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ABC LUNES 27 3 2006 Cultura 57 El director David Giménez debuta en Madrid con La Bohème b El músico ha dirigido también las funciones pedagógicas de La buhardilla de La Bohème que ha contado con doble reparto S. GAVIÑA MADRID. David Giménez ha dirigido estos días, desde el foso, el proyecto pedagógico del Teatro Real, La buhardilla de La Bohème y el miércoles 28, relevando a Jesús López Cobos en el podio, se hará cargo de las funciones de la ópera de Puccini. Será su debut operístico en Madrid, aunque en 1998 ya dirigió en el coliseo madrileño a su tío, el tenor José Carreras. Durante años, Giménez, que comenzó en la dirección orquestal en 1994, ha acompañado en numerosas ocasiones al tenor desde el podio. Esto le ha permitido conocer mucho mejor las voces: el fraseo, la respiración... y que muchos cantantes se sientan cómodos cuando los dirijo Educado en un ambiente musical, mi madre tocaba muy bien el piano se inició en la música a los siete años, y fue testigo privilegiado, por razones obvias, del desarrollo de la ópera en España. De estos años recuerda, de manera especial, los años 70. Un década dorada en la que triunfaron voces que eran increíbles, como las de Montserrat Caballé, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Jaume Aragall... voces para las que, en su opinión, todavía no se ha encontrado relevo Jane Birkin, en una imagen promocional de su nuevo trabajo discográfico, Fictions ABC JANE BIRKIN Cantante y actriz Me he convertido en una especie de vieja adolescente La actriz y cantante Jane Birkin, durante muchos años musa del compositor Serge Gainsbourg, ha vuelto a la actualidad con la publicación de su nuevo disco, Fictions en el que rinde homenaje a músicos como Tom Waits, The Divine Comedy, Rufus Wainwright o Neil Young TEXTO: SANDRA TORDESILLAS MADRID. Al otro lado del teléfono, su voz resulta tan fresca y melodiosa como la de aquella jovencita prototipo de belleza de los setenta. Jane Birkin aún conserva esa imagen con la que encandiló a la chanson française y a Serge Gainsbourg hasta el extremo de convertirle en su musa. Veinte años después de vivir a la sombra del músico, y a punto de cumplir los sesenta, la actriz y cantante ha logrado pasar página con su nuevo trabajo, en solitario, Fictions Un álbum en el que ha rebuscado en su propio pasado, en un recorrido de Inglaterra a Francia, para ofrecer un ramillete de emociones regaladas por un delicioso equipo de compositores. ¿Por qué eligió un título como Fictions para este nuevo álbum? -Me pareció muy oportuno teniendo en cuenta que canto temas que otros artistas han escrito tal y como si fueran pequeñas historias sobre mí; pequeños fragmentos de mi vida o de las suyas que forman un mosaico para luego crear un título. -Ha grabado casi todo el álbum en inglés... ¿Es quizá su forma de volver al pasado, a sus orígenes? -Sí. Salí de Inglaterra hace 38 años, y desde que empecé a trabajar con 17 años en la comedia musical hasta mi vida junto a Serge Gainsbourg, no había podido cantar libremente en inglés, mi lengua materna. Puede que también tuviera el deseo de regresar a casa, profesionalmente hablando, porque después de tanto tiempo fuera, en Inglaterra era una perfecta desconocida y tenía muchas ganas de cantar en mi propio país. -Este nuevo trabajo parece entonces una especie de collage de recuerdos, de sentimientos... -Desde luego. Es como si cada artista me hubiera regalado un pequeño retrato sobre mí misma. Canciones muy personales que bien podrían haber cantado ellos mismos y convertirse en número uno. -Aunque haya recogido los temas y títulos de otros artistas, interpreta en solitario. -Es curioso, antes nunca hubiera cantado sola, pero ahora tenía la necesidad de saber si servía como solista. Y creo que lo he conseguido. Me he convertido en una especie de vieja adolescente que consigue interpretar el tema de Tom Waits, Alice como si se hubiera escrito para mí. Cada composición ha sido un auténtico regalo. ¿Con Fictions ha pasado página a una época en la que vivió a la sombra de Gainsbourg? -Eso no es muy justo. En realidad ya tuve mi época de transición. Después de la muerte de Serge, hice Versions Jane pero cantar sólo sus canciones comenzaba a ser aburrido así que empezaron a escribir para mí. Á la légère significó esa transición, al menos, moral. Con este disco tuve críticas que decían que yo valía la pena como artista sin tener a Gainsbourg. Sin embargo, después, Arabesque significó un éxito mundial y de nuevo llevé la figura de Serge por todo el mundo sin un día de descanso durante tres años seguidos. Cuando acabé la gira, me sentí como un corredor de fondo y me dije que ya era hora de hacer un disco sólo para mí y sin problemas morales. ¿Podría elegir un título de entre todas las canciones de Fictions -Para no herir a nadie escogería Image fantôme de Hervé Guibert (con música de Maurice Ravel) un bello poema muy difícil de cantar. ¿Qué proyectos tiene ahora? -En dos meses, empiezo mi primera película con Geraldine Chaplin y después haré Electra en teatro. ¿No pasará entonces por España? -Me encantaría, pero hasta que no acabe el rodaje no podré volver. Quizá lo haga después con un nuevo ciclo de canciones. Un plus Decidido a dedicarse a la música, porque es un tren que te pasa una vez en la vida el director de orquesta abandonó la carrera de Económicas. En esta elección siempre tuvo a su favor a su tío, que ha creído en mí, y nunca ha dudado de mi talento. Siempre me ha apoyado y eso me ha dado seguridad El tratamiento de las voces no ha sido la única lección que Giménez ha aprendido de su maestro. También me ha enseñado cómo afrontar el riesgo y como confeccionar un buen programa, pensando para qué sala y qué público iba dirigido De alto riesgo es, precisamente, la labor que ha tenido que afrontar en Madrid, pues a lo largo de dos semanas tiene que dirigir a dos orquestas- -la Orquesta- escuela de la Sinfónica de Madrid y la titular del Teatro Real- -y cuatro repartos: dos, en La buhardilla... y otros dos, en las funciones de La Bohème Sobre su experiencia con los jóvenes se muestra muy satisfecho, aunque reconoce que ha tenido que ser un poco duro con ellos porque hay que enseñarles a cuidar la voz, el trabajo en escena... pero el resultado se nota afirma.