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96 Los sábados de ABC SÁBADO 25 3 2006 ABC (Viene de la página anterior) obras de reforma en la fachada del hospital. Pues no lo consiguieron. Todo estaba dispuesto para que Rocío ingresara por otra puerta vigilada por miembros de seguridad. Una vez dentro la llevaron a la suite especial cuidados intensivos que ocupará los próximos días hasta que pueda regresar a su casa. A medida que avanzaban las horas los alrededores de Montepríncipe se fueron llenando de platós improvisados de televisión para retransmitir a los diferentes programas e informativos lo que estaba sucediendo en ese momento. Así se vio la llegada del hermano de la cantante, Amador Mohedano, quien no pudo contener su alegría de tener por fin a Rocío en España, al igual que Juan de la Rosa, más que secretario personal de la artista, su casi hermano, quien apareció con un esqueje de almendro en la mano que había recogido esa misma mañana. A la salida comentó muy contento que para desayunar se ha comido un churrito Cuando entró en la habitación de Rocío los dos se quedaron sin habla. Son muchos años juntos y son dos luchas las que ambos mantienen contra el cáncer. Fundidos en su abrazo se emocionaron sin necesidad de palabras. Rocío estaba con la cara lavada, guapísima, más delgada pero no tanto como dicen aseguró De la Rosa. Mientras tanto en el hospital los médicos hacían su labor y estudiaban el largo informe que les entregaron en la Clínica Anderson a la vez que se disponían a analizar a su paciente. A las diez menos cuarto de la mañana el hospital envió el primer comunicado (hoy al mediodía se espera otro nuevo) que se repartió entre los medios. La paciente doña Rocío Mohedano Jurado ingresó en este hospital a las siete treinta y cinco horas procedente de la clínica M. D. Anderson de Houston para evaluación y control de su estado clínico. El traslado transcurrió sin complicaciones de ningún tipo. La paciente se encuentra actualmente con buen estado de ánimo, estable clínica y hemodinamicamente y está pendiente de la realización de pruebas diagnósticas para poder hacer una valoración clínica inicial Una portavoz diría a continuación que la cantante estará como mínimo diez días en el centro Se da la circunstancia de que, mientras que el vuelo de Rocío Jurado se hizo perfectamente, la llegada a Madrid de sus familiares que estaban en Los fotógrafos intentaron captar todos los detalles de la llegada de Rocío Jurado al hospital La intimidad de la artista estuvo protegida en todo momento Rocío Carrasco y su tío, Amador Mohedano, ayer en el hospital Houston tuvo una serie de contratiempos y de ahí que no aterrizaran hasta primera hora de la tarde. Por supuesto ayer no era día de visitas salvo para la familia. Por la tarde, una vez que salieron del colegio, los hijos de la cantante y el torero, José Fernando y Gloria Camila, iban a acudir felices a ver a sus padres. Esa misma mañana, mientras desayunaban, su madre les llamó por teléfono para anunciarles que ya estaba en Madrid y que estaría con ellos cuando acabaran las clases. Es de imaginar cómo irían los críos ayer al colegio, con qué ilusión contarían a sus profesores la buena noticia, cómo esperarían ansiosos el timbre que anuncia el final del día para tener ese reencuentro tras más de dos meses sin poder abrazar a sus padres. Una llegada blindada a los medios de comunicación J. HERNÁNDEZ MADRID. El paparazzo Carlos Díaz fue uno de los más madrugadores en intentar captar la imagen del día: Rocío Jurado bajando del avión que le traía de vuelta a España. A eso de las cinco de la mañana ya se encontraba en la avenida que da acceso al aeropuerto de Torrejón de Ardoz, en Madrid, buscando el mejor sitio para hacer la foto del día Pero, al igual que el resto de fotoperiodistas y redactores allí congregados, se encontró con un gran despliegue policial formado por guardias civiles, militares y policías nacionales con perros. Jamás había visto algo parecido por aquí decía ayer a este periódico. Ni con Roldán añadía otro fotógrafo de esa docena de medios allí congregados. La más grande aterrizó unos minutos antes de las siete de la mañana. Díaz- -privilegios de tener un teleobjetivo- -lo vio a 400 metros de distancia, en uno de los descampados que rodean al aeródromo. Ha salido del avión- -explicaba a ABC- -recostada en una camilla Poco después, la ambulancia (con un A 8 detrás, en el que viajaban Rocío Carrasco y José Ortega Cano y ya sin ese blindaje de las Fuerzas de Seguridad) salía de allí destino al hospital. La autovía de Barcelona, la M- 40... Tres cuartos de hora después llegaba a un Montepríncipe tomado por un centenar de periodistas, la mayoría apostados en la entrada, pero sobre todo en la glorieta de acceso al interior del edificio. Nada. El conductor de la ambulancia gambeteó a toda esa prensa lista con sus cámaras de fotos y de televisión, sus trípodes y flashes. Al final, Rocío no entró por la tan televisada carpa de urgencias Su ingreso fue por un garaje, en la parte posterior de la clínica y con los laterales de la UVI móvil tapados con mantas. Esta vez, a Díaz no le sirvió de nada el tele