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4 Opinión SÁBADO 1 4 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil SEMÁFORO ÁMBAR EN LAS HIPOTECAS E LÍMITES ÉTICOS DE LA CIENCIA E L comunicado hecho público ayer por la Conferencia Episcopal Española acerca del proyecto de ley sobre Técnicas de Reproducción Asistida (que se encuentra ya en el trámite parlamentario del Senado) ilustra con toda claridad sobre el punto de vista de la Iglesia en una cuestión tancontrovertida. Se sitúa así enel marco del criteriomanifestado hace unos días por Benedicto XVI, según el cual los católicos tienen derecho a que se oiga su voz en el debate público frente a las tendencias laicistas que pretenden recluir la experiencia religiosa en el ámbito estrictamente privado. Los obispos califican la regulación futura de inmoral y gravemente injusta en nombre de principios que van más allá de la opinión social coyuntural en un momento y un lugar determinados. El núcleo de la argumentación se sitúa en la dignidad del ser humano, que es también- -por cierto- -un principio reconocido al máximo nivel en nuestro ordenamiento, en concreto en el artículo 10.1 de la Constitución, como uno de los fundamentos del orden jurídico y de la paz social. Un embrión es ya un individuo humano, esto es, una realidad distinta del padre y de la madre; en definitiva, un cuerpo humano incipiente, que merece ser tratado como un fin en sí mismo y no como un simple instrumento. Quienes apelan al progreso científico como justificación para cualquier conducta deberían recordar que dicho planteamiento no es propio únicamente de la moral cristiana, sino que se encuentra también en los postulados de la ética kantiana que tanto gustan, por ejemplo, al presidente del Gobierno cuando pretende apoyar la alianza decivilizaciones en la teoría de la paz perpetua defendida por el filósofo alemán. La producción de seres humanos en un laboratorio con fines instrumentaleses en definitiva una conducta contraria al humanismo, ya que supone una cosificación de los seres más débiles e indefensos. Es indiscutible que la ciencia constituye un factor decisivo en una sociedad moderna y dinámica y que sus aplicaciones prácticas permiten hoy día una forma de vida que mejora con mucho la de generaciones anteriores. Pero la ciencia pierde su legitimidad cuando no está sujeta a principios éticos. Las reflexiones de los obispos- -se compartan o no- -merecen en este terreno una atención muy singular. Así, cuando denuncian que en el proyecto de ley se introduce la figura del preembrión (con menos de catorce días) por razones puramente convencionales, sin base científica alguna. Se plantea una selección con fines terapéuticos bebés- medicamento dicho de forma expresiva) con un objetivo que apela a elementos emotivos, como es la curación de un hermano enfermo, pero que supone el uso material de seres que, de acuerdo con la bioética, deben ser respetados en sus derechos y expectativas. Al menos, como denuncia el propio comunicado, lo merecen tanto como ciertosembriones animalesque resultan estar mejor protegidos. Especial gravedad ofrece el tema de la clonación, admitida- -según los obispos- -de forma implícita para la creación de sujetos destinados a convertirse en material de ensayo científico. En general, se otorga a los embriones el tratamiento propio de un simple material biológico, como si fueran un agregado de células carentes de entidad propia. En el discurso inaugural de esta asamblea plenaria, el presidente de la Conferencia, monseñor Blázquez, hacía una especial referencia a la ley natural como lugar de encuentro de cristianos y no creyentes en la defensa del hombre y de lo humano Entre las mejores aportaciones del cristianismo a la historia de las ideas figura sin duda la doctrina del hombre como ser creado a imagen y semejanza de Dios y dotado por ello de una dignidad inviolable. En palabras del obispo de Bilbao, respetar la naturaleza humana no es residuo de un pasado caduco, sino garantía de libertad, seguridad y acierto El legislador debe tener muy en cuenta estas reflexiones, de modo que deberían extremarse las cautelas y garantías a través de la Comisión Nacional o de cualquier otra fórmula adecuada, introduciendo regulaciones y restricciones específicas cuando así proceda. La grandeza de la investigación científica deriva precisamente de su respeto a los límites en virtud de los cuales el fin nunca justifica los medios. L Banco Central Europeo mantiene los tipos de interés en el 2,5 por ciento, un precio nada neutral sino más bien expansivo de la actividad, por cuanto sólo se aleja unas décimas de la tasa de inflación. El mercado, sin embargo, apuesta por un encarecimiento del precio del dinero a corto plazo y por eso el euribor, el tipo de referencia para el mercado europeo, ha escalado por encima del 3,1 por ciento, un punto más que el pasado junio. Mientras que la autoridad monetaria ha elevado los tipos medio punto, el mercado anticipa una subida del doble. Para las familias españolas, especialmente las que mantienen hipotecas con tipos de interés variable (que son la mayoría) esta subida significa un riesgo y la necesidad de moderar el consumo para atender sus compromisos económicos. Hace bien el Gobierno en propiciar y abaratar los procedimientos para modificar las condiciones hipotecarias, como ayer anunció tras el Consejo de Ministros. Los motores del crecimiento económico empiezan a griparse. El modelo necesita otros soportes adicionales a la construcción. Pero tarde despierta el Ejecutivo del letargo, pues hasta el próximo 1 de enero nadie podrá probar esa medicina. Entre tanto, sólo queda echar mano al bolsillo y esperar que los tipos de interés no se desboquen. LA ÚLTIMA CARTA DE CHIRAC E LA IZQUIERDA Y EL ESTATUTO CATALÁN E L efecto más significativo de la votación nominal del proyecto de Estatuto catalán fue, en efecto, que cada cual quedara retratado ante este primer hito del proceso de derogación del sistema constitucional. Y cabe decir que para el PSOE su apoyo a ese texto es un espejo de sus más profundas contradicciones. Hubo un momento en que se pensó que el traslado de Barcelona a Madrid del proyecto netamente soberanista aprobado en el Parlamento catalán toparía con la resistencia de un sector, que se presumía amplio, de la izquierda socialista, activado ante lo que, en pura teoría, era una enmienda a la totalidad de los principios dogmáticos del socialismo. Era la llamada izquierda nacional. El PSOE se equivoca si piensa que, con la votación en el Congreso, ha apurado el cáliz que representa el proyecto de Estatuto para Cataluña, porque, de cara al futuro, su apoyo a una reforma confederal, de consecuencias desequilibrantes, con planteamientos segregadores y visiones asimétricas de la igualdad y de lasolidaridad, va a neutralizar una parte sustancial del discurso político y social de la izquierda. El socialismo ha abdicado de valores que estaban unidos a la existencia de un Estado unitario, porque sólo en un Estado de esta condición puede realizarse un modelo social basado en la igualdad de derechos y deberes, en la solidaridad entre regiones y en la cohesión de la sociedad. A partir de la entrada en vigor del nuevo Estatuto, si no lo impide un deseable pronunciamiento previo del TC, la izquierda tendrá que asumir la responsabilidad histórica de haberse dejado colonizar por planteamientos nacionalistas, que, por definición, se basan en la negación de la igualdad que impone el principio nacional de la Constitución. Porque esa es la clave que encierra el Estatuto: asentar sobre el reconocimiento nacional de Cataluña toda una edificación de diferencias entre catalanes y el resto de españoles. El proyecto estatutario que apoya el PSOE es cualquier cosa menos progresista, si por tal hay que entender lo que la propia izquierda intelectual ha considerado por progresismo: un concepto político- -no étnico, ni lingüístico, ni territorial- -de la ciudadanía, una opción por el Estado como poder de cohesión y factor de igualdad y solidaridad y un rechazo natural a la parcelación de los ciudadanos. La disciplina de partido ha actuado como una apisonadora no de opiniones personales, sino de valores tradicionales del socialismo español, relegados por un mero juicio de oportunidad sobre una determinada estrategia de poder. Y lo peor para la izquierda aún está por llegar, porque lo que se ha aprobado- -pendiente aún de trámites de ratificación que no entrañan riesgo alguno para el proyecto, salvo el paso por el TC- -no es una declaración simbólica, sino un instrumento de transformación real de Cataluña y de España en su conjunto, en donde, tarde o temprano, se dejarán sentir las consecuencias de este pacto oportunista de la izquierda con el nacionalismo. L presidente francés, Jacques Chirac, ha usado su última carta en el desgraciado conflicto de las protestas contra la reforma laboral para los jóvenes. Como no podía ser de otro modo, en su discurso de ayer anunció que promulgará la disputada ley- -que ha sido votada por la mayoría en la Asamblea Nacional y declarada conforme a la Constitución- puesto que cualquier otra opción habría puesto a las vociferantes manifestaciones por encima de la legalidad del Estado. Pero al mismo tiempo ha ofrecido dos tímidas modificaciones de la ley en la dirección de lo que piden los estudiantes y sindicalistas, en un intento desesperado de camuflar la idea de que deja abierta la puerta a la negociación. Tal vez no tiene más remedio, si no quiere convertir la crisis en un problema exclusivamente de orden público, pero Chirac está jugando con fuego. Si después de este gesto el Gobierno francés no logra apaciguar las protestas callejeras (y la decepción expresada por los líderes de la protesta tras escuchar el mensaje presidencial no invita a pensar que así sea) el conflicto puede degenerar fácilmente en una crisis en la que estará en juego su misma legitimidad, algo muy peligroso cuando Francia está entrando en la recta final del ocaso político de Chirac. Entre tanto, una multitud sigue en la calle sin que vislumbre el final del incendio social que asuela el país.