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10 JUEVES 30 3 2006 ABC Nacional Marlaska manda a Otegi a prisión, que podrá eludir con una fianza de 250.000 euros El fiscal cambió de criterio in extremis y rebajó su petición a una fianza de 100.000 euros incrementado la reiteración delictiva y el riesgo de fuga, que podrá evitarse con comparecencias diarias ante la Ertzaintza NATI VILLANUEVA MADRID. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande- Marlaska ordenó anoche el ingreso en la prisión b El juez reconoce que se ha de Soto del Real bajo fianza de 250.000 euros para el dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi, a quien considera autor mediato o inductor de los más de cien actos violentos cometidos durante la huelga del día 9 convocada por la formación ilegalizada. El magistrado asegura que existe una reiteración delictiva en el comportamiento del batasuno y también un incremento del riesgo de fuga. Por eso, el hecho de que reconozca ambos extremos y no ordene prisión incondicional resulta cuando menos llamativo. Consciente de que la responsabilidad del batasuno en los desórdenes, coacciones y estragos de la jornada de huelga es mayor que la de Juan María Olano y Juan José Petrikorena (ambos en prisión) el juez no ha tenido más remedio que acceder a la puesta en libertad de ambos, siempre y cuando depositen una fianza de 200.000 euros cada uno. Además, obliga a Otegi a comparecer todos los días ante la Ertzaintza, una medida que, en su opinión, es suficiente para reducir las posibilidades de que se dé a la fuga. tido de que se actuaría de una forma u otra en función de cómo se desarrollara la comparecencia. Si a ello unimos que el mismo día del anuncio del alto el fuego, el fiscal general dijo que esta nueva situación merece una reflexión serena las circunstancias no parecen responder a la improvisación, y menos aún en una cuestión tan delicada como el ingreso en prisión del que se considera interlocutor con el Gobierno. Los argumentos por los que el Ministerio Público optó por la solicitud de prisión eludible con fianza los expuso el propio fiscal- jefe en funciones de la Audiencia Nacional, Jesús Santos, con quien Conde- Pumpido se reunió el pasado viernes para impartirle las instrucciones oportunas. Durante la vistilla, recordó que Otegi está procesado por pertenencia a organización terrorista como dirigente, un delito de mera actividad, doloso y grave, dijo. Reconoció, además, que el batasuno ha incurrido en una reiteración delictiva y que hay indicios racionales de que dicha criminalidad ha aumentado, lo que también recoge el juez. No obstante, la Fiscalía, a diferencia del magistrado, no cree que Otegi pretenda eludir la acción de la Justicia y como un mecanismo más para evitarlo, fue Santos quien pidió las comparecencias diarias ante la Otegi, con sus abogadas Goirizelaia y Zulueta, llega puño en alto a la Audiencia Ertzaintza. En la vistilla, que se prolongó durante tres horas, Otegi se negó a responder a la preguntas formuladas por las partes y optó por hacer una breve exposición en la que desvinculó de los actos violentos derivados de la huelga general y afirmó que en estos momentos hay una oportunidad real de solucionar los problemas y emprender el camino hacia la paz y que ha habido sufrimiento para todas las partes Todos tienen que poner de su parte para que todo se haga en términos democráticos de justicia, libertad y paz dijo. En el auto de prisión, Grande- Marlaska vuelve a reproducir los hechos acaecidos en el tiempo que medió entre el suicidio del preso Igor Angulo (27 de febrero) y los actos violentos en los que desembocó la jornada de paro del 9 de marzo. También que señalara que tales actos fueron instados y organizados directamente por la ilegalizada Batasuna, frente político- institucional de ETA, en coordinación con el frente de masas de la banda terrorista, constituido principalmente por las ilegalizadas Jarrai- Haika- Segi y siguiendo los dictados de ETA En esa planificación, Otegi habría ocupado Insultos al batasuno y a los periodistas La llegada de Otegi a la Audiencia Nacional, pasadas las cinco de la tarde, se produjo en un clima de máxima tensión en el que los insultos y agresiones de medio centenar de personas congregadas para increpar al portavoz batasuno salpicaron a los periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión. Los concentrados, que portaban una bandera preconstitucional y una pancarta en la que se leía Muerte al terrorismo profirieron gritos como: Otegi muérete Euskal presoak, cámara de gas España aguanta, el pueblo se levanta y Todos a una, puta Batasuna Antes de que Otegi llegara a pie desde una conocida cafetería situada a apenas cien metros de la sede judicial, este grupo de personas ya estaba insultando a los periodistas que estaban congregados y escoltados por la Policía a apenas veinte metros de ellos. Este periódico fue uno de los medios increpados, con gritos de ABC, comunista Una de las personas que llevaban la voz cantante animaba a no comprarlo. Tampoco se salvó de las imprecaciones la Cadena Ser. También se escucharon insultos contra el fiscal general, Conde- Pumpido. La actitud desafiante de Otegi, quien se dirigió al grupo con el puño en alto y una sonrisa en los labios, no ayudó precisamente a apaciguar los ánimos. El batasuno desapareció en medio de un enorme dispositivo policial- -que fue decisivo para que no se produjeran hechos más graves- -y entre gritos de asesino e hijo de puta Alguien llegó a lanzar una botella llena de agua y un mechero, que cayeron a los pies del batasuno. Los insultos y agresiones volvieron a los periodistas y cámaras, y fue entonces cuando tuvo que intervenir la Policía para proteger a una fotógrafa a la que además de llamar zorra y guarra llegaron a golpear. Los agentes obligaron al medio centenar de personas a cruzar al otro lado de la calle Génova y los incidentes no llegaron a más. A una manzana de allí, precisamente en la puerta de la cafetería antes citada, una veintena de acompañantes de Otegi, entre ellos algunos acusados del macrojuicio de Ekin, tomaban un café. El cambio del fiscal Hasta conocerse esta decisión, que se produjo 16 días después de la primera citación de Otegi, aplazada en dos ocasiones por la infección respiratoria que padecía, y una semana después de que la banda terrorista ETA anunciara el alto el fuego, la sorpresa del día era el cambio de criterio de la Fiscalía. Conde- Pumpido esperó hasta el último minuto del partido para rebajar su solicitud de prisión incondicional por prisión eludible con fianza de 100.000 euros. Lo que podría interpretarse como un improvisado cambio de planes estaba más que medido, a juzgar por el comentario que Conde- Pumpido hizo horas antes en el Congreso, en el sen-