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ABC MARTES 28 3 2006 Cultura 63 JAZZ Barrio Latino de París Intérpretes: Richard Galliano (acordeón) Gary Burton (vibráfono) James Genus (contrabajo) Clarence Penn (batería) Dee Dee Bridgewater (voz) Louis Winsberg (guitarra) Minino Garay (batería y percusión) Marc Berthoumieux (acordeón) Ira Coleman (contrabajo) Lugar: Teatro Real, Madrid. Fecha: 26- 03- 06 ARRIBA Y ABAJO PABLO MARTÍNEZ PITA Aspecto exterior que ofrecía ayer la nave de Arganda del Rey donde estuvo almacenada la escultura de Serra JULIÁN DE DOMINGO La Policía usará detectores de acero para saber si la obra de Serra está enterrada La hipótesis es poco probable, pero se rastreará la finca donde estuvo el almacén b Los agentes de la Brigada del Patrimonio de la Policía se han entrevistado ya varias veces con el antiguo dueño de la nave y nunca ha variado su testimonio PABLO MUÑOZ MADRID. El caso Serra es, para la Comisaría General de Policía Judicial, no sólo uno de los más insólitos que ha investigado nunca- -resulta increíble que pueda desaparecer de un almacén de Arganda del Rey (Madrid) una escultura de 38 toneladas de peso como es Equal- Parallel GuernicaBengasi propiedad del Museo Reina Sofía desde 1987- sino también un reto profesional al que se quiere dar la respuesta adecuada en el menor tiempo posible. Los agentes de la Brigada del Patrimonio que investigan el caso han hecho todo tipo de gestiones para tratar de averiguar el paradero de la obra de Richard Serra y aunque por ahora no hay resultados positivos, van a llegar hasta el final en todas las líneas de trabajo abiertas. En este contexto hay que enmarcar la nueva iniciativa de la Policía, que implica además la utilización de sofisticados medios técnicos. El punto de partida de esta nueva línea de investigación es la posibilidad de que la escultura, por alguna razón sin duda no menos insólita que el caso en sí, haya sido enterrada en los terrenos en los que se levantaba el almacén de la empresa propiedad de Jesús Macarrón donde era guardada. Posibilidad mínima Fuentes del caso consultadas por ABC admiten que es una posibilidad mínima, e incluso puede que alguien la considere inconcebible. Pero estamos decididos a descartar todas las hipótesis antes de dar carpetazo al asunto Por ello, se va a utilizar un detector de acero de alta densidad que permitirá descartar que la escultura haya sido enterrada en esos terrenos. De momento, la Policía ya ha solicitado los planos de las obras realizadas por la constructora que levantó el edificio de la Seguridad Social que ahora ocupa los terrenos de Arganda del Rey donde en su día se encontraba el almacén de Macarrón. No se trata de levantar todo un solar. Primero hay que saber por dónde van las conducciones, posibles cables de aceros u otros efectos que pudieran dar falsos positivos. Sólo cuando se haya hecho este estudio de forma minuciosa se pondrá en marcha la segunda fase de la operación Es importante destacar que esta iniciativa ha sido posible gracias a la colaboración de algunas entidades, que han cedido la tecnología necesaria a la Policía. Pero hasta llegar a este momento, los agentes de la Brigada del Patrimonio, adscrita a la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev) han desarrollado un intenso trabajo. Así, se han entrevistado con todos los vigilantes de seguridad que prestaron servicio en el almacén donde estaba guardada la obra hasta la quiebra de la empresa de Macarrón. Todos aseguran que mientras trabajaron allí la obra estuvo en su sitio. Además, han hablado con los primeros vigilantes de seguridad que entraron cuando el terreno pasó a manos de la Seguridad Social y comenzaron las obras: éstos, sin embargo, ya dicen que en ese momento la escultura no se encontraba en el solar, que nunca la vieron. Para intentar llenar esa laguna de más de un año, la Policía ha investigado a todas las empresas dedicadas al corte de un acero como el de la escultura, de alta densidad. Ninguna de ellas ha hecho un trabajo de ese tipo, por lo que es difícil pensar que la obra fuera fundida. Asimismo, se han hecho gestiones con las empresas de transporte capaces de poder hacerse cargo del traslado de una escultura de 38 toneladas de peso. De nuevo las gestiones fueron infructuosas. Y por supuesto se ha seguido manteniendo un contacto fluido con el dueño del almacén donde se guardaba la escultura. En todo momento, sin titubear y sin incurrir en contradicciones, afirma que él dejó la obra allí y que no tiene ni idea de lo que pudo suceder después. xtraña jornada la vivida el pasado domingo en el Teatro Real. Sobre el papel, las dos formaciones del cartel parecían compartir intenciones semejantes: acordeones, espíritu francés... Eran, pues, dentro de este ciclo de jazz, los más cercanos al montaje del escenario, procedente de la ópera La bohème que estos días se representa en el mismo recinto. Sin embargo, todo un mundo separó ambas propuestas. Richard Galliano, Gary Burton y su banda hicieron un recorrido que tuvo su mayor parada en Piazzolla, con quien trabajó el propio vibrafonista. Pero también hubo tiempo de visitar, por ejemplo, a Bill Evans y a Edith Piaf. Todo ello realizado con el buen gusto que ambos músicos acostumbran a derrochar. Galliano ya es un visitante asiduo en nuestro país, pero siempre deja tras de sí un excelente sabor de boca. Los continuos diálogos que protagonizaban ambos músicos con las melodías consiguieron crear una atmósfera acorde con el decorado y el lugar que les rodeaba. Pero ese halo de elegancia que dejaron tras de sí desapareció con la presencia de la, a priori, estrella de la tarde. Dee Dee Bridgewater traía el espectáculo J ai deux amours basado en el disco del mismo nombre con el que trata de agradecer la acogida que le ha deparado el país galo. En el repertorio se encuentran muestras muy populares de la canción francesa, como Et maintenant Ne me quitte pas o La vie en rose Sin embargo, su interpretación está más cercana a un musical al estilo de Broadway que a la intensidad parisina. Es la búsqueda constante del entretenimiento: ella baila, cuenta chistes, hace alardes con la voz y busca denodadamente el swing. La banda, mientras, procura hacer mucho ruido. Pero hay pocas nueces. E