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ABC LUNES 27 3 2006 Deportes 87 PRIMERA DIVISIÓN TRIGÉSIMA JORNADA El Atlético se queda sin gas Dominó el partido en la primera mitad, pero se fue poco a poco abajo ante el desesperado empuje de un Cádiz que nunca perdió la cara CÁDIZ ATLÉTICO DE MADRID 1 1 ASÍ JUGARON CÁDIZ Limia: regular. Varela: regular. Paz: regular. De Quintana: bien. Raúl López: regular. Morán: bien. Bezares: regular. Fleurquin: regular. Sesma: bien. Lobos: bien. Medina: regular. Enrique: regular. El técnico: Víctor Espárrago. Regular. El equipo está demasiado angustiado, aunque supo reaccionar en la segunda mitad. Actitud de todos. Lo mejor: La calidad de Lobos y la velocidad de Sesma. Buen partido en todas las líneas de De Quintana. Su fe global, que fue indesmayable. Lo peor: Poco talento generalizado. Demasiado juego aéreo y excesiva ansiedad en casi todos. Cádiz (4- 4- 2) Limia; Varela, Paz, De Quintana, Raúl López; Morán, Bezares, Fleurquin, Sesma; Lobos y Medina (Enrique, m. 77) Atlético de Madrid (4- 4- 2) Leo Franco; Velasco, Pablo, García Calvo, Antonio López; Galletti, Colsa, Ibagaza (Gabi, m. 84) Petrov (Molinero, m. 87) Kezman y Fernando Torres. Árbitro Pérez Lasa, del Comité vasco. Tarjeta amarilla a Pablo, García Calvo, Velasco, Galletti, Bezares. Goles 0- 1, m. 33: Kezman. 1- 1, m. 68: Lobos, de penalti. ATLÉTICO DE MADRID Leo Franco: bien. Velasco: regular. Pablo: bien. García Calvo: regular. Antonio López: regular. Galletti: mal. Colsa: bien. Ibagaza: regular. Petrov: mal. Kezman: regular. Fernando Torres: bien. Gabi y Molinero: sin calificar. El técnico: Pepe Murcia. Regular. El equipo fue de más a menos y en la segunda parte perdió el control con muy poca frescura. Bien en la primera mitad del encuentro. Lo mejor: La defensa aguantó bastante bien en la segunda parte. La brega de Colsa y Torres, El gol. Lo peor: Flojo en la segunda mitad. Desapareció Ibagaza y las bandas no aparecieron nunca. tros que sacó Limia como pudo. Poco a poco, sin juego pero con balones aéreos, faltas o a empellones, el Cádiz se acercaba y el Atlético, fiado como siempre en su firme defensa, aguantaba como podía. Al final, llegó por una jugada dudosa, primero porque hubo fuera de juego de Sesma y luego pareció un piscinazo del jugador gaditano, pero es igual. El Cádiz lo merecía ya por lucha, fe e iniciativa, mientras que el Atlético las vio venir demasiado. Los de Murcia reaccionaron con su calidad, si bien de forma algo tardía, con muchas prisas y poca precisión en el juego. El partido ya fue un toma y daca continuo con más ocasiones visitantes que locales pero, al final, empate justo porque hubo una parte para cada equipo y un fútbol equilibrado. JOSÉ MANUEL CUÉLLAR A medida que se acerca el final y se alejan o se acercan las metas, los nervios van apareciendo y el fútbol desapareciendo. El Atlético veía Europa en el horizonte y el Cádiz el infierno, que cada vez le quema más el aliento por delante y el cogote por detrás, rodeándole las llamas sin misericordia. No fue extraño pues que el juego fuese confuso en la primera media hora, atropellado ante el ansia de unos y otros, sobre todo del Cádiz, que confunde el tocino con la velocidad. Ha tiempo que los de Espárrago se encuentran perdidos en la mezcolanza del nervio y de los nervios. Antes era un equipo que presionaba con orden, con ilusión y gran intensidad. Ahora presiona pero de forma descoordinada, corre mucho y a ningún lado. Se le nota más cuando recupera el balón porque nadie lo baja, ni lo hace circular ni trenza jugada alguna. Mete pelotazos arriba, y una y otra vez, y los centrocampistas como si no existieran. El Atlético se contagió durante los primeros minutos, pero como tiene mayor peso específico individual acabó bajando el balón antes que el rival. Fue una petición de Fernando Torres, que leyó bien el encuentro y acabó gritando a los suyos ¡Vamos a bajar el balón de una puñetera vez! como se le leyó en los labios. Correcto. Medina intenta escaparse entre Colsa y García Calvo por falta material de tiempo, aunque por juego ya se había convertido en el claro dominador del choque. El Cádiz, que ya estaba angustiado antes del choque, se vio con la daga al cuello y todos los dedos se le hicieron huéspedes. No aparecieron sus centrocampistas y sólo Lobos lo intentó con escaso acierto, aunque con mucha voluntad durante todo el partido. La desesperación, más que el buen juego, fue lo que aupó al Cádiz unos cuantos cuerpos por encima de su ni- EFE vel de la primera parte en la continuación del encuentro. Su actitud fue de cuchillo entre los dientes, carne en el asador y tirarse al abismo con o sin paracaídas. Y es que no quedaba otra. El Atlético acusó el golpe y dio un pase atrás confiando en que la velocidad de sus puntas sentenciase el partido. Pudo hacerlo pero Petrov, negado todo el partido, estuvo torpe en el pase final cuando tenía espacio suficiente para asistir a Torres o Kezman. Eso sí, lanzó un cañonazo desde treinta me- Aparece Ibagaza Era lo que había que hacer y a eso se puso la medular atlética, que ayer funcionó bien, sobre todo Colsa, un interruptor continuo en el escaso juego que intentó crear el Cádiz. Destrozó su medio campo y, desde su catapulta, Ibagaza, oscurecido en el caos de la primera media hora, comenzó a relucir. Primero tocando de primera y triangulando, ahogando el ansia gaditana y, finalmente, metiendo un pase mágico a Kezman, que culminó lo que se estaba fraguando minutos antes (tres ocasiones consecutivas de los rojiblancos) Gol del balcánico y el Cádiz, que andaba medio ciego, se quedó a oscuras de forma total. Ya ni empujó ni tampoco encontró el balón. Quedó a merced del Atlético, que no remató el partido ESPAÑOL ALAVÉS 0 0 Mandó la defensa del Alavés CÉSAR TORRENS BARCELONA. Partido de lucha directa para eludir la zona todavía resbaladiza de la tabla. Por eso se jugó con mas mentalidad defensiva, evitando riesgos de ataque por ambas partes aunque los dos buscaron el gol. El Alavés no quiso perder el partido y lo consiguió apoyando su juego en la sobria defensa; enlazó buenas contras, veloces y verticales, aunque fue su cobertura la que mantuvo el peso del partido y del equipo anulando la eficacia a un rival que quiso ganar pero no pudo, que no generó tiros a puerta y, acotado su juego interior, le Español (4- 4- 2) Gorka Iraizoz; Sergio Sánchez, Jarque, Lopo, David García; Costa, De la Peña, Juanfran (Fredson, m. 56) Corominas (Martín Posse, m. 80) Luis García y Pandiani. Alavés (4- 2- 3- 1) Bonano; Edu Alonso, Gaspar, Sarriegi, Coromina; Astudillo (Carpintero, m. 78) Juanito; De Lucas, Bodipo, Nené (Blago, m. 60) y Aloisi. Árbitro Megía Dávila, del comité madrileño. Amonestó a los jugadores del conjunto local Lopo, Coromina y De la Peña, y a los del equipo visitante Gaspar, Astudillo y Sergio Sánchez. faltó su habitual agresividad. Sin Tamudo en el equipo titular, jugador que aporta mas conducción de pelota pero sobre todo busca con incisión la espalda del central, el Español tuvo la iniciativa pero el Alaves fue peligroso aprovechando balones perdidos en una contienda muy centrocampista. Tamudo salió a los diez minutos del segundo tiempo, el Español formó la trilogía peligrosa con De la Peña y Luis García, pero el Alavés supo mantener un juego ordenado y, sobre todo, el ritmo de juego que le convenía. Al final se impuso la defensa visitante y nadie movió el 0- 0 inicial.