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12 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN MIÉRCOLES 22 3 2006 ABC Al concluir los trabajos de la Comisión Constitucional, los ponentes del Estatuto esperan a Mas para hacerse una foto de familia ante el Congreso CHEMA BARROSO La Comisión remite el Estatuto al Pleno con el sí de sólo el 56 por ciento del Congreso El Gobierno admite que le resulta incompatible el no de ERC con su permanencia en la Generalitat b La Comisión admite que Catalu- ña se llame nación en el preámbulo y el PP acusa a Zapatero de romper lo que tuvieron encauzado Suárez, González o Aznar MANUEL MARÍN MADRID. El proyecto de Estatuto de Cataluña superó ayer otro hito parcial más en su accidentada carrera hacia la aprobación definitiva. En la última sesión de la Comisión Constitucional del Congreso no hubo sorpresas: el preámbulo que define a Cataluña como nación salió adelante; y el texto global del Estatuto, votado a continuación por las respectivas delegaciones del Congreso y del Parlamento catalán, también. Ahora, el proyecto de nuevo Estatuto será remitido al Pleno del Congreso, que a su vez lo debatirá y aprobará el 30 de marzo para su remisión al Senado, donde empezará un nuevo trámite. Ayer, todos los Grupos votaron sí a excepción del PP, de ERC y de la diputada de Eusko Alkartasuna, Begoña Lasagabáster. Estas formaciones, por razones radicalmente opuestas, votaron no toda vez que el PP sigue denunciando la inconstitucionalidad e ilegitimidad del texto y que ERC y EA se quejan de que el pacto PSOE- CiU ha desnaturalizado su carácter nacional El resultado de las votaciones, no por esperado- -a la vista del cisma abierto entre socialistas y republica- nos- -dejó de resultar significativo porque no responde al régimen de mayorías con que fue aprobado en Cataluña y, además, ensancha la grieta entre los miembros del tripartito. El texto en conjunto obtuvo 22 votos a favor y 17 en contra en la Comisión Constitucional del Congreso; y 28 a favor y 10 en contra en la delegación de la Cámara catalana. Al producirse la mayoría necesaria en ambas delegaciones, el texto prosperó para su inmediata elevación al Pleno, pero el cálculo en porcentajes permite concluir que fue avalado por el 56 por ciento del Congreso- -una cifra inferior al 70 por ciento que José Luis Rodríguez Zapatero fijó como mínimo consenso deseable- -y por el 73 por ciento del Parlamento catalán, por debajo asimismo del 90 por ciento con que fue aprobado. El primero en resumir su no al Estatuto fue el portavoz del Grupo Popular, Eduardo Zaplana, quien acusó a Zapatero de romper todo lo que habían mantenido inalterable los anteriores presidentes del Gobierno de la democracia. En este Estatuto se ha pedido lo que no se podía dar y se ha entregado lo que no se podía ceder. Esta regla de oro- -arguyó Zaplana- -ha sido entendida hasta la fecha por todas las Cámaras en las anteriores siete legislaturas y por todos los presidentes del Gobierno. Suárez, Calvo- Sotelo, González y Aznar supieron encauzar las pretensiones rupturistas que siempre nos han acompañado Incluso, Zapla- na puso en duda la utilidad del sistema electoral por conceder mucho poder a partidos con muy escasa representación nacional. El sistema deja de ser útil cuando se permite que se utilice en defensa de intereses particulares y partidistas y en detrimento del interés de la nación española Carod, frustrado, habla de Estado También adelantó su no el líder de ERC, Josep Lluis Carod- Rovira, quien habló del Estatuto continuamente en pasado y admitió el sentido de su voto con todo el dolor del corazón Carod mantuvo que ERC, aún compartiendo el 85 por ciento del Estatuto, no puede respaldar el texto porque el 15 por ciento restante es determinante impide el reconocimiento de un Estado plurinacional, regula una concepción centralista recalcitrante y hace depender a Cataluña de los Gobiernos de turno o los ministros de jornada Hoy- -dijo en el Congreso- -no quieren reconocer a Cataluña como nación, pero quizás mañana deberán hacerlo como Estado. No lo tomen como una amenaza, sino como una afirmación pacífica, serena y democrática Mas vuelve a presumir de que gracias a CiU las Cortes votarán por primera vez que Cataluña es una nación Esta actitud de ERC terminó ayer por irritar definitivamente al Gobierno de Zapatero y al PSOE. De hecho, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega reconoció a la agencia Servimedia que no ve compatible que ERC pueda rechazar ahora un Estatuto del que antes fue promotor y a la vez mantener su permanencia en el Gobierno de la Generalitat como soporte de Pasqual Maragall. Y ello, aunque el portavoz parlamentario del PSOE, Alfredo Pérez, se empleó para no alimentar polémicas y aseverar que, a fin de cuentas, la estabilidad en Cataluña depende de Maragall. Es responsabilidad exclusiva suya adujo para pedir que se desvincule el no de ERC al Estatuto y su permanencia en la Generalitat. Una vez más, quien más pecho volvió a sacar ayer de la Comisión fue el líder de CiU, Artur Mas. Vino a decir que gracias a él las Cortes votarán por primera vez en la historia que Cataluña es una nación se aceptará la equiparación entre nacionalidad y nación Cataluña tendrá símbolos nacionales propios y gozará de derechos históricos como fundamento del autogobierno. No se engañen. Esto ya es inevitable dijo para dar pie a una encendida defensa del texto por parte del socialista Diego López Garrido, quien pese a su último intento, no consiguió convencer a ERC. ¿De verdad lo fundamental está en el 15 por ciento del Estatuto que ustedes rechazan? preguntó sin éxito a Carod.