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ABC DOMINGO 26 3 2006 53 Tres españoles figuran en el equipo de animación de Blue Sky responsable de la película Ice Age 2 Los aires difíciles de Gerardo Herrero, premiada como mejor película en el Festival de Cine de Málaga que sonara más artístico, sugerente y refrescante: Rocío. Y de apellido el sonoro Dúrcal (el nombre de una localidad granadina) Parecía que había nacido para la cámara y para incorporar esos papeles tiernos y de buena chica que le encantaban a los españoles. Siempre una currante Rocío Dúrcal trabajó, igualmente, el canto, el mimo, el ballet, la natación (su deporte preferido) Y después, cámara, acción. Primero, con Luis Lucia Canción de juventud 1962) Y luego, inmediatamente después. La chica del trébol (1963) Tengo 17 años (1964) Rocío era requerida desde todos los rincones de España como madrina y como simpático y risueño reclamo de multitud de festivales benéficos. Todo el país se rifaba su maravillosa sonrisa, su simpatía y su naturalidad. Así, amadrinó tanto a diversas promociones de estudiantes, como a batallones enteros de artilleros, asociaciones de camioneros, de taxistas. Tenía cara de ángel La muerte de Rocío Dúrcal, una mujer muy querida en el mundo del espectáculo, generó numerosas muestras de dolor. Hoy se instalará la capilla ardiente en el Tanatorio de La Paz, en la localidad madrileña de Alcobendas, y el entierro se celebrará el lunes. Pero ayer, desde que se supo la noticia, fueron incontables los testimonios de tristeza. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, envió ayer un telegrama a la familia de la artista fallecida para expresarle su apoyo y recordar su admiración personal y profesional hacia la artista. Julio Iglesias dijo que era una persona genuina, discreta y una maravillosa artista. Una española reconocida en el mundo entero que supo amar a su familia como nadie Luis Sanz, su descubridor, se refirió a ella como uno de los seres que más he querido en mi vida; ha sido una mujer maravillosa, una espléndida hija, esposa, madre y gran cantante y actriz; una mujer tan sensible y extraordinaria que sabía atraer la atención de todos sus espectadores. Tenía que descansar ya. Ha sufrido demasiado Por su parte, Sara Montiel declaró que Marieta había muerto en silencio, con su familia y con mucha dignidad. Ha sufrido muchísimo, sin molestar a nadie, sin darse publicidad y siempre con su familia María Dolores Pradera definió a la cantante como una compañera buenísima y discreta cuya pérdida le produce un sentimiento grandísimo La cantaora Estrella Morente se refirió a Rocío Dúrcal como una maestra y un ejemplo de mujer. La cara es el espejo del alma, y Rocío Dúrcal tenía cara de ángel El amor, de la mano de la música Y, claro, la música trajo de la mano el amor, el que sería el amor de toda su vida, Antonio Morales, Junior de Los Brincos, otros triunfadores de aquella España del 600 y los primeros guateques, en la que a veces el cuento de hadas era posible. La joven cantante y el joven músico hicieron migas. Yo al principio- -rememoraba años después- -empecé a salir con Juan (Pardo) pero ni en plan de novios ni nada por el estilo. Como amigos. Pero a mí quien verdaderamente me gustaba era el otro, el mozo. Pasó algo de tiempo y Antonio y yo comenzamos a salir Corría el año 1965. Cinco años después, el 15 de enero de 1970, llegaba uno de los momentos más felices de su vida. La boda con Junior. Nada más y nada menos que en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en Madrid. Lola Flores, Carmen Sevilla, Vicente Parra, Marisol, entre otros, fueron algunos de los invitados a una ceremonia que ocupó las portadas de las revistas y noticiarios de aquel tiempo. Tras su matrimonio, Rocío olvidó por un tiempo el mundo de los escenarios, del glamour, del éxito, de la pompa y de la circunstancia y formó una familia: Carmen María Guadalupe Dolores, y tiempo después Antonio y Shaila, los tres hijos de la pareja. Tiempo después regresó a los escenarios y, desde entonces, se sucedieron los discos de rancheras, contados todos ellos por éxitos, continuaron las giras por Suramérica donde era aclamada, la vida de una artista en plenitud, una restallante flor de sabiduría, experiencia y buen hacer. Pero en 2001 se le cruzó en su camino el demonio de un cáncer de pulmón. En el otoño de 2004 sufrió una recaída, pero nunca perdió el humor ni la sonrisa. Hace ahora casi un año, el 22 de abril, recibía el Premio Latino a Toda una Vida otorgado por el Academia Española de la Música en un emotivo acto. Ayer por la tarde Rocío Dúrcal emprendió otro vuelo, el último. En el rancho grande de ahí arriba, seguro que Marieta ya está de mariachi con los ángeles. La artista, el día de su boda con el también cantante Junior ABC Filmografía Canción de juventud (1962) Rocío de La Mancha (1963) La chica del trébol (1964) Tengo 17 años (1964) Más bonita que ninguna (1965) Acompáñame (1966) Buenos días, condesita (1967) Amor en el aire (1967) Cristina Guzmán (1968) Las Leandras (1969) La novicia rebelde (1971) Marianela (1972) Díselo con flores (1974) Me siento extraña (1977) Teatro y televisión Un domingo en Nueva York (dirigida por Adolfo Marsillach) La muchacha sin retorno (dirigida por Torcuato Luca de Tena) Contacto peculiar (dirigida por Adolfo Marsillach) Cleopatra (TV) Los negocios de mamá (TV) Rocío Dúrcal, en la película Canción de juventud de Luis Lucia ABC UNA MUJER EJEMPLAR BEATRIZ CORTÁZAR esde la pasada Navidad, en casa de Rocío Dúrcal ya no se cogía el teléfono. Tan sólo los muy cercanos, los que podrían formar parte de la familia, tenían conocimiento de su gravedad. Por eso decidieron vivir los últimos meses a su manera, recogidos en su casa de Torrelodones, sin apenas contacto con el exterior, sin importar qué pasaba más allá de esas paredes... Porque si hay algo que definiría a Rocío Dúrcal- -a la mujer, que la artista es otro cantar- -es lo discreta que ha sido en todo. En sus amores, en D su matrimonio, con sus hijos, con la llegada de los nietos, con los novios de sus niñas, con sus celebraciones íntimas, con su manera de entender la privacidad. Y, por encima de todo, con la lección magistral que nos ha dado a la hora de encarar su enfermedad. Poseedora de una fuerza que sólo las muy grandes tienen, la cantante luchó con todo su empeño y consiguió hacer la vida más fácil a todos sus seres queridos. A su lado, siempre a su lado, su marido, Antonio Morales Junior con el que formó una familia ejemplar en un mundo tan enrevesado como es el del espectáculo. Porque Rocío triunfó en su arte pero no descuidó a los suyos. Demostró que la ambición y las metas son compatibles con el cuidado de la familia y por eso triunfó con letras de oro en su hogar. Era arrolladora y era tremendamente optimista. Nunca olvidaré la entereza y la educación con la que siempre se mostró ante los medios incluso en momentos tan delicados como cuando los paparazzi la retrataban a la salida de los hospitales, hinchada y sin pelo por la quimioterapia, pero más hermosa que nunca y con una sonrisa arrolladora. Su lucha ha coincidido en el tiempo con la de la otra Rocío, pero ella ha tenido la suerte de vivir su final al margen de los grandes titulares. Discreta, sin hacer ruido, sin que la mayoría de la gente supiera que su final estaba tan cerca, Rocío Dúrcal fue repartiendo fotos de su álbum personal a sus amigos más entrañables de los que se fue despidiendo poco a poco, con un recuerdo, con una imagen de años atrás. Toda una lección de vida, toda una lección de muerte.