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106 Los sábados de ABC SÁBADO 1 4 2006 ABC PROPUESTAS Y LUGARES La recuperación del balneario, como lugar de tratamiento pero también como filosofía, justifica la existencia de Pambre. En este caso es mejor olvidarse de la idea de instalaciones con encanto decimonónico. El balneario gallego es pequeño, familiar... y moderno. Ofrece curas de agua y de paisaje Orillas del Pambre POR MARÍA EUGENIA RUIZ DE AZCÁRATE mioculto en las intrincadas fragas del Ulla, el balneario del Río Pambre comparte la comarca con una docena de pazos y una fiera fortaleza: el castillo de Pambre, único recinto medieval que se conserva intacto en Galicia. Sin embargo, pese a que ni los pazos ni el castillo son ya sombra de lo que fueron- -o quizá precisamente por eso- el conjunto en pleno conserva un evocador componente literario. Los pazos de Ulloa cobran vida con toda la fuerza agreste del paisaje. Lo curioso es que el balneario encaja en ese espíritu rural y familiar de la novela como si se hubiese contagiado. Como si hubiese estado ahí siempre, en vez de tener tan sólo un escaso trienio de existencia. Está claro que sus técnicas de medicina natural, su adaptación a discapacitados y sobre todo una gastronomía espectacular lo están convirtiendo en un original punto de partida para recorrer la zona. Se Tomar las aguas Más que de balneario, Pambre desprende un ambiente cómplice, que contagia inmediatamente. Los huéspedes empiezan por venir a tomar las aguas (en este caso, para la artritis y la piel) que se decía antaño, y acaban implicándose en un proyecto de bienestar alternativo singular. Colaboran, participan, dan ideas... El aire anticonvencional y un tanto pionero del lugar se granjea la inmediata simpatía de una clientela predispuesta de por sí a rebelarse contra el gris de la ciudad. Por si fuera poco, el balneario del Río Pambre es fruto de un desafío; un plante expresado en clave de aventura empresarial. Víctor Aramburu, administrativo de Inditex, cambió la rutina y la seguridad de un sueldo fijo en La Coruña por la incertidumbre de un negocio que había que arrancar. Y además, en el rural- -matiza- A mi familia le daba miedo. A mí no. Estas oportunidades surgen una vez en la vida; no se pueden dejar pasar La oportunidad em- pezó a gestarse practicando piragüismo. Durante un descenso, conocí a Juan Freire, médico rural. Empezamos a perfilar la idea La zona no podría ser más a propósito. Las torrenteras del Ulla rompen el húmedo silencio de un entorno que no desmiente ninguna de las creencias mágicas gallegas. Un paisaje idóneo para los duendes y meigas que habitan en la niebla. Podrían surgir en cualquier momento, y no va en broma asegura Víctor. Quizá por eso, para no ahuyentar a ninguna de estas criaturas, que son su mejor reclamo publicitario, trataron de mantenerse dentro de los límites de la bioclimática en la construcción del complejo. Incorporamos los elementos tradicionales del fengsui- -barro, agua, fuego, tierra, madera y metal- la orientación al sur y la clásica galería gallega, que aprovecha el calor del sol hasta tal punto que hemos tenido que poner estores para amortiguar el calor, incluso en invierno Utilizan placas solares, reciclan la basura en forma de compos y mantienen el césped a raya gracias a la colaboración de Melendia, una burrita joven que coopera con entusiasmo. Para todo esto hizo falta un presupuesto de unos dos millones de euros, conseguidos a golpe de subvenciones, préstamos y mucho esfuerzo Fue duro. Y lo de mudarnos al pueblo también. Sobre todo para mi familia A la vez que crecían los edificios- -uno principal y dos en forma de palloza- se definía tambien la filosofía del proyecto. Un balneario pequeñito, pensado para toda la familia, con columpios, piraguas y bicis de todos los tamaños. Y al decir todos se incluye un tándem para discapacitados o quienes, simplemente, no sepan montar en bicicleta. Porque amén de sus aguas, lo mejor del lugar es el entorno comenta Juan Freire. Llegados a este punto, había que definir también los criterios médicos del centro. La Sabores de ayer con toque actual De barro o de cerámica de Sargadelos, lo cierto es que el cuerpo se amasa en función de la alimentación. Y Pambre ofrece una gastronomía espectacular. Suso Blanco combina sin complejos elementos de nueva cocina con las contundentes recetas de la tierra. El resultado es un pulpo caramelizado con una sal gris, que traemos de Francia, un queso asado o un flan de castañas que justificarían de por sí una visita al balneario Datos prácticos A 58 kilómetros de Santiago y 35 de Lugo. Habitaciones dobles con posibilidad de supletorias y cunas 66 euros (los niños hasta los 3 años, gratis) Pallozas independientes con sala común, perfectas para grupos. Paquete fin de semana, de viernes a domingo: tratamiento, media pensión: 200 euros por persona. Tel. 982 37 41 35 15 32 32 www. balnearioriopambre. com A medida Las pallozas forman parte de la oferta de alojamiento, especialmente indicada para familias y grupos de amigos. La filosofía del balneario es la de cubrir las necesidades de adultos y niños. También se ha pensado en los discapacitados