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ABC VIERNES 31 3 2006 Internacional 35 La periodista Jill Carroll, en libertad después de tres meses de cautiverio La espiral de violencia se cobra 75 víctimas iraquíes al día desde febrero en un vídeo llorando y suplicando por su vida, la reportera norteamericana afirma en sus primeras declaraciones que la han tratado muy bien PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. En una de las pocas noticias positivas dentro de la sucesión de sangrientas tragedias que viene protagonizando Irak, la periodista estadounidense Jill Carroll recuperó ayer la libertad en Bagdad después de casi tres meses de cautiverio a manos de insurgentes que querían utilizar a la joven periodista como pieza de trueque. Pese a haber aparecido en un angustioso vídeo llorando y suplicando por su vida, la colaboradora del Christian Science Monitor en sus primeras declaraciones ha insistido en que sus captores la han tratado muy bien En una llamativa demostración del llamado síndrome de Estocolmo Jill Carroll destacó que sus secuestradores nunca me han pegado e incluso nunca me amenazaron con hacerlo La liberación de Carroll se materializó ayer por la mañana en las afueras de Bagdad, al ser entregada a miembros del Partido Islámico de Irak, principal fuerza política de los suníes. A la espera de ser repatriada, la joven ha sido trasladada temporalmente a la Zona Verde, el terreno fortificado en el centro de Bagdad donde se encuentra entre otros centros de poder la embajada de Estados Unidos. El embajador Zalmay Khalilzad, negando ningún acuerdo o pago de rescate, indicó que la periodista se encuentra en buen estado de salud y con la moral alta. La periodista de 28 años, vestida todavía con el atuendo típico de las mujeres árabes en Irak, indicó desconocer dónde ha pasado exactamente su cautiverio, dentro de una habitación con una ventana bloqueada pero con acceso a una ducha. Durante este tiempo b Pese a haber aparecido Las grandes potencias elevan en Berlín el tono contra Irán b Los países con veto en la ONU abren la puerta a la adopción de sanciones si las autoridades iraníes no regresan a la moratoria nuclear en el plazo de un mes RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Los grandes países con veto en la ONU y Alemania aumentaron ayer su presión sobre Irán, urgiéndole a cumplir con el Consejo de Seguridad y a optar por retomar el diálogo. EE. UU. no habló de sanciones, pero el Reino Unido mencionó por primera vez posibles consecuencias si prosigue el incumplimiento. El cronómetro está en marcha y la pelota está en el campo de Irán indicó ayer el ministro de Exteriores alemán, una vez que el Consejo de Seguridad ha puesto un límite para suspender el programa atómico iraní. Pero el británico Straw dejó entrever que un incumplimiento podría acarrear sanciones. Pero no se abordaba esta cuestión en el orden del día, y sí la disposición de las potencias a ofrecer a Teherán una salida para salvar la cara. Todos esperamos que Irán aproveche la oportunidad para optar por una reanudación de las negociaciones dijo el ministro anfitrión, Frank Walter Steinmeier. Condoleezza Rice negó que haya traído esta vez a Berlín una propuesta de sanciones e insistió también en que las negociaciones son el camino adecuado y no la confrontación. Irán, que ha expulsado a la misión de control del organismo internacional OIEA, ha rechazado ya los términos de la resolución. El ministro ruso, Sergei Lavrov, hizo causa común con sus homólogos, aunque aclaró que Moscú no cree que unas sanciones puedan contribuir a solucionar el problema. China también elogió la iniciativa de Berlín. Jill Carroll tras su liberación, en una imagen tomada de la TV iraquí habría tenido oportunidades esporádicas de ver la televisión y leer periódicos pero sin saber que existían intensas negociaciones para su liberación. Según Carroll, todo lo que puedo decir ahora es que estoy muy contenta. Estoy contenta de estar libre y quiero estar con mi familia AFP Imagen de la tragedia diaria Por lo menos para la opinión pública estadounidense, Jill Carroll y sus periódicos mensajes de vídeo emitidos por canales de televisión satélite en árabe estaban sirviendo para ilustrar la violencia y anarquía que vive Irak a tres años del uso de la fuerza para de- rrocar el régimen de Sadam Husein. Impresión confirmada por las propias estadísticas del Pentágono que desde mediado de febrero arrojan una media diaria de 75 muertos y heridos en continuos enfrentamientos, atentados y ajustes de cuentas entre iraquíes. En Estados Unidos, la familia de Jill Carroll, su periódico y hasta el Gobierno federal han expresado su alivio y alegría por el desenlace inesperado pero feliz de este secuestro en el que fue asesinado el traductor iraquí de la periodista. El presidente Bush, de visita en México, expresó especialmente su agradecimiento a aquellos que han trabajado duro para su liberación