Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 31 3 2006 Sociedad 59 Ciencia La indiscriminada tala de árboles en la selva amazónica está reduciendo la biodiversidad. Los bosques se están enfriando y la vegetación muere REUTERS Un estudio resuelve el misterio de la explosión vegetal propio de las selvas tropicales La diversidad de plantas de los trópicos depende directamente de la superficie que ocupa la selva hallan también una correlación entre las épocas de calentamiento global y la expansión de la vegetación en estas zonas del planeta JORGE SÁINZ MADRID. Las incógnitas científicas que durante décadas han ocultado el porqué de la riqueza exuberante de la vegetación tropical están hoy un paso más cerca de ser despejadas. Tras un meticuloso estudio llevado a cabo entre Colombia y Venezuela, un equipo de investigadores ha concluido que la hermosa y necesaria diversidad de estos pulmones del planeta depende de su superficie total, del área que ocupan las selvas y bosques que los conforman. Y un hallazgo más para el debate: existe una correlación entre las épocas de calentamiento global, como la que vivimos, y el crecimiento y expansión de estas zonas y de las variedades vegetales que las pueblan. El informe lo publica hoy la revista Science y sus responsables trabajan en el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) de Panamá. El líder del equipo de científicos, Carlos Jaramillo, repasó ayer en una conversación con ABC la metodología de su trabajo, y explicó las importantísimas implicaciones para el futuro b Los investigadores más inmediato. La indiscriminada tala de árboles en Hispanoamérica o África está reduciendo la biodiversidad tropical. Las selvas y bosques se están enfriando y la vegetación muere, porque las especies no sólo necesitan calor, sino que precisan las unas de las otras para sobrevivir. Estos lugares no pueden ser parches aislados señaló. Restos con 65 millones de años de historia Las muestras analizadas por Carlos Jaramillo y su equipo de científicos panameños son historia viva. El polen fosilizado en roca que estudiaron fue fechado en un lapso de antigüedad que va desde hace 65 millones hasta hace veinte millones de años. Gracias a las técnicas modernas de hoy en día, el grupo fue capaz de extraer para su análisis restos de agua, semillas, sedimentos y otros valiosos datos de numerosos periodos de la prehistoria. Gracias a esta información, pudieron hacer un listado de especies y calcular picos de crecimiento y de disminución de esta biodiversidad tropical. Estos parámetros fueron cotejados con los diferentes informes que existen relativos a las épocas de calentamiento o enfriamiento de las temperaturas en el mundo. Gracias a esta comparativa, se pudo establecer la conexión final acerca de la densidad forestal y la importancia para su crecimiento del área que ocupa esta masa. Polen fosilizado El estudio de Jaramillo y el STRI fue, como ellos lo bautizaron, un viaje en el tiempo Los científicos se sirvieron de granos de polen fosilizados en rocas, obtenidos en sendas expediciones al corazón de Colombia y a la zona occidental de Venezuela, para iniciar la secuencia de sus investigaciones: La cantidad de muestras, recogidas sobre un terreno que entre los dos países sumaba más de 180.000 kilómetros cuadrados era tan alta que, juntas, superaban el kilómetro y medio de largo Tras comenzar la reconstrucción de aquellas plantas e indagar en los mecanismos de evolución vegetal en el trópico, los investigadores obtuvieron una respuesta que no esperaban. Advertimos una correlación evidente entre la temperatura global y los niveles de diversidad. Con el calentamiento la flora aumentaba en cantidad, mientras que en las épocas de enfriamiento ésta disminuía explica Jaramillo. La revelación llevó al grupo a buscar nuevas vías de investigación, puesto que, a su juicio, la incidencia del calentamiento en los trópicos es muy baja ya que el tiempo es prácticamente igual a lo largo de todo el año En un país como España, por ejemplo, un cambio climático brusco y sostenido sí podría estar ligado a la aparición de nuevas especies, que, por ejemplo, encuentren la posibilidad de crecer y desarrollarse gracias a que los inviernos son más suaves argumenta el científico panameño. La duda quedó despejada tras terminar el análisis del polen y poner encima de la mesa una teoría que sostiene que el control de la diversidad tropical y sus variaciones lo ejerce la expansión y el área que ocupa el bosque Cuando estas zonas disminuyen, la selva se enfría y las especies mueren. Si no vigilamos la superficie tropical, si dejamos parches aislados que no generan el suficiente calor para favorecer el crecimiento de esta masa, el bosque se va a extinguir vaticina Jaramillo. El estudio de este equipo de investigadores ha puesto un simple punto y seguido. A partir de ahora, los científicos panameños tienen intención de recoger más muestras de polen fosilizado, de hace veinte millones de años hasta nuestros días, en Colombia y Venezuela para poder perfilar más estimaciones y proseguir el análisis.