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16 Nacional EL DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA DOMINGO 2 4 2006 ABC MAITE PAGAZAURTUNDÚA Presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo No tengo la sensación de que el alto el fuego sea definitivo. Está todo demasiado abierto A Maite Pagazaurtundúa el alto el fuego permanente de ETA la sorprendió ordenando los armarios de su casa y, en el vértigo de las primeras emociones, intensas y contradictorias, optó por tomarse un tiempo de silencio y de reflexión, para reposar un titular de impacto al que sólo el curso de los acontecimientos pondrá la letra pequeña TEXTO: BLANCA TORQUEMADA FOTO: DANIEL G. LÓPEZ SAN SEBASTIÁN. La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo se ha instalado en la prudencia y evita azuzar enfrentamientos, lo que no diluye su firmeza en lo irrenunciable: no sólo tienen que callar las pistolas sino que se ha de restituir a los vascos no nacionalistas su dignidad como ciudadanos. Concejal del PSE en Urnieta, un pueblo guipuzcoano de cinco mil habitantes, dice, aún a la sombra de sus escoltas, que ha sentido a la vez alivio y profunda tristeza. Pesa infinitamente la ausencia de su hermano Joseba en el eco de una eterna pregunta: ¿Por qué toda esta sinrazón no paró antes? O mejor, ¿por qué empezó? ¿Cómo supo del alto el fuego -Por la llamada de un amigo. A partir de ahí comenzó a sonar el móvil constantemente y noté un entusiasmo y una inquietud desaforada en los comunicantes, por lo que decidí apagarlo, porque me pareció excesivo. Pensé que era uno de esos días que desde el punto de vista informativo supera todos los límites de lo razonable y que por tanto era irracional la forma de encarar las reacciones. También yo como ser humano necesitaba saber qué me estaba pasando, porque yo tenía una mezcla de sentimientos... Inmediatamente no sentí alivio, sino turbación, ante esa especie de euforia o de nerviosismo generalizado. Por otra parte, noté que yo no sentía esa euforia y me dije... bueno, a mí qué me está pasando Me sentía rara. Hasta el día siguiente no me di cuenta de lo que era... ¿Y qué era? -Una mezcla de alivio y de tristeza del superviviente temporal. Alivio porque, efectivamente, al día siguiente salí a la calle sin notar ese peso que tú no sabes que llevas encima hasta que te lo quitas. Pero a la vez sentí tristeza, una tristeza muy intensa, por la barbarie, por la estupidez, por el fanatismo del terrorismo... Esa es una lucha que llevas día a día, pero hay veces, y esta ha sido una de ellas, en las que se hace aún más evidente el peso de la ausencia de tus seres queridos. También era la tristeza del superviviente, sobre la que antes había leído pero que no había sentido. Luego, además he asumido una posición de extremada prudencia, porque no tengo la sensación de que esto sea definitivo, todo lo que viene está demasiado abierto. No creo Pagazaurtundúa, en un momento de la entrevista, celebrada en la cafetería de un hotel frente a la playa de La Concha que esto haya terminado. Por eso tuve que dedicarme a metabolizar y a interiorizar todas esas emociones. ¿Cree que con el comunicado de ETA se dan las condiciones fijadas en la declaración del Parlamento para entablar una negociación? -Es un comunicado muy breve, y elude los términos problemáticos de las reivindicaciones últimas y permanentes del mundo de ETA- Batasuna, pero establece el deseo de iniciar una negociación política, y en el fondo de ese comunicado está esto. Es más diplomático que otros comunicados, elude los grandes escollos, pero no significa una superación definitiva, no por lo menos en este momento, de las reivindicaciones de territorialidad y soberanía. No hay que engañarse. Dicho esto, ¿es buena una declaración de alto el fuego permanente? Pues por supuesto que sí, porque cada día sin asesinatos que se sume es favorable. Esto, desde el punto de vista de las tendencias históricas y sociológicas, puede en algún momento hacer que ese cambio sea cualitativo. Acumular días sin muertos significa ir desactivando asesinos. Ahora bien, el comunicado, en lo que significa hacia la opinión pública no revela que hayan renunciado a sus pretensiones. ¿Considera que en estas condiciones y con este comunicado se puede negociar? -Negociar políticamente, no. Dialogar acerca del fin del terrorismo, por supuesto que sí. -La Fundación que usted preside ha venido haciendo una reflexión interna sobre hasta qué punto las víctimas están dispuestas a ser generosas. ¿A qué conclusiones han llegado? -La hoja de ruta de las víctimas es clarísima y no hay ninguna duda sobre ella: memoria, justicia y dignidad, y esa es la hoja de ruta de toda sociedad democráticamente sana. Ahora bien, ha citado el acercamiento de presos. Es una cuestión táctica, de política penitenciaria. No es ningún tipo de castigo añadido, no es así, aunque haya habido sectores de la opinión pública vasca que lo hayan intentado vender de esta manera. Si en un momento dado el acercamiento de presos puede ayudar a que el mundo de los colaboradores del mundo de ETA avance hacia posiciones distintas de las que están ahora creo que no tendríamos que objetar ninguna cosa, porque no es una medida de castigo, sino de táctica del Estado para hacer frente al mundo de ETA. Por otra parte, estamos en un sistema democrático que cree en la reinserción de los individuos. Nada se inventa ahora sobre la marcha. El indulto está previsto en nuestra legislación, tasado y magníficamente explicado en un artículo de Francisco Tomás y Valiente, precisamente asesinado por ETA, y recogido en su libro A orillas del Estado Pero no nos tenemos que confundir. Lo que no podemos aceptar en ningún caso es la impunidad. Lo que no podemos aceptar es la irresponsabilidad, que es lo que pretenden los terroristas, su entorno y una parte muy importante incluso de los gobernantes nacionalistas actuales, que desean pasar sobre tanto horror, sobre una cultura del odio y la exclusión política, olvidando y convirtiendo en irres-