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50 Sociedad MIÉRCOLES 22 3 2006 ABC Tecnología Hoy en día saber utilizar los programas informáticos es imprescindible para engrosar la lista de empleo en España. Cuando se trata de personas con síndrome de Down u otras discapacidades, además de abrir la puerta a un puesto de trabajo supone un paso de gigante para ser autónomos en la vida, para mejorar algunos procesos cognitivos, para tener una oportunidad... Ordenadores para la integración TEXTO: MARTA VILLALBA MADRID. La importancia de acabar con la brecha digital se hace patente de nuevo. Se muestra como una imperiosa necesidad al comprobarse lo mucho que ha aportado a niños con síndrome de Down el aprender a utilizar el ordenador para ser autónomos en su vida, dentro del Proyecto BIT. En el curso estos alumnos practican con los programas más utilizados: un procesador de textos, uno de dibujar, otro para hacer presentaciones, de correo electrónico y para navegar por internet. El Proyecto BIT es una iniciativa creada bajo el paraguas de la Fundación France Telecom (antes denominada Fundación Auna) junto con la Fundación Síndrome de Down de Madrid y la Universidad Carlos III de Madrid. Del análisis de esta metodología y su aplicación, un trabajo realizado por la psicopedagoga Susana Valverde en su tesis doctoral (obtuvo una calificación de sobresaliente Cum Laude) señala que el ordenador es una herramienta integradora Los conocimientos sobre nuevas tecnologías adquiridos con el sistema del Proyecto BIT (Bases Informáticas Tecnológicas) aumentan la atención, la velocidad de comprensión y de aprendizaje y la discriminación visual en las personas con síndrome de Down si se compara con otras personas discapacitadas que también accedían al ordenador a través de otros métodos asevera. Alumnos del Proyecto BIT en el aula que está en la sede de la Fundación Síndrome de Down de Madrid usar el ordenador, ya que se sienten como cualquier otra persona cuenta Valverde. Es el caso de María, una joven de 22 años con síndrome de Down, antigua alumna del proyecto BIT, que trabaja en la Fundación France Telecom con su ordenador como una más dice Rocío Miranda, coordinadora del Proyecto BIT. María, que está feliz se encarga de imprimir y enviar por correo electrónico los resúmenes de prensa; hace sus trabajos y proyectos como el resto de las personas de la oficina. Le encanta navegar y utilizar el e- mail para comunicarse: Queríamos romper una barrera, demostrar que las personas con síndrome de Down no solamente valen para trabajos menores afirma Rocío Miranda, para quien las nuevas tecnologías son una oportunidad para todos Aprovechar sus capacidades Tras constatar la alta eficacia del sistema y la mejora en algunos procesos cognitivos, se comprobó que el sexo del alumno no condiciona el aprendizaje de las herramientas informáticas y que la edad óptima para empezar a utilizar éstas es a partir de los 12 años. De esa edad en adelante tienen más conocimientos de lecto- escritura y eso les ayuda, al igual que el método sea muy visual explica Valverde. Y es que uno de los pilares en los que se apoya la enseñanza es en aprovechar las capacidades de los chicos entre ellas la visual, que la conservan intacta y su disposición a la imitación (el profesor es su modelo) Hemos tratado de partir de todo lo que el alumno ya conocía Por ejemplo, antes de utilizar la aplicación para edición de textos escriben diferentes letras en un papel; cartas, al principio de la lección sobre cómo manejar el correo electrónico; o utilizan un bote de pintura y un borrador para introducirse en el programa de dibujo... La gran funcionalidad de los contenidos motiva mucho a los alumnos. Supone un gran avance para ellos EL BLOG JOSÉ MANUEL NIEVES Software de refuerzo pondían a otras personas reales, no importaba en qué país estuviera su yo material. La ciudad demostró que podía crecer, que en ella se podían desarrollar muchos de los servicios que nos son habituales... Que allí, en apartamentos y oficinas virtuales, se podían hacer reuniones de negocios, pero también asistir a un estreno de cine acompañado por alguien cuyo cuerpo real estaba al otro lado del mundo. Lo más importante. En Ciberpolis no había discapacitados, aunque el yo material de sus habitantes tuviera esa condición en su lugar de procedencia. Aquí, en el mundo virtual no hay impedimentos y todos tienen las mismas posibilidades. ¿A qué esperamos, pues, para construir esa ciudad? El proyecto BIT también educa a los familiares y a profesores en el manejo de los programas y el propio ordenador. En la actualidad realizan el curso 900 alumnos, que imparten 120 profesores de 75 entidades de toda España. En Madrid se encuentran tres aulas fijas. El curso supone dos horas a la semana durante tres años. Al proyecto se accede a través de la web www. proyectobit. com. La Universidad Carlos III se encarga de toda la parte tecnológica, como la creación de software de refuerzo de conocimientos. Todo el material del curso se actualiza según avanzan los programas (y los tiempos) Prueba de ello es que a los siete bloques en que se divide el plan de estudio, el próximo curso se añadirá uno para aprender a comunicarse con una aplicación de mensajería instantánea. CONSTRUYAMOS CIBERPOLIS H ace algunos años, un proyecto universitario internacional demostró que se podía construir una ciudad en el ciberespacio. Con calles, oficinas, cines, parques, tiendas... y también con habitantes. Cada uno desde su casa, podía elegir un avatar y darle forma, vestirle y circular por la ciudad como si tal cosa. Allí, en Ciberpolis había comercios, atendidos por otros avatares que corres-