Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 Sociedad JUEVES 30 3 2006 ABC Adena presenta propuestas para salvar el lince en la cumbre de Brasil ARACELI ACOSTA. E. ESPECIAL CURITIBA (BRASIL) Las demandas de los grupos conservacionistas para proteger los últimos reductos del lince ibérico han llegado hasta Naciones Unidas. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Adena) ha presentado un informe ante los 180 países miembros de la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB) reunidos en Brasil, en el que se propone la creación de un amplio corredor verde que permita el intercambio genético de las dos últimas poblaciones reproductoras de lince ibérico (Doñana y Sierra Morena) Y es que el caso del lince ibérico es especialmente dramático: sólo quedan 100 ejemplares adultos, con unas 35 hembras reproductoras, que viven aislados en los dos núcleos de Sierra de Andujar- Cardeña y Doñana. Y el hallazgo de la presencia de lince ibérico en la Comunidad de Madrid también ha tenido eco en Curitiba. Así, entre las recomendaciones que se hacen desde la organización ecologista está la de evitar que sus zonas de morada puedan ser alteradas por infraestructuras tan dañinas como el desdoblamiento de la M- 501 en Madrid que fracturaría irremediablemente su hábitat si hubiese una población estable. El V Foro Mundial del Vino, que se celebra en Logroño, ha abierto ya del todo la puerta al cambio climático, a un nuevo escenario, distintas tecnologías, nuevas formas del cultivo de la vid y de la elaboración del vino El cambio climático reta al vino TEXTO: JUAN FERNÁNDEZ- CUESTA LOGROÑO. El V Foro Mundial del Vino, que se celebra en Logroño, ha reunido a decenas de expertos en asuntos relacionados con la industria del vino, desde la incidencia presunta o presente del cambio climático, hasta la evolución del gusto en los jóvenes. La política y la economía vitivinícola, el desarrollo regional y tendencias y estilos en los vinos han sido puntos que han concentrado el interés del sector. Y, sin embargo... lo que queda es la toma de conciencia con respecto al cambio climático. Esa conciencia, que ha impregnado incluso a los políticos de casi todo el mundo, también está presente en las viñas y en este tipo de reuniones. Luis Balairón, del Instituto Nacional de Meteorología, dejó más interrogaciones que respuestas: Necesitamos escenarios muy detallados para conocer sus efectos en la agricultura Habló del aumento de temperaturas de hasta seis grados centígrados y de un incremento del nivel del mar de hasta noventa centímetros en el entorno del año 2100. Pero ninguna conclusión, porque en su opinión tampoco las tienen los expertos internacionales con respecto a su impacto en el mundo del vino Un trabajador recoge un racimo de uvas de un viñedo reducir el contenido de azúcares en los mostos, y de alcohol en los vinos Nick Dokoozlian, vicepresidente de viticultura de E J Gallo, empresa vinícola de Estados Unidos, aportó un punto de realismo. Todo, desde su punto de vista, es más sencillo de lo que parece: Es importante revalorar la gestión de los racimos para un clima caliente. Dejaremos de utilizar la espaldera vertical y volveremos a grandes masas foliares para combatir los excesos del Sol José Ramón Lisarrague, profesor del departamento de producción vegetal de la Universidad Politécnica de Madrid, explicó de una forma más territorial el problema, sus consecuencias y posibles soluciones. Los inconvenientes en una zona influenciada por el clima atlántico son exceso de vigor de las cepas, exceso de agua y de nitrógeno, lo que provocará un retraso de la maduración y desequilibrios en la composición con bajo nivel de azúcar Y la respuesta debe ser reducir la masa foliar interior, control de cepas y aireación REUTERS Los más amenazados El informe Corredores: especies y áreas protegidas repasa además el estado de otras seis especies de mamíferos terrestres, considerados junto con el lince los más amenazados del planeta. Se trata del tigre de Siberia, el muflón de Argali, el oso pardo, la saiga, el leopardo de Amur y el leopardo persa, que también necesitan de corredores que conecten sus últimos y fragmentados enclaves. Y es que a pesar de que el número de áreas protegidas se ha multiplicado por diez durante el siglo XX, lo cierto es que esto no es suficiente para frenar la crisis de extinción del planeta. Un impacto que ya existe Pese a ello, otros consideran que ese impacto ya existe. Michel Moutounet, director de investigación del Instituto Nacional de Investigación Agrícola de Montpellier, pretendió aportar elementos para la reflexión Por ejemplo: Para nosotros el cambio climático ya se traduce en un adelanto de las fechas de cosecha, e implica sobre todo un aumento del contenido de azúcar y una elevación del Ph Por ello, se impone el hallazgo de nuevas tecnologías en este campo, como dice Moutounet, de tecnologías de corrección en respuesta a la situación actual creada por el cambio climático que permitan de racimos. En una zona de clima mediterráneo, se refiere a déficit de agua, desfoliación precoz, exposición excesiva de racimos a la luz y aumento del Ph: Hay que buscar una vegetación porosa y homogénea, y racimos sombreados, aireados y lejos del suelo Fernando Zamora, decano de la facultad de Enología de la Universidad Rovira i Virgili, de Barcelona, relaciona al cambio climático con un desfase excesivo entre la maduración de la pulpa y la maduración fenólica, lo que provoca mayor astringencia por exceso de taninos. Y expresó que son problemas corregibles en el proceso de elaboración. Ya había dicho la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, en la inauguración del evento, que el sector y las administraciones debemos ser capaces de responder a los retos que se nos presentan Y no sólo es una cuestión de normativas europeas, sino de sostenibilidad, de adaptación a los nuevos escenarios que trae el cambio climático. Aunque muchos aún no se lo crean.