Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 SÁBADO 25 3 2006 ABC Nacional El Gobierno juzga una cuestión esencial e irrenunciable para negociar que ETA ponga fin al terrorismo callejero y el chantaje a los empresarios EFE El Gobierno no negociará si ETA comete más amenazas, robos, extorsiones o kale borroka La Moncloa advierte que la suspensión de actividades de la banda debe ser total, sean armadas o no b Zapatero no se da por satisfecho sólo con que ETA deje de matar y cuenta con el compromiso de Francia para vigilar que no se fortalezca en el alto el fuego M. MARÍN MADRID. El Gobierno tiene claro que más allá de la indefinición de los comunicados de ETA- -más allá, por tanto, de las interpretaciones que puedan hacerse sobre si el alto el fuego permanente afecta exclusivamente a los atentados- -es una cuestión esencial e irrenunciable que la banda terrorista abandone de modo irrevocable el resto de las actividades delictivas habituales en sus miembros y colaboradores. Si el Gobierno detectase que durante el proceso de verificación para constatar la veracidad del alto el fuego siguen produciéndose actos de terrorismo callejero o kale borroka, estragos, amenazas, coacciones o chantaje a los empresarios a través del llamado impuesto revolucionario Zapatero dejará de exponerse a una negociación con los terroristas. O el proceso se asienta en bases estables y sólidas, o no será tal. Si ellos persisten en prácticas como esas- -al Ejecutivo le preocu- pa en especial la extorsión a empresarios y profesionales- no habrá proceso. La suspensión de actividades debe ser total, sean armadas o no armadas sostienen en el Ejecutivo, que condiciona cualquier tipo de avance en el proceso a la confirmación de que, por ejemplo, no haya un solo cajero automático más en llamas. El alto el fuego permanente debe incluir, asimismo y según la interpretación del Gobierno para que nada quede difuminado por las dudas, el robo de armamento, de explosivos, de material para la falsificación de documentación, o el robo de coches y de máquinas troqueladoras que permitan doblar matrículas. No dar imagen de Zapatero blando El Ejecutivo prefiere mostrarse cauto y elude hablar de imposiciones a ETA en esta fase inicial del proceso- -hasta ahora la más pública pero El Ejecutivo dice que si tenemos noticias de chantaje, robo o acción similar, se paraliza todo de inmediato tampoco quiere que pueda acabar por extenderse la imagen de un José Luis Rodríguez Zapatero blando La suspensión delictiva, o es total y absoluta o no hay proceso. Y si tenemos noticias de chantaje, robo o acción similar, se paraliza todo de inmediato manifestaron fuentes gubernamentales a ABC. En este planteamiento Zapatero cuenta con el respaldo de Francia, cuyo Gobierno se ha comprometido a permanecer alerta para detectar si ETA aprovecha la distensión para fortalecerse. No en vano, en los últimos meses las autoriades galas han atribuido a ETA el robo de más de 1.300 kilos de componentes químicos para la fabricación de amonal y otros 3.500 kilos de cloratita. Es más: tanto España como Francia tienen muy en cuenta que decenas de vehículos desaparecidos están con toda probabilidad en poder de ETA. Y buen ejemplo de ello es que apenas seis horas antes de que el alto el fuego entrase en vigor ETA robó una furgoneta en la región gala de Cantal. Con estas exigencias y la colaboración de Francia, Zapatero quiere evitar que se reproduzca lo ocurrido durante la tregua- trampa que ETA inició en 1998, cuando cesaron los asesinatos hasta enero de 2000, pero los terroristas mantuvieron engrasado y en activo su aparato de chantaje al empresariado vasco, y también la kale borroka. Si bien es cierto que la kale borroka descendió drásticamente entre 1998 y 1999 respecto a la media de cuatro atentados callejeros diarios que se producían a mediados de los noventa en el País Vasco, también lo es que ETA nunca paralizó a sus más jóvenes simpatizantes. Había tregua, pero también persistía la kale borroka (una media de un atentado al día) y, por tanto, el amedrentamiento de los ciudadanos con el corte de calles, el incendio de autobuses... A la banda le interesaba demostrar que estaba en tregua pero no dibujar una imagen de progresiva normalización que pudiera debilitar la percepción que la sociedad vasca tiene de ETA. Ni perdió la calle mientras duró la tregua ni dejó de ingresar dinero en sus cuentas a base de amenazas a empresarios. Incluso, en las últimas semanas y, al parecer, con el alto el fuego ya decidido, ETA ha empleado un plus de crueldad en su extorsión a los empresarios, a muchos de los cuales ha enviado fotos de hijos y otros familiares para que el chantaje surta más efecto. De mantenerse este escenario, el Gobierno de Zapatero vería inviable cualquier tipo de avance.