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14 Nacional ALTO EL FUEGO DE ETA NEGOCIACIÓN SÁBADO 25 3 2006 ABC Ternera se aseguró el apoyo de los veteranos antes de plantear a Txeroki la tregua Agentes antiterroristas detectaron que tras reincorporarse a la cúpula se propuso finiquitar ETA b Pese a tener que comparecer ante el Supremo por la matanza de Zaragoza, el jefe de la banda encontró todas las facilidades para perderse en Suiza en 2002 J. PAGOLA MADRID. A mediados de 2003, casi un año después de reincorporarse a la dirección de ETA, José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera tanteó entre los militantes más veteranos qué apoyos podría obtener para conducir a la banda hacia un nuevo proceso de negociación que debería ser el definitivo. El resultado del sondeo le debió de ser favorable, porque, según detectaron entonces agentes antiterroristas, Urrutikoetxea, que compartía las responsabilidades en el aparato político con Mikel Antza se propuso, en cuanto hubiera una coyuntura favorable, finiquitar ETA. Los expertos consultados por ABC sostienen que, en la ETA caótica surgida tras la ruptura de la tregua de Estella, si alguien podía enderezar el rumbo hacia un nuevo proceso de paz era Josu Ternera Y no porque estos medios le otorguen un gramo de ética- -siempre estuvo en la línea más dura- sino porque se trata del único cabecilla que le queda a la banda capaz de controlar todos sus frentes- -desde la cúpula hasta la última retaguardia en Suramérica, pasando por los comandos y las tramas políticas. Algo de lo que Mikel Antza fue incapaz. Ternera a quien algunos atribuyen una grave enfermedad, refleja el cansancio de la ETA genuina que, después de causar casi mil muertos, pero también después de cuarenta años de clandestinidad y bajas, no ha conseguido nada por las armas. Josu Ternera con su hijo Egoitz (a la derecha) durante un homenaje que le ofrecieron al terrorista en Miraballes medios, en imponer su tesis al resto del comité ejecutivo de ETA. Desde la ruptura de la tregua de 1998, la mayoría de los dirigentes han procedido de la kale borroka y tienen mínima experiencia y menor conocimiento de la historia del País Vasco. Su lectura se limita al zutabe comentan los medios antiterroristas consultados, que creen que hoy en día sería impensable que se pudiera abrir un proceso de diálogo si ETA estuviera controlada exclusivamente por Garikoitz Aspiazu, Txeroki y sus lugartenientes del aparato militar ABC Los expertos creen que Ternera es el único cabecilla que puede dirigir a la banda terrorista a su fin Pero en el debate surgido a finales de diciembre, y haciéndose valer de los apoyos obtenidos en los distintos frentes de la banda terrorista, Josu Ternera impuso su tesis a Txeroki y con ello ganó tiempo para desplegar su alto el fuego permanente Urrutikoetxea ha pasado 35 de sus 55 años en ETA. En la organización criminal lo ha sido todo. Así, con 23 años, formó parte del comando que el 20 de diciembre de 1973 asesinó al presidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco. En 1980 fue uno de los responsables del cobro del impuesto revolucionario y tres años después, como número dos de la banda, se puso al frente del aparato internacional Con esa responsabilidad mantuvo contactos con representantes del régimen sandinista y de países del Telón de Acero, se entrevistó con terroristas árabes- -incluso estuvo en un campo de adiestramiento de Yemen- -e intercambió experiencias con activistas del IRA. En 1987 se convirtió en máximo dirigente de ETA. Ese año la banda perpetró las matanzas de Hipercor y de la casa cuartel de Zaragoza. En enero de 1989, Urrutikoetxea fue detenido en Bayona y posteriormente condenado por la justicia francesa a diez años. Cuando estaba en la cárcel, Pertenece a ETA casi desde su fundación y ha sido desde miembro de comando hasta jefe, pasando por tesorero la banda reclamó su presencia- -no aceptada- -en las conversaciones de Argel. Una vez cumplida la pena, fue expulsado a España e ingresó en prisión, aunque luego quedó en libertad, por entenderse que las causas pendientes con la justicia española ya las había purgado en Francia. Veteranos con influencia Así pues, con la decisión de cerrar ETA por liquidación y por cansancio, en primer lugar Ternera comprobó, tras sondearles, que algunos de los etarras más veteranos, como José Luis Ansola Larrañaga, Peio el Viejo Faustino Estanislao Villanueva, Txapu José Manuel Pagoaga Gallastegui, Peixoto José María Zaldúa Corta, Aitona y Juan Ángel Ochoantesana Badiola, Kirru entre otros, le ofrecían su apoyo. Prácticamente ninguno está en activo, aunque mantienen su influencia. El siguiente paso fue tantear a los máximos ex cabecillas que están en prisión, tanto en Francia como en España. Las fuentes consultadas creen que de ese sondeo Josu Ternera desprendió que también en las cárceles había una corriente mayoritaria favorable a cerrar la persiana por hastío y desmoralización. El tercer movimiento, el más complicado, consistía, según estos mismos Los asesores políticos del negociador José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera ha reforzado el aparato político con ex dirigentes procedentes de Batasuna para afrontar el pretendido proceso de negociación con el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, y contrarrestar la nula preparación de los cabecillas del aparato militar Entre los asesores figura su propio hijo, Egoitz Urrutikoetxea, que perteneció a la anterior mesa nacional como representante de los proetarras franceses. También están Ainhoa Ozaeta, imputada por Garzón, y Jon Salaberria. Con pasaporte En 1998 obtuvo el acta de parlamentario en la Cámara vasca y de ahí pasó a la Comisión de Derechos Humanos, lo que provocó indignación. En enero de 2002, el Tribunal Supremo le citó, con más de dos meses de antelación, para declarar como imputado por once asesinatos. Sorprendentemente, no se le aplicó ninguna medida preventiva- -vigilancia o retirada del pasaporte- El caso es que en vísperas de su comparecencia, Ternera se desplazó, junto con Arnaldo Otegi y Joseba Álvarez, a Italia, Bélgica y Suiza para dar su versión del conflicto vasco Tras no presentarse, el 14 de noviembre de 2002 el Supremo dictó contra él una orden internacional de busca y captura. La delegación de Interpol en Suiza informó al Ministerio del Interior de que Ternera había abandonado el país helvético el 30 de octubre.