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66 SÁBADO 1 4 2006 ABC Cultura y espectáculos Apenas un lustro después de su muerte, aparece el primer tomo de las Obras Completas de José Ángel Valente, al cuidado de Andrés Sánchez Robayna, en el que se aprecia la verdadera hondura e importancia del poeta gallego en el siglo XX hispano Valente, una vida que vale la palabra TEXTO: JESÚS GARCÍA CALERO MADRID. La de Valente es la aventura radical de la soledad decía ayer a ABC Andrés Sánchez Robayna, quien ha tenido a su cargo el primer volumen de las Obras Completas del poeta gallego. El tomo, editado por Galaxia Gutenberg Círculo de Lectores, recoge su obra lírica, sus traducciones, la obra en prosa tanto narrativa como dramática y un relevante conjunto de poemas juveniles que nunca vieron la luz, así como poemas de madurez que por diversas razones han permanecido inéditos o dispersos. ¿Y cuál es el retrato de Valente que resulta de la reunión de toda su obra? Sánchez Robaya lo dibuja claramente: Valente es un poeta que viene del mundo cristiano y que muy pronto destaca por su amplia formación. Pero fruto de sus inquietudes desarrolla su obra hacia una honda conciencia social. Estudia el marxismo y llega a una gran iluminación que va a cambiar su vida: la ideología, las ideologías, anulan la fuerza y la frescura de la palabra poética, su compromiso está en otro lado. Esta conclusión le impele a abrirse hacia los místicos, primero los cristianos y más adelante los hebreos y los sufíes, dando lugar a una de las más radicales experiencias poéticas del siglo XX Ventura y aventura En resumen, tal es el rumbo, el camino andado por Valente; y en medio de estas palabras una vida completa transcurre, una aventura decididamente apasionada por la creación y la indagación solitaria. Se aventuró por su propio camino, donde la palabra le condujo y fue fiel a este presupuesto hasta el final de sus días, que terminó junto a un cuaderno en el que aún trataba de descifrar los misterios de El Bosco que aún no se le habían rendido añade el poeta canario y albacea de Valente. Robayna cita a Eliot para remachar la talla de poeta mayor que Valente merece en nuestra cultura: Aquel cuya obra completa deberíamos leer a fin de apreciar enteramente cualquier parte de ella Por contraste, la obra de un poeta menor, según Eliot, mejora notablemente en las antologías. La senda de Valente estuvo marcada por la pura ventura, fue posible por algunos encuentros fundamentales, verdaderos hitos de la biografía intelectual del autor. Cuando niño, educado entre mujeres descubre en su casa la biblioteca de un cura republicano, amigo de la familia que tuvo que huir al exilio, dejando aquel tesoro heterodoxo para la España de la postguerra al alcance de un joven tan inquieto en un domicilio ajeno a toda sospecha. Basilio Álvarez, que así se llamaba el pá- despertará una insaciable curiosidad hasta el fin de sus días. En aquel Madrid mísero de 1948, casi el de La colmena al que viene Valente para estudiar- -un compañero y pintor José Rumazo, le anuncia entonces que la capital es como Orense, pero más pequeño será Rafael Lapesa y no Dámaso Alonso quien le imprimirá su magisterio de rigor y amor por la filología. Y, por supuesto, entre los hitos de esta historia, no puede dejar de destacarse su llegada a Oxford, donde no solamente terminaría de completar su formación y orientar sus intereses literarios, sino que allí Alberto Jiménez Fraud, alma exiliada de la Residencia de Estudiantes, lo tratará como a un hijo. Gracias a él, entre otras cosas, contacta con María Zambrano, quien le incita a descubrir, en compañía de su amigo común Calbert Casey, la Guía espiritual de Miguel de Molinos y el deslumbramiento de la mística poética. También, por su intermediación, tendrá un encuentro absolutamente fundamental con Lezama Lima, quien dice de Valente: No creo que haya en la España de los últimos veinte años un poeta más en el centro de su espacio germinativo que José Ángel Valente, con la precisión de la ceniza, de la flor y del cuerpo que cae Un caso literario único Sobre la excepción, sobre el caso literario que Valente supone en nuestro suelo patrio, Robayna subraya el asombro ante una personalidad creadora que poseía preocupaciones y lecturas bien asimiladas que no vemos en sus coetáneos, y que difícilmente aparecen en la tradición española, como la cualidad de poeta pensador que desaparece con Machado, Unamuno o Juan Ramón Jiménez, pese a que en la Generación del 27 Cernuda aún la mantiene en solitario. El caso de Valente emparenta, según Robayna, más con los grandes autores americanos como Octavio Paz. De hecho, su obra- -es el único español en la colección Gallimard- -está siendo traducida a dos decenas de idiomas. ¿Y qué aportan los inéditos de estas Obras Completas a una obra tan cuajada como la de Valente? Sobre todo enriquecen la imagen de su obra, porque corresponden a diferentes épocas y aportan datos sustanciales sobre el desarrollo de su poética Se ha incluido un libro completo, Nada está escrito anterior a su primera obra A modo de esperanza con la que ganó el Adonais. Pero también hay materiales de la época de Poemas a Lázaro como el texto que reproducimos en estas pá- José Ángel Valente, en una imagen de archivo rroco, contrarrestó con su legado los valores inculcados al joven por la escuela nacional- católica de la época, además de despertarle en el sentido crítico y en la afición por la poesía, por leerla y escribirla, tan temprano. En Santiago habrá otro cura, Maximino Romero de Lema, un discípulo de Ortega en la república, que adopta intelectualmente al estudiante de Derecho y ya poeta y lo orienta en las lecutras que cimentarán su sólida formación filosófica: Hegel, Schopenhauer, Heidegger... Lo que le faculta para abrir sus intereses mucho más de lo que hubiera correspondido al típico y talentoso estudiante de provincias y le ABC El libro recoge abundante material inédito de todas las épocas del poeta gallego que ilumina su obra con nueva luz Aquí se demuestra la singularidad y hondura de la experiencia poética de José Ángel Valente en la poesía española