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ABC MIÉRCOLES 29 3 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR GERARDO GALEOTE ¿Y AHORA LA Es evidente la pérdida de influencia de España en las instituciones europeas. Se justifica, por lo tanto, el PAC? temor de los agricultores ante la posible pérdida de la PAC, último gran bastión de los intereses españoles L pasado mes de diciembre, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea aprobaron un marco presupuestario para los próximos siete años francamente decepcionante. Cuando acaban de incorporarse diez nuevos países miembros con rentas muy inferiores a la media, se reduce el presupuesto comunitario, poniendo en tela de juicio lo que hasta ahora ha sido un pilar esencial de la integración: la política de cohesión o solidaridad interna. Los efectos del acuerdo son, además, muy injustos para España, como señala un estudio recientemente publicado por parte de un grupo de académicos, dirigidos por los catedráticos Rafael Flores y Juan José Rubio: Sobre nuestras arcas recae un cuarto del coste total que supone la ampliación para la UE, el doble de lo que paga Alemania y tres veces más que Francia; perdemos casi el 90 por ciento de nuestro saldo neto; pasamos de ser el mayor receptor de fondos a contribuyente neto; y, lo más grave, si el Estado decidiera, en aras del equilibrio presupuestario, no compensar con inversión pública nacional la brusca pérdida de los fondos comunitarios, se estima que dejaremos de crear 1.564.822 puestos de trabajo en los próximos siete años. Se dice pronto. Son datos ya conocidos, que a estas alturas nadie pone en cuestión, ni tan siquiera el Ministerio de Economía. Pero eso no es todo. Ahora se cierne sobre nosotros una amenaza adicional: la revisión a partir de 2009, a propuesta británica, de la Política Agraria Común (PAC) de la que España es el segundo país beneficiario, después de Francia, representando esas aportaciones a nuestro presupuesto más de la mitad de los ingresos totales de nuestro país procedentes de la Unión Europea. Nada menos. En esta misma tribuna, la ministra de Agricultura, doña Elena Espinosa, publicaba recientemente un artículo bajo el título Defender la PAC, hacer más Europa de cuya lectura, sin embargo, sorprendentemente no se desprende la posición de nuestro Gobierno ante ese trascendental debate abierto por el último Consejo Europeo. La vaguedad y falta de definición de la señora ministra, junto con sus desafortunadas actuaciones en las negociaciones agrarias que se han sucedido en los dos últimos años (en especial en las reformas del azúcar, del tabaco, del algodón y del aceite de oliva) hacen comprensible la creciente inquietud del sector ante lo que parece una subordinación de la política agraria a otros intereses por parte del gabinete presidido por el señor Rodríguez Zapatero. Esa actitud poco comprometida del Gobierno socialista hacia los intereses agrícolas podría acarrearnos sacrificios adicionales en las próximas reformas agrarias que se avecinan, estratégicas para diversas comunidades autónomas (frutas y hortalizas, vino y plátano) La apertura del debate general sobre la revisión del capítulo agrícola, rompiendo el compromiso unánime suscrito en el año 2002 por los jefes de Esta- E ÁNGEL CÓRDOBA do y de Gobierno de mantener intacta la PAC hasta 2013, coincide además con el avance de las negociaciones en curso de la Organización Mundial del Comercio, que progresa lenta pero inexorablemente a costa de los agricultores, quienes no ocupan desde luego un lugar prioritario en los cálculos de quienes nos representan en las mismas, encabezados por el comisario europeo de Comercio, el británico Peter Mandelson. Por cierto, tampoco se conoce la posición de la ministra competente ante unas negociaciones que pudieran traer consigo consecuencias muy dañinas, en particular para las producciones mediterráneas, que ocupan un lugar estratégico en la agricultura española. El efecto combinado de la revisión de la PAC y las negociaciones de la OMC constituyen no sólo una amenaza para la agricultura europea, y especialmente para la española, segundo receptor de fondos agrarios, que representan más de la mitad de todas las aportaciones comunitarias que percibimos, sino para el mundo rural en general, pues no cabe duda de que se aceleraría el proceso de despoblación de esas zonas, preludio de la desertización, y se produciría además una mengua de nuestra capacidad para prevenir catástrofes naturales, como los incendios. ¿Tiene alguna posición la señora ministra sobre estos hechos, o se limita a describirlos? Se me podrá decir que no hay motivo para la alarma porque para modificar antes de 2013 el acuerdo que suscribió el entonces presidente señor Aznar con sus homólogos europeos se exige la unanimidad. Pero cabría preguntar a los agricultores españoles si hoy se sienten seguros con el derecho de veto de que dispone el actual presidente del Gobierno, sobre todo a la vista del resultado logrado en las negociaciones sobre los fondos estructurales y de cohesión. Es evidente, a mi juicio, la pérdida de influencia de España en las instituciones europeas durante estos últimos dos años. El papel de nuestro país en las grandes decisiones comunitarias durante ese periodo de tiempo ha sido casi irrelevante. Se justifica, por lo tanto, el temor de los agricultores ante la posible pérdida de la PAC, último gran bastión de los intereses españoles, tan digno de ser defendido como cualquier otro. Valdría la pena, por lo tanto, que hiciéramos un esfuerzo de consenso político y movilización social para defenderla, si no queremos que una ola del euroescepticismo inunde también nuestra nación. Pero antes, que el Gobierno diga si quiere pelear por ello. Presidente de la Comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO ÉPICOS ENCUENTROS Y ADIOSES La Dépêche du Midi titula: Toulouse espera al Rey El periódico tolosano subraya que el momento más significativo de la visita de Estado de Don Juan Carlos y Doña Sofía quizá sea su encuentro con los hijos y nietos de los viejos socialistas, anarquistas, anarcosindicalistas, comunistas y republicanos refugiados en Toulouse desde 1937. Y publica algunas impresiones de esa colonia española. José Martinez Cobo: Vi por vez primera al Rey inaugurando una exposición consagrada al exilio. Ahora comemos con él: ¡un símbolo! Equidad Barès: ¡Comer con un Rey, una anarquista como yo! ¡Todavía no sé qué traje ponerme! En otro terreno, en París, el Herald Tribune se había preguntado: ¿Declaran Zapatero y Rajoy su alto el fuego? Y ayer tarde se respondía: PP y PSOE comienzan una nueva era de cooperación contra ETA El Scotsman en Edimburgo, Basler Zeitung en Basilea y La Nación en Buenos Aires hacen el mismo planteamiento: Rajoy y Zapatero, unidos contra ETA. Clarín enfoca el proceso desde otro ángulo: En Cuba, Venezuela, México, Argentina y Uruguay todavía hay 130 etarras que se ocupan de funciones logísticas y financieras En el terreno de la lucha antiterrorista, La Tribune, en Argel, recuerda otro frente: el Norte de África, donde la pobreza, la inseguridad, la inestabilidad, la inmigración y los flujos migratorios incontrolados son un caldo de cultivo inquietante, como base de operaciones y reclutamiento. Desde ese ángulo, Deutschlandfunk, en Colonia, ha emitido un reportaje sobre la herencia musulmana en Andalucia... fuente inagotable de fantasmas islamistas. Menos fantasmagórico, el goteo de advertencias que publican Financial Times, en Londres, y Handelsblatt, en Dusseldorf: la Comisión Europea continúa hostigando al Gobierno con el caso E. On- Endesa, que sigue siendo un problema de fondo, irresuelto. En América, los últimos adioses a Rocío Durcal barren con grandes homenajes populares de toda la gran prensa mexicana, argentina, venezolana, peruana, colombiana, chilena. Adiós a la española más mexicana titula El Imparcial. Poco lírico, el Independent londinense publica un reportaje truculento sobre los estragos de botellones y el turismo erótico- nocturno en Barcelona y Cataluña. A juicio del Independent, sería urgente tomar medidas policiales imprescindibles para contener excesos que oscilan entre el porno duro, el turismo sexual y la borrachera al precio más bajo y degradante.