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62 Sociedad SÁBADO 1 4 2006 ABC Religión EN EL PRIMER ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE KAROL WOJTYLA Benedicto XVI considera una misión esencial divulgar los textos de Juan Pablo II El anterior Pontífice es valorado ya como el intérprete auténtico del Concilio Vaticano II abundantes cartas pastorales suponen un patrimonio riquísimo que todavía no ha sido suficientemente asimilado por la Iglesia JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Juan Pablo II el Grande lo fue de tal modo en su magisterio que quizá haga falta una generación para asimilarlo. Con Karol Wojtyla- intérprete auténtico del Concilio en palabras de Benedicto XVI- -ha sucedido lo mismo que con el Vaticano II: están rico de contenido que su asimilación requiere décadas y décadas, mientras que los frutos pueden prolongarse durante siglos, como ha sucedido en otras ocasiones en la historia de la Iglesia. Cuando se vive al ritmo de las noticias de los periódicos o de los telediarios es muy difícil calibrar fenómenos que son como grandes ríos subterráneos, llamados a producir efectos en lugares muy lejanos y al cabo de mucho tiempo. Es lo que sucede con el inmenso magisterio de Juan Pablo II. Las 14 encíclicas, 9 constituciones apostólicas, 14 exhortaciones apostólicas, 39 cartas apostólicas, 5 cartas colectivas, junto con el Catecismo de la Doctrina Católica y los dos códigos de Derecho Canónico, el latino y el oriental, son mucho más de lo que puede absorber una generación. El Papa que asumió los nombres de Juan y Pablo en homenaje a Juan XXIII, quien convocó el Concilio Vaticano II, y a Pablo VI, que lo llevó a conclusión, dedicó sus 26 años de Pontificado- -el tercero más largo de la historia- -a llevar a la práctica las enseñanzas del mayor acontecimiento eclesial del siglo XX en palabras de Benedicto XVI, uno de sus protagonistas y- -después de la desaparición de Juan Pablo II- -el último de aquella generación de gigantes. b Sus 14 encíclicas y sus El mayor magisterio papal 14 encíclicas 9 constituciones apostólicas 14 exhortaciones apostólicas 39 cartas apostólicas 5 cartas colectivas Millares de cartas Millares de homilías y discursos 4 libros como Papa: Cruzando el umbral de la esperanza Don y misterio ¡Levantaos! ¡Vamos! Memoria e identidad que sean asimilados los de Juan Pablo II, que son un tesoro riquísimo. Son la interpretación auténtica del Concilio Vaticano II. El Papa era verdaderamente el hombre del Concilio Con su discreción habitual, Benedicto XVI evitó cualquier mención, incluso lejana, al hecho de que él mismo ha contribuido a redactar o a revisar buena parte del extenso magisterio de Juan Pablo II. En realidad, los dos grandes pensadores- -el filósofo polaco y el teólogo alemán- -dedicaron todos sus esfuerzos a aplicar el Concilio, que constituye también la guía del Pontificado de Benedicto XVI. A ambos les preocupaba la lentitud en la asimilación los documentos, y en la reunión plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe en febrero de 2004, Juan Pablo II mencionó el problema de la recepción de los documentos magisteriales por parte de los fieles católicos, frecuentemente más desorientados que informados por las reacciones inmediatas y las interpretaciones de los medios de comunicación Como ejemplo concreto en el terreno de la ley moral natural, Juan Pablo II se refirió a las encíclicas Veritatis Splendor (1993) y Fides et Ratio (1998) cuyas enseñanzas, por desgracia, no parece que hayan sido recibidas, hasta ahora, en la medida deseada Lo mismo podría decirse de los elementos más novedosos de su catequesis como, por ejemplo, la teología del cuerpo de los primeros años del Pontificado. Juan Pablo II, en su apartamento del Vaticano el 27 de marzo de 2003 Iglesia (2001) Se trata de dos auténticos códigos para entender correctamente la Palabra de Dios- -el elemento central de la Revelación- pero que muchos católicos todavía no conocen. A los historiadores como Walter Brandmüller, que es una autoridad mundial en concilios, esa lentitud de asimilación no les pilla por sorpresa. Según el presidente del Comité Pontificio de Ciencias Históricas, después del primer concilio en Nicea (325) las EPA luchas religiosas ásperas y violentas duraron más de un siglo. Después del concilio de Trento (1563) pasó casi un siglo antes de que sus decretos mostrasen eficacia a gran escala en un extraordinario florecimiento misionero, religioso y cultural A la luz del principio mariano Benedicto XVI es un teólogo de la historia, y sabe que hay que dar tiempo al tiempo: lo importante es no perder de vista ni la brújula ni el destino al que se quiere llegar. Por eso hace aflorar una y otra vez- -a veces juntos- -el Magisterio del Concilio y el de su predecesor. Hace una semana, en la Eucaristía celebrada en la Plaza de San Pedro para entregar el anillo a los quince nuevos cardenales, Benedicto XVI afirmó que el principio petrino de la Iglesia hay que entenderlo a la luz del principio mariano, que es todavía mas original y fundamental como destacó mi amado predecesor y como subrayó con fuerza el Concilio Vaticano II incluyendo el tratado sobre la Virgen al final de la Lumen Gentium la Constitución sobre la Iglesia El hombre del Concilio En octubre del pasado año, Benedicto XVI- -aun siendo autor de pluma rápida y clara- -manifestó en una entrevista televisiva que no piensa escribir al ritmo de su predecesor pues sus 14 encíclicas y sus abundantes cartas pastorales suponen un patrimonio riquísimo que todavía no ha sido suficientemente asimilado por la Iglesia Por ese motivo, yo considero una misión mía esencial no publicar muchos documentos nuevos sino encargarme de Dos grandes documentos Y también, en cierta medida, de dos grandes documentos sobre la Sagrada Escritura que- -bajo el impulso decisivo de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger- -ha publicado la Pontificia Comisión Bíblica: La interpretación de la Biblia en la Iglesia (1993) y El pueblo judío y sus Escrituras en la vida de la Muchos católicos aún no saben de dos códigos escritos por Juan Pablo para conocer la Palabra de Dios Benedicto XVI ya ha declarado en una entrevista que no piensa escribir al ritmo de su predecesor