrar el tercer aniversario de la guerra de Irak con manifestaciones simbólicas, la capacidad del Latino Power para congregar a cientos de miles de manifestantes una y otra vez en las grandes ciudades de Estados Unidos ha sorprendido al resto de los estadounidenses. Generando dificultades en medios de comunicación en inglés para explicar este fenómeno hasta un sin fin de cábalas políticas sobre las implicaciones electorales de un cada vez más importante bloque de votantes en juego. Qué hacer con los ilegales El punto de ebullición de estas protestas, bastante más allá del movimiento sindicalista orquestado en los años sesenta y setenta por el chicano César Chávez, ha coincidido con los debates en el Senado sobre qué hacer con los casi doce millones de inmigrantes ilegales acumulados por Estados Unidos. Entre un arco de posibilidades sobre la mesa que abarca desde la criminalización, según el proyecto de reforma de inmigración HR 4437 aprobado a finales del año pasado por la Cámara Baja, a una especie de amnistía auspiciada por los senadores McCain y Kennedy. Ante este visceral debate, la comunidad hispana se ha movilizado a través de grupos de toda clase, instituciones religiosas y figuras locales de la radio en español que dentro de sus respectivos mercados tienen una ingente resonancia. El resultado ha sido un poder de convocatoria especialmente seguido por jóvenes estudiantes conectados con mensajes SMS, que algunos analistas y activistas insisten en hablar del