Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 24 3 2006 Espectáculos 65 José Coronado Actor Director de El pico La estanquera de Vallecas y Los novios búlgaros falleció a causa de un cáncer Ojalá tuviera dotes poéticas para ligar J. M. CAMACHO ¿Cómo definiría su experiencia en La dama boba -Fantástica. Ha sido un viaje maravilloso por el Siglo XVII con verso y espada. También he disfrutado como un niño rodando esta película, que está hecha con mucha humildad e ilusión. Abordar este proyecto ha sido muy arriesgado por el verso y la época, aunque el resultado final ha sido excepcional. Ha salido un cuento que entra por la retina de forma impresionante y hace que el espectador viva este viaje maravilloso. Además, habla de amor, como el 98 por ciento de las películas, y te ríes mucho con las licencias cómicas que se toma Iborra. La sonrisa está garantizada, la estética también y por tanto no va dejar mal sabor de boca a nadie. ¿Le gusta cómo se han adaptado los versos de Lope de Vega? -Lope es mucho Lope, muy difícil y enrevesado. En el texto original había conceptos que no se iban a entender pero Iborra ha sabido meter el bisturí y quedarse con la esencia de La dama boba y hacerla vigente. ¿El verso ha sido un desafio? -Yo ya había interpretado a Calderón. Con el verso se suele enfatizar demasiado y solemnizarlo todo, aunque en esta película aparece un verso orgánico, creible, centrado más en el concepto que en la métrica y he intentado que llegue a todos los espectadores. ¿Utiliza la poesía para ligar o lo suyo es puro teatro? -Ojalá tuviese dotes poéticas para ligar. Lo curioso ha sido que hacien- do La dama boba y aún un tiempo después, por la querencia que me quedaba, me salía el verso. ¿Cuáles son sus poetas preferidos? -Para mí, Lorca es punto y aparte. Ahora hay gente nueva como Ferrero, pero mis poetas preferidos son, aparte de Lorca, Miguel Hernández y Rafael Alberti. -De nuevo cambia de registro y pasa de ser un tipo duro a galán y aventurero. ¿Cuál de los dos personajes prefieres? -Intento cubrir todos los registros posibles porque la obligación de un actor es no aburrir al espectador. Ahora he hecho La dama boba pero tengo otro filme por estrenar que se llama La distancia donde hago de policía corrupto y homosexual. -Ha trabajado en dos películas- El Lobo y Gal -relacionados con el terrorismo. ¿Qué opina del alto el fuego anunciado por ETA? -Hay que ser prudentes en estos momentos y pedir que nadie meta la pata, sobre todo los políticos que no están en el Gobierno. Como dice José Luis Rodríguez Zapatero va a ser un proceso largo, duro y difícil, pero soy optimista. El fin de ETA está próximo porque es el único grupo terrorista que queda en Europa. Tenemos que cruzar los dedos para que este proceso siga adelante y consigamos definitivamente la paz. ¿Conocía a Iborra? -No, pero la relación ha sido fantástica. Hemos confiado cada uno en el otro y creo que todos hemos hecho un buen trabajo Muere Eloy de la Iglesia, el cineasta que retrató las malas calles POR ANTONIO WEINRICHTER Tras haber realizado lo mejor de su trabajo durante la Transición y los años 80, el reconocimiento le llegó de forma un tanto tardía al realizador guipuzcoano Eloy de la Iglesia, con el homenaje y la retrospectiva que programa el Festival de San Sebastián en 1996 y, sobre todo, con una serie de balances históricos de estudiosos que aquilatan la poco lucida posición que ocupaba en un canon regido por el ideal del cine de autor. No fue ése el terreno en el que trabajó De la Iglesia, afiliado al PCE desde principios de los años 70 y que persiguió una noción de cine popular muy distinta a la que profesaban sus colegas y a la que defendía la crítica contemporánea. Tras encontrar las previsibles trabas con la censura con Algo amargo en la boca (1968) da un primer indicio de por dónde tirará luego con El techo de cristal (1970) un thriller de carga erótica que se convierte en su primer éxito de taquilla. Hasta el final del franquismo prosigue por este camino de thrillers efectistas con títulos como La semana del asesino (1971) Una gota de sangre para seguir amando (1973) o Juego de amor prohibido (1975) para embarcarse luego en tema de costumbrismo sexual en La otra alcoba (1976) tratando de conciliar la onda del destape con su personal talante de provocador en un juego que da su primer fruto notable en Los placeres ocultos (1976) en donde aborda el te- ma de la homosexualidad, o Miedo a salir de noche (1979) en donde se enfrenta a los rumores sobre la creciente inseguridad ciudadana. Viene luego la fase culminante de su carrera cuando aborda con toda crudeza la cuestión de la marginalidad juvenil en la serie con la que se le identifica mayoritariamente: Navajeros (1980) Colegas (1982) y la supertaquillera El pico de 1983, que merece- -cosa entonces insólita en nuestro cine- -una secuela al año siguiente. En los diversos géneros mencionados, De la Iglesia se aleja de la pulcritud y la escritura elíptica que el cine español ha heredado de la época de la censura y la disidencia y trabaja con materiales menos nobles, sin rehuir ni mucho menos lo escabroso y privilegiando el naturalismo, lo melodramático y lo declaradamente didáctico: el suyo es un cine de tesis con formas amarillistas que le valió el desapego de cierta crítica y acusaciones de torpeza narrativa. La percepción de su obra cambió después cuando se le recuperó arguyendo que había sabido crearse un terreno propio inyectando las formaciones de los géneros populares con una ideología izquierdista. Pero ya entonces De la Iglesia había abandonado su proyecto con la relativamente académica adaptación de Otra vuelta de tuerca (1985) Su último trabajo fue Los novios búlgaros en 2002. media actual. Para Iborra, el verso no tiene por qué ser una cosa arcaica, sino que puede ser vivo, vibrante y emocionante Sería maravilloso que esta película sirviera para que todos los años pudiéramos hacer uno o dos filmes sobre Lope, Calderón o Zorrilla apuntó el director, quien añadió que a todos nos gusta ver las películas de Shakespeare que hacen los ingleses, pero es que nosotros tenemos clásicos y textos maravillosos que se deberían hacer, y no estaría mal que se convirtiera en un hábito La protagonista femenina de la película, Silvia Abascal, afirmó que se enfrentó al verso con mucho respeto, pero sin miedo. Se trata de saborear las palabras, de transmitir, comunicar y emocionar al espectador dijo. La actriz interpreta a una joven que no sabe lo que es enamorarse ni lo que es un beso; no ha sufrido, ni sabe lo que son los celos, y se enamora por primera vez. La película ha contado con un colaborador excepcional: Lorenzo Caprile, que ha diseñado el vestuario, aseguró que quiso huir de los tonos oscuros, del negro, tópico El verso y tenebrista del Si- -dice Iboglo de Oro, y la camrra- -no tie- bió por otra de color. Algunos puristas se ne por qué llevarán las manos a ser algo arla cabeza, pero ha sicaico; puede do una decisión muy ser vibrante consciente y meditada con Manuel Iborra dijo. Explicó también el diseñador que se asesoró y recurrió al Museo del Traje de Madrid para elaborar el vestuario de la película. Después, dijo, dejó volar su imaginación. El resultado, según José Coronado y Silvia Abascal, ha sido fantástico. El cineasta, en una imagen de archivo SARA SANTOS