Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 La Entrevista DOMINGO 26 3 2006 ABC ALTO EL FUEGO El alto el fuego se refiere a los atentados. Pero van a seguir con la logística, el abastecimiento, la recaudación de fondos a través de la extorsión... y eso también es terrorismo (Viene de la página anterior) BATASUNA La declaración de ETA es estratégica y quiere obtener beneficios de esta situación. Uno de ellos, que Batasuna vuelva a la legalidad, algo que, desde mi punto de vista, es radicalmente imposible ACCIÓN DE LA JUSTICIA La Justicia tiene que actuar de forma imparcial e independiente y no es correcto que se le reclame ningún tipo de gesto porque se le estaría pidiendo casi que prevaricara LA AUDIENCIA NACIONAL Para la banda terrorista, la Audiencia Nacional es un organismo absolutamente perturbador, es el que más daño le ha hecho jurídicamente e intentará que deje de ser así engranaje de todo lo que se haga no es fácil y no puede ir más allá de lo que son movimientos internos en las prisiones. El proceso será largo y complicado, incluso en el caso de que haya una voluntad acordada por todas las instituciones. No es fácil. Los límites, las condenas, los tiempos, las decisiones judiciales no se pueden alterar así como así. Y, sobre todo, hay algo fundamental, que es el respeto a las víctimas. -Ahora que menciona a las víctimas, ¿pueden o deben jugar algún papel en este proceso? -No tengo una visión definitiva de cuál debería ser su participación, pero sí digo que esa participación debe existir. He dicho más de una vez que las víctimas son interlocutores necesarios en un proceso de pacificación, de finalización del terrorismo, cuando se intuye que van a hacerse concesiones. No puede despacharse a las víctimas simplemente diciendo que hay que respetarlas y que se las tendrá en cuenta en su dignidad y en las indemnizaciones que se les vayan a conceder. Para no cometer los errores del pasado, o los de otros países en los que las víctimas han hecho retrotraer muchas de las acciones políticas que se habían realizado, hay que contar con ellas desde el principio. ¿La forma? Tendrán que ser el Gobierno y los representantes de las víctimas los que lleguen a un acuerdo. Sería un grave error no contar con un colectivo que es, junto con la sociedad, pero en primera línea, el más afectado por lo que se vaya a hacer. Esa participación tiene que darse; es cuestión de ponerse a pensar en cómo. -No, no, no... La Justicia tiene que actuar de forma imparcial e independiente y no es correcto que se le pida ningún tipo de gesto porque se le estaría pidiendo casi que prevaricara. Cada juez sabe lo que tiene que hacer cuando se enfrenta a una petición concreta, a un hecho concreto en su investigación. Él, bajo su responsabilidad, con la ley enfrente y los hechos sobre la mesa, sabe lo que tiene que hacer a la hora de imponer una medida de prisión provisional o una condena. Son las pruebas en el juicio las que pueden destruir la presunción de inocencia y son los indicios los que cuentan en la instrucción sumarial. Dicho esto, cada juez debe valorar la aplicación de la norma en cada momento, así es. ¿Sería posible devolver a Batasuna a la legalidad? -Desde mi punto de vista, radicalmente no. Hay una sentencia del Tribunal Supremo, ratificada por el Tribunal Constitucional, y hay una ley vigente. Evidentemente, podría pensarse en algún momento en su derogación por el Parlamento; no digo que eso no sea posible, porque dependerá de la voluntad mayoritaria de la Cámara. Pero en todo caso, hay también una investigación judicial en marcha, en la que desde el 26 de agosto de 2002 se acordó la suspensión de Batasuna, recientemente ratificada por el Juzgado. De modo que ese sumario tiene que seguir su curso hasta que desemboque en el juicio oral o, en su caso, hasta que se sobresea. -Es decir, sólo podrían regresar a las instituciones con un nuevo partido. ¿Se puede esperar entonces cierta manga ancha, alguna concesión por esa vía? -No lo sé ni me corresponde a mí decir lo que pueden o no hacer los grupos políticos. Cada uno tiene su responsabilidad y, cuando conozcan todos los datos de lo que está aconteciendo, podrán decidir, si es que llega a presentarse un nuevo partido político. Iniciativa que, de hecho, ya ha sido postulada por el Parlamento vasco, si no recuerdo mal, en las últimas semanas. Desde luego, con otra denominación y con otros líderes, se puede hacer. Ya se realizó con el PCTV, que está en las instituciones, sin perjuicio de que esté siendo investigado. Lo que yo digo es que Batasuna como tal no existe, es una formación ilegal por decisión del Tribunal Supremo en aplicación de la ley, y es una organización política suspendida por la implicación de varios de sus dirigentes y por su vinculación con el complejo terrorista liderado por ETA. Esos son los indicios, eso es lo que está establecido en los autos, y a eso es a lo que nos tenemos que sujetar. Mientras que esto sea así, es imposible, desde mi punto de vista, que esta El anuncio se produce, según el juez, por la presión judicial y la de los presos Las víctimas son interlocutores necesarios en un proceso de pacificación cuando se intuye que van a hacerse concesiones ¿Sería aceptable un cambio en la política penitenciaria? -Creo que es inminente, y es lógico. La primera medida que habrá, imagino, no es que yo tenga elementos para afirmar esto, es un acercamiento de presos en un número considerable, que podría estar por encima de los 50, hacia prisiones del País Vasco. La política penitenciaria ha cambiado durante todos estos años en sentidos esenciales algunas veces, y en aspectos accidentales, otras. Es decir, no necesariamente es una política inalterable, de modo que puede perfectamente modificarse en función de las necesidades y de la situación concreta en cada momento. Y si este momento es el de un acercamiento después del anuncio de ETA, supongo que será lo primero que se haga, y de forma pública. Pero como política que es, no afecta a la legalidad. La política del Gobierno puede cambiarse en lo que se considere necesario, dentro de la legalidad. ¿Hablamos también de la concesión de terceros grados? -Sería temerario por mi parte pronunciarme. El único límite que hay, insisto, es el que marca la ley. La concesión de terceros grados está en manos de los jueces. Los jueces de vigilancia tienen que tomar sus decisiones y los tribunales vigilan la ejecución de las condenas. El organización, con sus estructuras existentes, pueda participar en ningún tipo de actividad pública. ¿Cómo se plantea su ya cercano regreso a la Audiencia Nacional? -Sencillamente, incorporándome a primeros de julio. Tengo que hacer una mención ahora, porque me da vueltas a la cabeza y no quiero dejar de decirlo. Ayer me produjo un gran desasosiego ver que el New York Times, en su información sobre el alto el fuego, se refería a los terroristas como luchadores vascos. Es grave y revela el desconocimiento que impera en EE. UU sobre la realidad de la acción terro- rista de ETA. Dicho esto, mi vuelta a la Audiencia Nacional la planteo igual que hace un año. Nunca tuve una idea diferente a la de volver a mi juzgado. Por tanto, cuando regrese haré lo que siempre he hecho: actuar dentro de mi independencia y de la legalidad y hacerlo lo mejor que pueda.