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ABC MIÉRCOLES 29 3 2006 Nacional ALTO EL FUEGO DE ETA ANÁLISIS DEL ENCUENTRO ZAPATERO- RAJOY 13 El Congreso acoge hoy el primer cara a cara tras la tregua Casualmente, el pleno del Congreso será testigo hoy del primer cara a cara entre Rodríguez Zapatero y Rajoy tras el alto el fuego decretado por ETA y al día siguiente del encuentro de Moncloa. Además, la sesión parlamentaria servirá para debatir el apoyo de la Unión Europea a España ante el proceso que se abre. Para ello, Zapatero comparecerá en la sesión plenaria de la Cámara Baja que analizará los acuerdos de la cumbre celebrada en Bruselas la pasada semana. El comunicado etarra provocó que tanto en las reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE como en el documento de conclusiones de la cumbre se abordarse el panorama que se abre en España para lograr la erradicación definitiva del terrorismo, lo que refuerza el empeño del Gobierno- -y de la oposición- -de acabar con el terrorismo. Si algo necesita el presidente del Gobierno es tiempo y Mariano Rajoy se lo ha dado. En Génova, en la sede del Partido Popular, hay apoyo total a su líder sabiendo que muchos están deseando que cometamos un error El límite de las líneas rojas CHARO ZARZALEJOS MADRID. Este es el inicio del inicio. Cuando ayer José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy se dieron la mano, ambos tenían en el disco duro de sus respectivas memorias muchos archivos, demasiadas frases innecesarias, que también ambos necesitan ir desactivando para llegar a ese punto en el que la confianza en el otro sea tener la certeza de lo que no va a hacer. No es necesario saber todo el uno del otro. Basta con la certeza de lo que no haría. Llegar a este punto necesita un cierto recorrido y ante y frente a ETA este inicio del inicio era un punto de partida indispensable. Compartir el vértigo lo hace más llevadero. De la reunión de ayer nos contaron lo que quisieron contarnos, pero lo importante, lo que el presidente del Gobierno necesitaba y sólo Rajoy podía ofrecerle, era una malla de seguridad de nada menos que de diez millones de votos. Ahora, y pese a la desconfianza que aún pueda existir, el presidente del Gobierno se puede sentir más seguro. El líder de la oposición ha dado cobertura a las tareas de verificación y además, y esto es aún más importante, le ha dicho que se tome el tiempo necesario. Nada de precipitaciones, nada de emplazamientos a fecha fija, y eso no es poco. Con cuidado y disciplina Rajoy ha preparado con cuidado y disciplina interna el encuentro de ayer en Moncloa. Si el propio presidente ha reconocido que no todos se fiaban de sus predicciones- -algunos están en pleno vértigo aunque nada digan- -ahora es posible que haya encontrado en Mariano Rajoy un compañero de viaje. Mariano Rajoy ha tenido que sobrevolar, echar a un lado a aquellos que más desde fuera que desde dentro han querido ver en la cita de ayer un nuevo engaño del presidente. Pero Rajoy tiene mucha conciencia de su papel de líder de oposición y de alternativa al mismo tiempo. Sólo el PP puede suceder al PSOE en Moncloa y esto pesa y por ello a veces tengo que decir cosas incómodas, pero es mi obligación ha dicho en más de una ocasión el propio Rajoy, que está dispuesto, en esta oportunidad, a acompañar al presidente siempre y cuando no se crucen las líneas rojas Rajoy no va a tener prisa y se sitúa a la espera de que el presidente le vuelva a llamar cuando considere oportuno. Acudiré siempre que me llame ha sido una de sus frases favoritas. Y mientras los acontecimientos se van produciendo en el PP, más allá de las reticencias que puedan existir, han cerrado filas en torno a su líder. Saben en Génova que hay muchos que lo único que están esperando es que co- metamos un error para convertirnos en causa de todos los males. Mariano tiene todo el apoyo del partido y el presidente puede tener la seguridad de que ni ha hecho ni va a hacer doble juego, que lo que le ha dicho lo dice todo el PP Coincidiendo con el encuentro en La Moncloa, en Vitoria, Juan José Ibarretxe llama a consulta a los partidos. El PP ha rechazado la invitación y lo hace no sólo porque ha incluido a Batasuna, sino que también consideran, en línea con lo manifestado por Rajoy, que ahora no es el momento. Lo importante es verificar la auténtica voluntad de ETA. Ibarretxe quiere correr y nosotros, no En términos generales, los partidos vascos ven natural la conversación Zapatero- Rajoy. Quien con más naturalidad lo ve es Josu Jon Imaz. Ayer mismo, en su entorno más próximo, se recordaba que el primero en dar ejemplo ha sido él que ya se reunió con Rajoy reiterando que Imaz siempre ha proclamado la necesidad de contar con el PP que en estos momentos es el segundo partido del Estado, el primero de Navarra y el tercero de la Comunidad autónoma y ser todo esto no es baladí Es difícil imaginar el futuro pero de momento, y aunque estemos en el inicio del inicio, ayer Mariano Rajoy, cuando llegó a su despacho, lo hizo con la convicción de haber hecho en este momento preciso lo que con precisión tenía que hacer. Rajoy ha tenido que sobrevolar, echar a un lado a aquellos que, más desde fuera que desde dentro, han querido ver en la cita de ayer un nuevo engaño del presidente Lo que el presidente del Gobierno necesitaba y sólo Rajoy podía ofrecerle era una malla de seguridad de nada menos que diez millones de votos El presidente y el líder del PP, en los mudos de Moncloa IGNACIO GIL