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4 Opinión DOMINGO 26 3 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LAS VÍCTIMAS DEMANDAN UNIDAD E IBARRETXE TOCA FONDO NA de las vertientes más conflictivas, en términos políticos, del proceso abierto por el alto el fuego declarado por ETA va a ser el encaje del Partido Nacionalista Vasco en el organigrama y el desarrollo de las interlocuciones. También para el PNV las treguas etarras tienen un valor estratégico. La de 1998 sirvió para que ETA, PNV y las demás formaciones nacionalistas firmaran el Pacto de Lizarra, además de una serie de compromisos secretos, luego desvelados por los etarras, suscritos únicamente por la organización terrorista, el PNV y Eusko Alkartasuna. La revocación de esta tregua se debió, según los propios terroristas, a las discrepancias con el PNV sobre la forma y los ritmos que debía adquirir el proceso de construcción nacional de Euskal Herria. Con el alto el fuego de la pasada semana, la situación es distinta porque la tregua no responde a un pacto previo entre nacionalistas, y esto es lo que preocupa a Ibarretxe y al nacionalismo gobernante: que la dinámica de un proceso de negociación prive al PNV del liderazgo nacionalista, en un primera fase, e incluso de la hegemonía en el País Vasco en una fase final en la que podrían darse condiciones para la importación del modelo del tripartito catalán. Y ésta es una posibilidad insoportable para el PNV, que durante treinta años no ha hecho nada por la paz y ahora no tiene derecho a reclamar nada ni a arrogarse un protagonismo que ya no le corresponde. La reacción inmediata del lendakari Ibarretxe al anuncio del alto el fuego fue iniciar una ronda de contactos para constituir la mesa de partidos, en la que habría de debatirse una solución al llamado conflicto vasco, que luego sería sometida a consulta popular. Fue una irrupción apresurada para no quedar relegado por la fuerza de la noticia y de sus consecuencias. Sin embargo, Ibarretxe no tiene capacidad política para asumir el papel que reclama. Se lo niegan todos los partidos vascos, porque su condición política está amortizada tras un plan soberanista que llevó a su partido más allá de los límites del posibilismo que tanto fruto le han dado en este cuarto de siglo de hegemonía nacionalista. Hizo una propuesta de libre asociación para reforzar el liderazgo del PNV en la comunidad nacionalista y lo que hizo- -así se vio tras las elecciones autonómicas del pasado U año- -fue alimentar al extremismo abertzale, que es el que ahora amenaza su posición de dominio. ETA, con sus comunicados, se ha limitado a forzar un reparto de papeles más equilibrado entre nacionalistas, y el PSOE va a contribuir a este objetivo rebajando el perfil del lendakari y excluyendo las instituciones políticas vascas, porque es la única fórmula que le permitirá abrir una mesa extraparlamentaria de negociación política con Batasuna. El aplazamiento hasta después del verano de la mesa multipartidaria propuesta por el lendakari es una prueba de su declive político. Y el PNV habrá tomado buena nota, porque es un partido que siempre ha tenido clara la prioridad de imponerse a las decisiones del Gobierno de Vitoria para que la dirección política del País Vasco estuviera realmente en manos del Euskadi Buru Batzar. Esto no significa que los postulados del Plan Ibarretxe hayan caducado. Todo lo contrario: fue aprobado con el apoyo de Batasuna, incrementaron la representación política de ETA en el Parlamento de Vitoria en los últimos comicios autonómicos, armaron el pacto de investidura con Ibarretxe y representan el común denominador de las reivindicaciones de los nacionalistas. En definitiva, serán el previsible guión de las mesas políticas en las que todos, Batasuna, PNV y PSE, están de acuerdo en que deben constituirse. Lo lógico es que la amortización y descrédito del lendakari provoque una transferencia de protagonismo al presidente del PNV, Josu Jon Imaz, cuya elección, en sucesión a Xabier Arzalluz, tenía un sentido táctico que ahora cobra valor, dado que la versatilidad de Imaz- -portavoz del lendakari durante la gestación y aprobación de su propuesta soberanista- -le habría permitido gestionar tanto una posición más hegemónica del PNV, que ahora no tiene, como la actual situación de mayor equilibrio político, con las pautas que el propio Imaz se encargó de difundir el pasado año, al apelar a la soberanía compartida y a la necesidad de generar consensos más amplios que los alcanzados en 2004 por el Plan Ibarretxe. El lendakari ha tocado fondo, lastrado por su propio plan soberanista, que serán otros los que ahora se encarguen de ponerlo sobre las mesas que discutirán iniciativas y proyectos teóricamente excluidos por el compromiso de no pagar precio alguno por la paz. Todo se sabrá. L comunicado hecho público ayer por las principales asociaciones de víctimas del terrorismo supone, por encima de otras consideraciones, un llamamiento a la unidad de la clase política, en un momento en el que el alto el fuego permanente de la banda terrorista ETA obliga a un esfuerzo, desde la firmeza y la cautela, para tratar de convertir la esperanza del fin de la violencia etarra en realidad constatable. Las víctimas del terrorismo demuestran generosidad y grandeza de miras. Precisamente por ello, el Gobierno debe administrar con mesura la actual situación derivada del anuncio de la banda armada, siempre- -como señalan las víctimas- -teniendo claro que el objetivo debe ser la paz sin precios políticos para evitar la impunidad de los terroristas En una hora crucial, el comunicado de las víctimas del terrorismo no debería ser utilizado, bajo ningún concepto, con fines partidistas, sino servir de acicate al Gobierno y a la oposición para afrontar con unidad la situación creada Éste es el mandato inequívoco de quienes alzan su voz autorizada para reclamar más que nunca el consenso político, invocando para ello el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. DEFENSA ORILLA AL PARLAMENTO E PRÁCTICAS INTOLERABLES DE ERC S EGÚN parece, ERC pretende ampliar sus fuentes de financiación mediante conductas inaceptables. Así se desprende de la información- -filtrada presuntamente por el PSC para desgastar a su incómodo socio de Gobierno- -acerca de cartas remitidas, no sólo a cargos públicos, sino también a personal laboral no funcionario exigiendo donaciones para la fundación de los republicanos catalanes, bajo amenaza de pérdida del empleo. No es un asunto menor si se tiene en cuenta que ERC gestiona seis consejerías en la Generalitat y que los receptores son incluso empleados de nivel administrativo, telefonistas o personas vinculadas al departamento por contratos de obras y servicios. El responsable de las cartas justifica el envío con la mayor desfachatez, asegurando que en un partido republicano paga todo el mundo, porque aquí no tenemos reyes Esta conducta escandalosa, impropia de un Estado de Derecho, debe cesar de inmediato, sin perjuicio de que se investiguen los pagos ya realizados. Una cosa es que la financiación de los partidos sea un terreno siempre rodeado de claroscuros, y otra aceptar la extorsión a determinadas personas, especial- mente vulnerables por la precariedad de su situación laboral o administrativa. Sería ingenuo no sospechar que la operación alcanza también a otros ámbitos con muchos más recursos económicos y capacidad de decisión. El supuesto oasis catalán está resultando ser una fuente de sorpresas. La crisis del 3 por ciento se cerró en falso gracias a la apelación al centralismo como imaginario enemigo común, pero demostró a la opinión pública las consecuencias nefastas de una ideología nacionalista acostumbrada siempre a echar la culpa a los demás. ERC es un socio indeseable por razones políticas. También lo es por su nula capacidad de gestión y, por supuesto, por la catadura moral de gentes capaces de amenazar con el despido a un subordinado si no paga una determinada cuota. El tripartito catalán resulta insostenible desde hace tiempo, por mucho que los republicanos pretendan justificar la radical incoherencia que supone el hecho de no apoyar el Estatuto en el Congreso. A su vez, Zapatero debería meditar sobre la conveniencia de seguir contando con un partido capaz de desarrollar y justificar prácticas incompatibles con la decencia más elemental. L Ministerio de Defensa informó a los grupos parlamentarios del envío de un contingente a Mauritania tres días después de que éste se desplegara en la localidad de Noaudhibou, en la costa norte del país. Aunque la misión pueda ser calificada como de cooperación civil- -y, por tanto, no meramente militar, lo que no requeriría la autorización parlamentaria que exigen otras misiones en el exterior- mejor hubiera sido informar con antelación a los grupos parlamentarios. Y ello porque el propio objetivo de la misión- -contribuir a paliar el problema de los miles de inmigrantes que emprenden viaje a las costas canarias arriesgando sus vidas- -era tan loable en sus fines que sorprende la comunicación a posteriori. Estamos ante un asunto en el que más allá de perderse en disquisiciones sobre la letra pequeña del artículo 17 de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional, aprobada el pasado mes de diciembre, lo importante es instar al Gobierno a mostrarse con claridad y naturalidad. No es un problema de legalidad, sino de estética, y el hecho de que se orille al Parlamento en un asunto como éste resulta sorprendente, más aún después de la polémica suscitada en torno a la existencia del informe del CNI sobre la muerte de inmigrantes que Interior negó y cuya existencia Moncloa tuvo que reconocer.