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ABC DOMINGO 2 4 2006 31 Los Minuteman texanos (voluntarios civiles) vuelven a vigilar la inmigración en la frontera con México El régimen chino lanza una gran cruzada contra la prostitución y amenaza con expulsar a los extranjeros Tras perder las elecciones, Schröder avaló 1.000 millones para Gazprom Duras críticas al ex canciller alemán y hoy alto directivo de la firma rusa después de los comicios, el jefe del Gobierno avaló, el 24 de octubre pasado, un macrocrédito que garantiza la construcción del gasoducto del Báltico GUILLEM SANS. SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. El ex canciller alemán Gerhard Schröder ha vuelto a ser objeto de durísimas críticas en relación con su trabajo en el consorcio germanoruso Gazprom, al conocerse que su Gobierno avaló un crédito de 1.000 millones de euros para la construcción de un tramo del gasoducto entre Siberia y el Mar Báltico alemán. La garantía gubernamental se concedió el 24 de octubre de 2005, casi un mes después de las elecciones que supusieron el fin de la coalición de socialdemócratas y verdes y dieron pie a la actual gran coalición entre democristianos y socialdemócratas. Ahora menos que nunca, no parece una casualidad que Schröder presida desde el pasado jueves el Consejo de Vigilancia de Gazprom, un cargo directivo por el que cobrará 250.000 euros al año. El Ministerio de Economía confirmó ayer la noticia, que adelantaba el Süddeutsche Zeitung. Este diario precisa que, con el aval, el Gobierno federal se comprometió también a pagar intereses por valor de 900 millones de euros si Gazprom no pudiera satisfacer el crédito con el que se financiaría la construcción del tramo entre Siberia y San Petersburgo, que costará entre 3.400 y 4.200 millones de euros. Además, al contrario de lo que sucede con la mayoría de garantías gubernamentales, el aval a Gazprom no beneficia a una empresa exportadora alemana, sino que protege la inverb Un mes Schröder tomó posesión el pasado jueves como alto directivo de Gazprom EPA AP sindicatos han ganado parcialmente una batalla: el CPE será promulgado, pero no aplicado. Y adoptan una posición matizada: la protesta continúa, a la espera de la jornada del martes. La patronal respira satisfecha esperando que la crisis entre en vías de pacificación, cuando los indicadores económicos anuncian negros nubarrones. Nadie se hace la más mínima ilusión sobre el CPE difunto ni sobre la nueva ley, que no podrá ser negociada y aprobada antes de dos o tres meses, ni aplicarse antes del verano, mientras se perciben harto problemáticos sus lejanos e hipotéticos efectos benéficos sobre una economía nacional víctima de muy otros gravísimos problemas. Es un trato sin precedentes, ya que no beneficia a una empresa alemana, sino a una firma extranjera sión de una empresa extranjera. En este sentido, es una garantía sin precedentes. Explicaciones en el Parlamento Las críticas no se han hecho esperar. El copresidente de los verdes, Reinhard Bütikofer, arremetió en Berlín contra la desfachatez de Schröder al afirmar que desconocía la concesión del aval, y reclamó que el ex canciller dimita de su nuevo puesto si le queda un mínimo de dignidad El jefe de los liberales, Guido Westerwelle, considera en el diario Bild am Sonntag que este escándalo apesta y sugiere su aclaración parlamentaria El Comité Presupuestario del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento alemán) fue informado del aval con mucho retraso. Schröder sólo ha recabado el respaldo de una persona, su último ministro de Economía, Wolfgang Clement, encargado de aprobar la concesión del aval. El ex ministro socialdemócrata señaló en el diario Welt am Sonntag que la garantía se otorgó porque el gasoducto es extraordinariamente importante para garantizar el suministro energético alemán. La concesión del aval no tuvo nada que ver con Schröder asegura. El canciller no jugó ningún papel en mi decisión. Asumir el aval era lo más razonable del mundo. Las generaciones futuras se alegrarán de que exista ese gasoducto insistió.