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D 7 26 3 06 En la iconografía patria, su retrato cuadra con el de una librepensadora mayúscula. Actriz a contracorriente, ha encarnado personajes capaces de quebrantar la lógica y la tendencia del momento. Y en este momento se ha instalado en el universo de Miguel Mihura con La bella Dorotea desde hace semanas en el escenario del Real Cinema, en Madrid. En ella, nada es retórico o vulgar ACTRIZ ISABEL GUTIÉRREZ- -Miguel Mihura definió La bella Dorotea como la historia romántica de una mujer decente ¿Se hace hoy buen uso del término decencia entendido como recato, dignidad o modestia? -La decencia está emparentada con el sentido del honor. Claro que este valor, tan hermoso y tan español, resulta un tanto antiguo. Y no porque esté en desuso, sino porque, ahora, se ensalza todo lo contrario: la falta de humildad, la falta de respeto, reírse de las miserias ajenas... Y de todo ello se monta un negocio. -Hipocresía, envidia, maledicencia, calumnia... ¿Hemos cambiado desde esa sociedad que Mihura describió en los 60? -Cuando ves la tele, cuando lees ciertas cosas, parece que estamos en las mismas. La calumnia y la maledicencia siguen modificando la vida de la gente. Y es muy grave. La envidia, además, es un rasgo distintivo de este país. En Abel Sánchez de Unamuno, se explica muy bien: la envidia española se diferencia del resto de las envidias en que no es que tú quieras tener lo que el otro tiene, sino que quieres que el otro no tenga lo que tiene. ¿La ha padecido mucho? -Todos, en el trabajo, la hemos padecido. -Y el cotilleo, ¿no resulta, a veces, un pelín saludable? ¿El cotilleo como terapia? Si en ese cotilleo no existe ánimo destructivo, si se limita a la anécdota, si tan sólo se reduce al mundo de las pequeñeces... Pero si se pretende la destrucción moral del otro, entramos en algo mucho más peligroso. ¿Usted ve mucho la tele? -De vez en cuando, y de vez en cuando me encuentro con auténticos horrores. Reconozco que me quedo pasmada viéndolos, porque no me entra en la cabeza dónde estamos. ¿Cree en el rol de la supermujer GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 18 D 7 LOS DOMINGOS DE Victoria Vera Yo nunca le pediría a un hombre que fuera Superman ¡Uf! al oír eso, me entra una risa... ¿Y lo de icono de la transición Va con Victoria Vera a modo de etiqueta... -Eso no me harta, porque con la transición viví un periodo fantástico. Me sentía muy activa, en primera línea. Hice cosas en las que creía y me la jugué, pese a los ataques y las amenazas... Y no me dejé seducir por el tamtan del mundo fácil, que era sumergirme en el destape. -Entonces, ¿qué era lo auténticamente transgresor? -Interpretar un texto como el Ulises de Gala, sólo con un slip y una túnica; hacer una obra de un autor que no podía pisar España, como era Alberti; hacer Fernando Arrabal, Fassbinder, Blasco Ibáñez, que estaba prohibido por republicano... Mi carrera ha ido en la línea de la transgresión, y eso me ha hecho sentir muy cómoda. ¿Y qué es transgresor ahora? -Hoy, la verdadera transgresión es la sobriedad. ¿Es la cultura de izquierdas? -Habría que preguntar a Miguel Ángel, a Leonardo, a Eurípides... si eran de izquierdas. Ese argumento me da mucha risa, porque si la izquierda como tal nació a finales del XVIII, ¿cómo han podido existir tantos siglos sin cultura? Aborrezco el sectarismo. ¿Le interesa la política hoy en día? -Sinceramente, me embota, me aburre. El Estatuto y... todo lo demás. Siento que se está produciendo una especie de catarsis, de la que espero no salgamos catatónicos perdidos. Lo miro todo con gran distancia, cosa que no me gusta nada. -Y qué hay de su vida cotidiana, ¿le gusta, por ejemplo, ser vecina de Madrid? -Claro, pero estoy indignada con los parquímetros. ¿Por qué si aparco en Serrano, a la hora y media tengo que irme a otro barrio? ¡Si allí tengo al dentista! Estoy negra. Y de las obras, ni hablamos. Mi momento DE PÁNICO Ante un estreno. Me veo bajo una carga de estrés tan grande, que resulta absurdo. Intento luchar contra ello, pero me ataca por todas partes. Me quedo muda. Mi única protección es el aislamiento. En esto poco he cambiado. Creo que voy a peor JULIÁN DE DOMINGO Mi momento DE RELAX Cuando viajo, cuando escribo, cuando hago planes... Es cuando verdaderamente desconecto. ¿Mi rincón favorito? Nueva York, en cualquier época del año -Pienso que ahí tenemos un problema: nosotras no podemos invertir nuestras energías en querer hacerlo todo, porque es absurdo. Hay que romper con la imagen de superwoman un invento de los hombres, que, además, es muy destructivo. Yo nunca le pediría a un hombre que fuera Superman. ¿Es hoy la mujer que ayer imaginaba? -Me siento exactamente igual que cuando empecé. Tengo un problema: no he madurado. Me sorprendo al descubrir que tengo las mismas inquietudes que a los -Vaya, se siente una cría mientras muchos celebran su espléndida madurez...