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ABC MIÉRCOLES 29 3 2006 Cultura 59 Martínez Reverte: Franco fue muy torpe; su actitud reactivó el mito nacionalista El escritor describe la derrota republicana en La caída de Cataluña publicación de este libro, Jorge Martínez Reverte completa la trilogía sobre la guerra civil española que abrió con las batallas del Ebro y de Madrid SERGI DORIA BARCELONA. Con siete novelas de serie negra y crítica social protagonizadas por el detective Gálvez y una larga experiencia periodística en los años cruciales de la Transición, Jorge Martínez Reverte (Madrid, 1948) completa con La caída de Cataluña (Crítica) su trilogía histórica de la guerra civil, tras La batalla del Ebro (2003) y La batalla de Madrid (2004) A partir de la Navidad del 38, a raíz de los brutales bombardeos sobre Barcelona y Lérida, el frente de Cataluña es un paisaje con figuras en desbandada. Con el ágil ritmo de la crónica periodística, confrontada con el frío lenguaje de los partes de guerra, Jorge Martínez Reverte sigue el avance de las tropas franquistas que les llevará a entrar en una Barcelona asolada por el derrotismo y el hambre. Esa caída sin gloria en palabras del general Vicente Rojo, se debe, según Martínez Reverte, al desistimiento de los partidos nacionalistas que desde el verano del 38 consideraron inútil continuar la guerra Una República cuarteada, donde los anarquistas ya no se sienten implicados, tras ser barridos por los comunistas en mayo del 37 b Con la El cubano Rafael Rojas gana el premio Anagrama de Ensayo b El pensador barcelonés Pere Saborit resultó finalista con el libro Vidas adosadas. El miedo a los semejantes en la sociedad contemporánea D. MORÁN BARCELONA. El historiador y ensayista cubano Rafael Rojas (Santa Clara, 1965) se alzó ayer con el XXXIV premio Anagrama de Ensayo de la mano de Tumbas sin sosiego. Revolución, disidencia y exilio del intelectual cubano texto que reconstruye los grandes debates cubanos del último medio siglo y narra una breve historia intelectual de Cuba a partir del recuerdo de sus voces clásicas. El jurado, compuesto por Salvador Clotas, Román Gubern, Xavier Rubert de Ventós, Fernando Savater, Vicente Verdú y Jorge Herralde, otorgó por mayoría el premio, dotado con 6.000 euros, y seleccionó como finalista el ensayo Vidas adosadas. El miedo a los semejantes en la sociedad contemporánea de Pere Saborit. Exiliado en México, donde imparte clases en el Centro de Investigación y Docencias Económicas (CIDE) Rafael Rojas es autor de una docena de libros que vienen a ser planos de ruta para moverse por el laberinto cubano. En Tumbas sin sosiego. Revolución, disidencia y exilio del intelectual cubano Rojas analiza los conflictos de la memoria y propone una tercera vía centrista que vendría a simbolizar el esfuerzo de un país nuevo que ha de construirse cuando el actual régimen desaparezca Con el título del libro, el pensador pretende reflejar la sensación de cementerio que impera en la cultura cubana tras la desaparición de algunos ilustres representantes como Guillermo Cabrera Infante, Lezama Lima, Virgilio Piñera y Alejo Carpentier, entre muchos otros. El finalista Pere Saborit (Manlleu, Barcelona, 1961) por su parte, propone en Vidas adosadas. El miedo a los semejantes en la sociedad contemporánea una reflexión a propósito del descrédito de una serie de verdades en mayúsculas como Dios, historia y razón y el efecto que esto tiene en las relaciones personales. Asegura Saborit que el fin del monopolio de las verdades tradicionales hace que las fronteras y los criterios de clasificación entre seres humanos ya no estén tan claros ante lo que el hombre reacciona con un intento de huir de los demás primero y resignándose a una relación de tolerancia después. Para el autor catalán, la gran paradoja está en que la desaparición del lastre simbólico de las determinaciones humanas sea un motivo de inquietud, cuando tendría que ser todo lo contrario Jorge Martínez Reverte A. DE ANTONIO tran sin ninguna resistencia en el Palau de la Generalitat. Apoyado por Serrano Suñer, el falangista Dionisio Ridruejo pretende utilizar la lengua catalana con normalidad; recuperar para la victoria el catalanismo sentimental de una población católica y de orden que sumó el 42 por ciento de los votos derechistas en febrero del 36. Acompañan a Ridruejo los catalanes del semanario Destino como Vergés, Fontana o Sentís. Un equipo de altavoces a cargo de Manuel Aznar lanzará proclamas en catalán... Pero esos camiones cargados de octavillas- -explica Martínez Reverte- -serán requisados por Eliseo Álvarez Arenas, general jefe de los Servicios de Ocupación El militar sigue los consejos del canónigo catalán Albert Montagut, exponente del nacionalcatolicismo que encarnan los cardenales- -también catalanes- -Gomà y Pla i Deniel. Las misas se impondrán a la sensibilidad cultural. Craso error: Los catalanes recibieron con júbilo a las tropas de Franco, pero se sintieron despreciados al no poder expresarse en su lengua... Oneroso error histórico: Eso les condujo a la desafección hacia el Nuevo Régimen. Franco fue muy torpe; su actitud reactivó el mito nacionalista de que la guerra civil se hizo contra Cataluña La desafección se hizo más grande con el fusilamiento del presidente de la Generalitat, Lluís Companys. Una República desautorizada La distancia entre Negrín y Companys y Azaña ilustra el abismo entre el gobierno que dirige la guerra y la retaguardia. La figura del polémico presidente republicano le parece a Martínez Reverte fascinante: Por un lado es un político firme que mantiene la entereza, pese a no contar con muchos apoyos en su propio partido. Personalmente fue un arrogante, un eminente fisiólogo que se creía el hombre más inteligente del mundo, algo que ponía enfermo a Azaña La República del 39 había quedado desautorizada para las clases medias catalanas, por las matanzas de curas y la quema de iglesias en los meses revolucionarios de 1936. Aquellas acciones vandálicas y el militarismo franquista acabaron con la cultura liberal en España afirma Martínez Reverte, pero añade un matiz. Aunque desvirtuada por las revoluciones, si la República hubiera ganado la guerra se hubiera puesto al lado de las democracias europeas. A Stalin no le interesaba España, le quedaba demasiado lejos Pero la República perdió la guerra. 26 de enero de 1939. Tras dejar fuera de la ciudad a alemanes, italianos y moros para salvaguardar la imagen internacional, las tropas franquistas avanzan por la avenida Diagonal y pene- Ruiz Zafón, candidato a los British Book Awards, que se fallan esta noche en Londres S. D. BARCELONA. A cinco años de su aparición, La sombra del viento sigue arrasando con el ímpetu del long seller Y Carlos Ruiz Zafón sigue ganando lectores y galardones. Esta noche se proclamarán en un hotel de Londres los British Book Awards; y el escritor barcelonés- -calificado como el runner- up del último año- -figura entre el cuarteto de candidatos, junto a Kazuo Ishiguro, John Banville y Alan Benett. Considerados los Oscar del libro británico los premios serán retransmitidos por el canal televisivo Channel 4 el próximo 1 de abril. Con cinco millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, de los que 2 millones corresponden al mercado latinoamericano, Carlos Ruiz Zafón ha seducido a un millón de lectores británicos, medio millón de estadounidenses y 750.000 alemanes (de todos es conocido el fervor que la novela despertó en el ministro alemán Joshcka Fischer) Mejor novela extranjera en Francia y Portugal, La sombra del viento se ha publicado en toda Europa y este año se lanza a la conquista de Asia. Recientemente, un periodista de Il Corriere della Sera describía embelesado el proyecto zafoniano: una tetralogía, cuya segunda entrega verá la luz de aquí un año enmarcada en la Barcelona de los años veinte, la ciudad de los prodigios donde Gaudí levanta sueños ondulados de piedra. Pocas veces se ha producido un succès d estime literario de tal calibre. Consultar cualquier web sobre las impresiones de los lectores equivale a congregar una marejada de adjetivos laudatorios: poético, melancólico, romántico, trágico, mágico, gótico, conmovedor... Lecturas compulsivas de tres días y lectores entristecidos porque acabaron la novela. Un libro galardonado en todo el mundo menos en España, donde, eso sí, se ha instalado por muchos años en el subconsciente de varias generaciones de lectores.