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36 Madrid SÁBADO 25 3 2006 ABC El Salobral, el mayor asentamiento marginal de España, recibió ayer a la piqueta. Comienza así el esperado derribo de uno de los más grandes focos de delincuencia de la región ¡Adiós, chabolas! TEXTO: CARLOS HIDALGO FOTOS: JUAN MUÑOZ MADRID. ¡Adiós, chabola! Era la despedida de uno de los 1.213 habitantes del poblado marginal de El Salobral a la casa donde Emiliano y Tere, un joven matrimonio, han criado a sus tres hijos. Los pequeños ya no volverán a dormir entre cucarachas, a jugar junto a las ratas y podrán asearse bajo una ducha decente. Esta familia y la conformada por sus parientes Baldomero y Tere, con otras dos niñas, son las primeras que empezarán casi inmediatamente a disfrutar de sus nuevas viviendas, pisos dignos, en San Martín de la Vega y Valdemoro, respectivamente. Ayer, a las 11.26 de la mañana, El Salobral, el mayor poblado chabolista de España, la mayor vergüenza de Madrid, comenzaba, bajo el estruendo de la piqueta y las miradas atónitas y también emocionadas de vecinos y políticos, a hacer historia. De la buena. De ésas en las que la segunda parte es mejor que la primera. Si no, que se lo pregunten a la joven Emilia, de 23 años y casada con Ramón, padres de una preciosa niña de dos años y medio. El Instituto de Realojo e Integración Social (IRIS) de la Comunidad aún no les ha concedido una vivienda. Son chatarreros, pero no por ello renuncian a una vida justa. Nosotros lo que queremos es darnos un baño como ustedes y que los niños vayan a la guardería. A mi pequeña la he tenido que ingresar por un virus que cogió aquí. Ni siquiera viene el cartero se quejaba Emilia, mientras que otra vecina afirmaba: ¡Tenemos que tener veinte gatos, y la gata no hace otra cosa que parir, para poder quitarnos de en medio tantas ratas! Lo que a muchos les puede parecer una broma es para estas 350 familias el día a día. Por ello, por la desconfianza que da vivir a ras del barro, también hay algunos, sobre todo los mayores del lugar, que miran con recelo y prudencia el desmantelamiento de El Salobral. Queremos mejoras para el pueblo gitano, no sólo un ¡aquí tienes un piso, y apáñatelas como puedas! clamaba ayer Miguel Ángel, el padre de los dos hermanos que ayer abandonaron sus chabolas. Queremos que se respete nuestra cultura. En la chabola tenemos mucha libertad, y en los pisos no se puede cantar ni zapatear, porque molestas; además, mi modo de vivir es la chatarra. ¿Dónde la echo si me mandan a un piso? ¿Cómo me gano la vida? decía. Su hermano es Marchena, el patriarca del poblado. Su opinión es manifiestamente contraria. Hombre serio y de pocas palabras, sentenciaba: El desmantelamiento y los realojos están muy bien: aquí estamos viviendo entre las ratas Más palabras, posiblemente; más claras, no. Lo que sí reclaman es que, además El Salobral, en cifras Distribución de familias según la composición familiar 1 miembro 2 miembros 3 miembros 4 miembros 5 miembros 6 miembros 7 miembros 5 18 46 22 80 107 86 8 miembros 4 9 miembros 1 Población (distribución por edades) 51 años 4,92 %31- 50 años 17,05 de las soluciones urbanísticas, se realicen más y mejores políticas sociales, desde varios puntos de vista. Pasan por combatir eficazmente el absentismo escolar y eliminar los numerosos obstáculos para acceder al mundo laboral. El 80 de las familias vive de la chatarra, dicen los propios pobladores. Necesitamos que el Ayuntamiento instale más mercadillos para vender fruta, y no que nos eche de la calle comentaba ayer, a pie de excavadora, un habitante del poblado. Otro hombre, uno de los más jóvenes, indicaba que él tiene el Graduado Escolar, pero va a pedir trabajo a una fábrica y no le cogen por ser gitano o por no saber utilizar las máquinas En cuanto a los problemas escolares, también apuntaban otra solución: Hay que llevar a los niños a colegios diferentes, que estén repartidos y no todos en los mismos centros, y que haya más higiene para los chavales Diez chamizos con camellos Pero, además, hay otro problema añadido, y no menos importante: la droga. Como ya adelantó ABC el pasado 7 de marzo, existe una decena de chabolas- -de las 382 levantadas- -dedicadas a traficar con drogas. Un día puede saldarse con ganancias de 25.000 euros por la venta de medio kilo de cocaína. Es el tercer punto de tráfico de estupefacientes de Madrid, pero, cada vez, está absorbiendo más clientela de los otros dos supermercados Las Barranquillas y la Cañada Real indicaron fuentes policiales consultadas por este periódico, que también apuntaron que el desmantelamiento de El Salobral viene 0- 15 años 40,20 16- 30 años 37,83 Antigüedad de las familias en el barrio 0- 4 años 44,98 %5- 8 años 39,57 9 años 15,45 %I ntegración escolar- Educación Primaria- Educación Secundaria- Educación Especial 214 niños as 21 niños as 1 niño a Queremos que se respete nuestra cultura; en las chabolas hay más libertad que en los pisos dice un lugareño El patriarca del barrio asegura que el desmantelamiento y los realojos son positivos: Vivimos con ratas Protección social (N de familias) Renta Mínima de Inserción Pensiones Seguridad Social Pensiones no contributivas Otras pensiones 110 9 12 15 fenomenal, por ser un claro foco e imán de delincuencia que viene, incluso, de fuera de Madrid Además del alquiler de chabolas para vender droga y de los coches que roban y desguazan allí, están los problemas de delincuencia que sufren los barrios de alrededor- -San Cristóbal de los Ángeles y Marconi- y todo el distrito de Villaverde en general añadieron las mismas fuentes. Los vecinos de El Salobral reconocen el problema: Hay droga en el barrio, eso es verdad Pero, según ellos, eso la Policía no lo corta La realidad es que, desde hace bastante tiempo, se realizan controles exhaustivos y constantes en las diferentes entradas y salidas al barrio, intensificados, sobre todo, tras la puesta en marcha del llamado Plan Villaverde el pasado mayo. Ayer era el día de la piqueta y los políticos. Y, por tanto, de las fotos y discursos. Por ello, la pléyade proveniente de la Casa de la Villa y de la Real Casa de Correos era casi multitudinaria. Desde la Comunidad, a la cabeza, su presidenta, una Esperanza Aguirre que no dudó en pedir alegrías y bulerías, aunque finalmente la obsequiaron con una rumba- Obí, obá, cada día te quiero más... -que canturreó al ritmo de palmas. La acompañaban el consejero de Ordenación del Territorio, Mariano Zabía, y su segundo, José Trigueros. Del Ayuntamiento estuvo un alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, conciliador- Esperanza, no les regañes bromeó cuando la presidenta preguntó a un grupo de niños por qué no