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26 Alto el fuego de ETA PROTAGONISTAS JUEVES 23 3 2006 ABC SUP y UFP Sindicatos del Cuerpo Nacional de Policía Nos mostramos escépticos. El comunicado no contiene los elementos requeridos en la resolución del Congreso, y sí unas condiciones previas que ratifican nuestro escepticismo Ignacio López Portavoz del sindicato policial CEP Lo único que esperamos de ETA es la entrega de las armas y la puesta a disposición judicial de todos aquellos miembros de la organización con causas pendientes AUGC y ASIGC Asociaciones de la Guardia Civil Pedimos cautela y aseguramos que las Fuerzas de Seguridad no vamos a relajar nuestra actuación. Tenemos dudas del mensaje por la ambigüedad de los términos del alto el fuego LAS CARAS DEL PROCESO Alfredo Pérez Rubalcaba El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso es una de las personas de máxima confianza del presidente del Gobierno en materia antiterrorista. De hecho, en la anterior legislatura ya le encargó negociar con el Gobierno del PP el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo- -llegó a redactar bastantes de sus artículos- y siempre tuvo información de primera mano sobre la lucha contra la banda asesina. Cándido Conde- Pumpido El fiscal general del Estado juega en el proceso de diálogo con la banda un papel que muchos juzgan un tanto extraño, dada su posición institucional. En círculos privados, incluso, se jacta de tener información de primera mano Ayer daba un paso más y aseguraba a una radio que tras el alto el fuego permanente habría que empezar a pensar en cambiar los criterios de los fiscales en los procesos a etarras. ETA NO ANUNCIA SU DISOLUCIÓN ROGELIO ALONSO PROFESOR DE CC POLÍTICA DE LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS José Blanco El secretario de Organización del PSOE es otra de las personas del círculo de máxima confianza del presidente del Gobierno. Desde hace mucho tiempo sigue muy de cerca todos los acontecimientos que se producen en la política vasca. En los últimos meses ha visitado en varias ocasiones esa Comunidad autónoma Jesús Eguiguren El presidente del PSE se ha mostrado siempre partidario del diálogo con Batasuna ETA para acabar con la violencia. En las últimas horas calificó al portavoz batasuno Arnaldo Otegi como portavoz político de la izquierda abertzale Sus ideas han sido muy contestadas por los sectores del PSE que reniegan del diálogo con la banda. Arnaldo Otegi Sólo recuperó el protagonismo en la ilegalizada Batasuna cuando el Gobierno socialista decidió emprender el proceso Fue él quien presentó la propuesta de Anoeta y potencia su imagen de Gerry Adams de la política vasca. Sin embargo, tiene menos influencia en la coalición que lo que aparenta. Su ingreso en prisión puede ser inminente. (Viene de la página anterior) Rafael Díez- Usabiaga El secretario general del sindicato LAB jugará, según todos los expertos, un papel clave en la negociación entre el Gobierno y ETA. Ha estado ya presente en todos los procesos anteriores y a pesar de que últimamente se afana en mostrarse conciliador, los expertos en la lucha antiterrorista le consideran un duro Fue correo entre Txelis y Antxon tregua de dos meses, sentar en Argel a una delegación del Gobierno encabezada por Rafael Vera, con la que aborda cuestiones políticas. El 26 de marzo se cumplía el plazo pero la banda decidió prolongar la tregua tres meses más, para continuar las conversaciones. Sin embargo, llegó un punto en el que el Gobierno no pudo plegarse más y de nuevo la sanguinaria respuesta no se hizo esperar: el 12 de abril, pocos días después de hacer pública la ruptura de la tregua, el sargento de la Guardia Civil José Calvo de la Hoz era asesinado. Pese a ello, Rafael Vera mantuvo abierta la vía de la negociación con Antxon deportado en Santo Domingo. interlocutores que tuvieran peso político El delegado del Gobierno en el País Vasco, Julen Elgorriaga, fue el hombre designado para entrevistarse con Echeveste y todo desembocó en dos reuniones, el 15 de octubre y el 21 de noviembre. Sin embargo, las conversaciones no llegaron a buen fin ante la exigencia previa por parte del Gobierno de que antes de dialogar se produjese el abandono de las armas. La respuesta de ETA fue, una vez más, sangrienta: un atentado en Zaragoza en el que causó once muertos. Tras nuevos intentos frustrados, la banda consigue finalmente, con una uchas serán las personas que califiquen de histórico el último comunicado de la organización terrorista ETA. Este mismo calificativo ha sido utilizado en numerosas ocasiones a lo largo de la última década en Irlanda del Norte. Precisamente esa experiencia obliga a moderar evaluaciones excesivamente positivas que la declaración etarra puede sugerir a algunos observadores. Fue en 1994 cuando el IRA decretó un cese de sus actividades militares y todavía hoy la organización terrorista sigue activa. Cierto es que ha abandonado sus asesinatos sistemáticos, pero no sus actividades de financiación y recopilación de inteligencia que ahora, como reconocen las Fuerzas de Seguridad, utiliza para su estrategia política dirigida por el Sinn Fein. Por lo tanto, el Sinn Fein ha optado por las vías políticas, pero sin renunciar a la contribución de las actividades ilegales del IRA, que continúa al servicio del partido político garantizándole beneficios mediante la promesa de una desaparición de la banda que nunca llega, al ser dicho objetivo la fuente de concesiones hacia quienes supuestamente habrían de conseguirlo. Es decir, las vías políticas emprendidas no son en absoluto democráticas, al operar el partido político con el apoyo criminal, logístico y financiero de una organización ilegal, propiciando un escenario que seduce a ETA y a Batasuna. Tan significativo precedente obliga a tener muy presente la coyuntura en la que ETA hace público su comunicado. ¿Qué persigue ETA con sus palabras? ¿Por qué en este momento actual después de otros comunicados muy recientes en los que aseguraba que, según su lógica, las condiciones para continuar con la violencia permanecen? La respuesta a estas preguntas y la interpretación del comunicado debe hacerse desde la insistencia en que la declaración está firmada por una organización terrorista responsable del asesinato de cientos de seres humanos, y que todavía hoy continúa amenazando, intimidando y financiándose a través de actividades criminales. Su mera existencia es sin duda un factor de coacción enorme que jamás un sistema democrático debería tolerar como aceptable. Por ello, frente a los exultantes comentarios suscitados por la declaración de- M Un alto el fuego de un grupo terrorista no debe ser alabado al no ser en absoluto un acto que deba recompensarse be indicarse que ETA no ha anunciado su completa desaparición, ni su disolución, ni la entrega de sus armas. Hay quienes entienden que todo eso vendrá después de un primer paso como el de ayer. Sin embargo, esa mera muestra de tolerancia hacia una organización terrorista invita a involucrarse en una contraproducente dinámica de concesiones. En realidad, un alto el fuego de un grupo terrorista no debe ser alabado al no ser en absoluto un acto que deba recompensarse, pues su violencia es simplemente inaceptable de partida. La necesidad de plantear tan firmes exigencias se desprende de los efectos que se derivarían de una respuesta mucho más complaciente, tal y como se deducía de las palabras del dirigente del Partido Socialista de Euskadi José Antonio Pastor, cuando en relación con el posible encarcelamiento de Otegi declaraba días atrás: Probablemente, a lo mejor tampoco hubiera dado lugar a que se hubiera producido ninguna circunstancia de éstas si se hubiera producido ya un escenario de desaparición de la violencia en el País Vasco, porque la presión social, la ilusión de la sociedad influye en todo el mundo, en jueces, políticos, periodistas y en todo el mundo En su opinión, todos los estamentos son personas que se dejan influir como todos y, cuando se genera un clima de esperanza y de futuro en paz, es evidente que se produce un relajo general en la sociedad En función de esa lógica, la declaración de ETA serviría para acentuar la presión sobre una sociedad ansiosa de paz tras décadas de un terrorismo que precisamente ha buscado su desestimiento. Ahí radica el peligro de considerar como suficiente la actual declaración de tregua a pesar de que ésta no informa de la noticia que realmente sí debería ser bienvenida, esto es, la completa disolución, desaparición y desarme de la organización terrorista.