Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
100 Los sábados de ABC SÁBADO 25 3 2006 ABC UNAS HORAS EN CASA DECOR En la recta final de Casa Decor- -termina dentro de una semana- cinco expertos han recorrido las instalaciones en busca de novedades, pero también para comprobar cómo tratan las nuevas tendencias la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto Los cinco sentidos Pa POR PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS ra gustos se hicieron los colores. Nadie lo duda, pero también los olores, los sonidos, las texturas o los sabores. Que un decorado entra por la vista es evidente, pero que pueda entrar por el gusto o por el olfato es menos corriente y más sutil. Lo que sí es cierto es que todas nuestras terminaciones nerviosas están a la que salta, ansiosas de recibir informaciones y noticias sensoriales, rechazando drásticamente lo grimoso y acogiendo, ¿por qué no? cualquier sensación de placer. Y esto lo saben los decoradores, que lo tienen como el primero de sus mandamientos, pues, según Pascua Ortega, satisfacer nuestros sentidos es en lo que siempre piensan. Pero al hablar de sentidos nos referimos a todos y cada uno de los cinco conocidos. Basta un ejmplo. Con lo delicada que puede resultar una buena lubina a la sal, cualquier reputación puede caer por los suelos si al entrar a la casa huele a pescado. Y no hablemos del ambientador cuyo aroma a cabaña en el Tirol nos tumba porque no sabemos a qué huele exactamente. También puede resultar una pesadilla atronar con un sonido electrónico una pacífica merienda materna con sus amigas, o que todo tu cuerpo se retuerza en un calambre si te dan la mano sobre una moqueta de esas que lo electrizan todo. Y todo, porque los sentidos no sólo se reducen a la vista, hay otros cuatro. Hemos aprovechado una oportunidad única, como es la que ofrece Casa Decor en Madrid, para realizar un experimento que ha consistido en pasear de arriba abajo las cuatro plantas de esta exposición de propuestas de interiorismo con cinco artistas que no necesitan demasiada presentación, pero que, sobre todo, son verdaderos expertos en alguno de los cinco sentidos. Ellos nos han dado su impresión personal sobre el trato que reciben sus elementos de trabajo por parte de los decoradores, señalándonos lo que les ha gustado y lo que no, y todo ello en una visita divertida. Candela Cort tocaba en Casadecor todo lo que le llamaba la atención. Samantha de España alucinó con los nuevos armarios de cocina y los extractores, aunque no le gustó nada la sensación de laboratorio. Ouka Lele lo probó todo, y no dudó en meterse en la enorme bañera de Roca, o en tumbarse en una colchoneta relajante junto al sonido de la cascada. A Luis Bolín, reconocido por un montón de visitantes, le gustaron los colores y las ideas del ático de Miguel García Caridad y le llamó la atención el baño zen de Maison Parfum, aunque no le agradó la contaminación acústica, debido a que hay mezcla de música de otras dependencias, algo inevitable en una muestra como esta. Por último, el interiorista Pascua Ortega nos dio las pautas desde el otro lado, el de decorador veterano. Les hemos preguntado a todos cómo se trata su sentido favorito en una casa, lo que más y lo que menos les ha gustado, los errores frecuentes y las buenas ideas. El resultado ha sido divertido. OLFATO Pascua Ortega Decorador El olfato es quizás uno de los sentidos más olvidados o, por lo menos, de segunda a la hora de crear un ambiente. Hay que cuidarlo en una casa tanto como en una persona. En primer lugar, con higiene. Pero el verdadero lujo en este sentido se detecta en el buen olor natural, es decir, entrar en una casa que huele a madera encerada, a flores... Entrar en una cocina donde se está guisando también puede ser muy atractivo. Pero que no huela es la base, y a ello hay que añadir la calidad y la sensibilidad personal. El olfato es un sentido evocador y recordar por la nariz es de lo más sugerente: se recuerdan sitios, personas. El aroma de un ambiente es, sin duda, uno de los primeros impactos. Yo le doy mucha importancia en los espacios públicos, por ejemplo en los hoteles, donde insisto en que tienen que SIGEFREDO encontrar su identidad olfativa. Lo ideal es conseguir que el aroma sea natural, pero si no se puede, hay miles de formas para conseguirlo: inciensos, mikados, barritas, aros, gotas... La oferta es inmensa, aunque nada como la cera frotada en la madera, la flor de campo recién cortada, el olor a chocolate o a galletas en una cocina. Son verdaderos lujos. Lo importante es concienciar a la gente para que evite los malos olores a base de utilizar e instalar buenas calidades, por ejemplo, extractores en condiciones y fontanería de primera. La mezcla de olores o la contaminación olfativa es también un gran error. Se debe encontrar el aroma propio y cuidarlo, porque si no se llega a una saturación que marea. Los decoradores sabemos que el primer mandamiento es la sensualidad, pero el olfato es, quizás, el sentido que menos se tiene en cuenta. Cuidarlo es una demostración de sutileza OÍDO Luis Bolín Componente de La Unión Los materiales que revisten paredes y suelos influyen en el ambiente sonoro de una habitación. Se pueden combinar materiales para crear el sonido perfecto o, al menos, equilibrado. Paredes más absorbentes con otras menos... No es igual cómo rebota el sonido en una pared pintada que en otra con espejos. Los nuevos equipos integrados se pueden colocar en muchos puntos de sonido, con un sentido envolvente, aunque no necesariamente hay mejor sonido por colocar más altavoces. La músi- DANIEL G. LÓPEZ